La Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) presentó una nueva edición de PolloShare, la campaña solidaria mediante la cual los productores avícolas del país convierten sus donaciones en un programa de apoyo nutricional para niños en condición de vulnerabilidad.
En esta oportunidad, la iniciativa reunirá 18 toneladas de carne de pollo, equivalentes a 373.000 raciones, que permitirán alimentar durante un año a más de 2.300 niños en diferentes regiones del país.
El presidente ejecutivo de Fenavi, Gonzalo Moreno, explicó que el propósito de la campaña trasciende la promoción del consumo de pollo y está orientado a contribuir de manera directa a la seguridad alimentaria y a la lucha contra la desnutrición infantil.
“Nuestro compromiso es con la nutrición, principalmente de la primera infancia”, afirmó.
Los beneficiarios se encuentran en siete ciudades y municipios del país, entre ellos localidades del centro de Colombia, Santa Marta y La Guajira, territorios donde persisten importantes desafíos en materia de acceso a una alimentación adecuada.
Más que una entrega
Desde su creación en 2019, PolloShare ha consolidado un importante impacto social. De acuerdo con Fenavi, el programa acumula 2,7 millones de raciones de carne de pollo entregadas a través de los bancos de alimentos.
Moreno explicó que la estrategia busca generar un efecto sostenible sobre el estado nutricional de los menores y no limitarse a una jornada puntual de donaciones.
“Lo fácil hubiera sido entregar las 373.000 raciones en un solo día, pero la idea es darles continuidad y verdaderamente sacar a estas personas de la desnutrición”, señaló.
El dirigente recordó que las consecuencias de una mala nutrición durante los primeros años de vida pueden ser irreversibles.
“La desnutrición es de las pocas enfermedades que no tienen cura. Lamentablemente, sus efectos acompañan a las personas durante toda la vida y dificultan que puedan salir de la pobreza”, manifestó.
El pollo y el huevo, protagonistas
Para Fenavi, uno de los mayores aportes de la avicultura colombiana ha sido garantizar el acceso de la población a proteínas de alta calidad con precios competitivos.
Actualmente, cada colombiano consume en promedio 38 kilogramos de carne de pollo al año y 366 huevos, cifras que prácticamente duplican las registradas hace tres décadas.
“El pollo y el huevo son las dos proteínas más completas que consumimos en Colombia”, aseguró Moreno.
Según el dirigente, ambos alimentos representan cerca del 65 % de las proteínas de origen animal que consumen los colombianos, resultado del crecimiento de una industria que ha incrementado su productividad y trasladado esa eficiencia a los consumidores mediante productos de calidad y precios accesibles.
Bancos de alimentos, aliados estratégicos
Uno de los pilares del programa es el trabajo conjunto entre Fenavi, los avicultores y los bancos de alimentos, organizaciones encargadas de identificar a las familias beneficiarias y garantizar que el apoyo llegue a quienes realmente lo necesitan.
Moreno recordó una experiencia vivida en Soacha antes de la pandemia que reforzó la importancia de este modelo de trabajo.
“Necesitábamos alguien que nos ayudara a garantizar que la ayuda llegara verdaderamente a quienes la necesitan”, explicó.
Gracias a esa articulación, las donaciones se distribuyen mediante procesos de seguimiento que permiten ofrecer un acompañamiento alimentario sostenido a los menores beneficiados.
Educación nutricional, otro frente de trabajo
Además de PolloShare, Fenavi desarrolla programas orientados a promover hábitos de alimentación saludable entre diferentes grupos poblacionales.
Entre ellos se encuentran Liga Supercrack, una serie animada que enseña a los niños la importancia de una buena nutrición, y Línea Dorada, estrategia enfocada en incentivar el consumo de huevo entre los adultos mayores.
Para Moreno, combatir la desnutrición también implica fortalecer el conocimiento sobre el valor nutricional de los alimentos.
“Muchas veces la desnutrición no es solamente que las personas no tengan capacidad de comprar, sino que no conocen la calidad de la proteína que pueden encontrar en el pollo y el huevo”, indicó.
Proteínas de calidad al alcance de todos
El presidente de Fenavi concluyó que uno de los principales desafíos del sector avícola es seguir mejorando su eficiencia sanitaria, productiva y ambiental para evitar incrementos en el precio de los alimentos.
A su juicio, garantizar que el pollo y el huevo continúen siendo proteínas asequibles constituye uno de los mayores aportes de la avicultura a la seguridad alimentaria del país.
“Lo más importante que podemos hacer como Federación es trabajar para que el pollo y el huevo sigan llegando a los hogares colombianos con la mejor calidad, al menor precio y en cantidades suficientes para fortalecer la seguridad alimentaria del país”, concluyó.
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