Beneficios de la leche sin lactosa

18 de Mayo 2020
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Entre la amplia variabilidad de productos lácteos comercializados que ofrecen un valor añadido a sus propiedades nutricionales se encuentran los "sin lactosa", especialmente diseñados para personas que padecen de intolerancia a la lactosa.

 

La leche "sin lactosa" es una leche especialmente indicada en personas con problemas de intolerancia a la lactosa. Se trata de una leche modificada a la cual se adiciona lactasa, la enzima que rompe la lactosa en sus dos azúcares simples constituyentes, la glucosa y la galactosa. De ahí que presente un sabor más dulce, diferente al de la leche clásica.

 

La enzima lactasa adicionada generalmente procede de ciertos microorganismos que la producen, como es el caso de levaduras, como Kluyveromyces fragilis y Kluyveromyces lactis, o de hongos, como Aspergillus niger y Aspergillus oryzae.

 

Hasta hace poco tiempo, el tratamiento prescrito en casos de intolerancia a la lactosa estaba basado en la restricción de la lactosa en la dieta, con la drástica supresión de la leche y la mayoría de sus derivados, readaptando la dieta con las correspondientes medidas dietéticas para poder suplir posibles carencias nutricionales. Actualmente, estudios científicos han puesto de manifiesto que, dependiendo del grado de intolerancia, la ingestión de pequeñas cantidades de leche o productos lácteos no desencadena síntomas manifiestos de intolerancia en las personas que la padecen y, siempre que no sea estrictamente necesario, no se recomienda la exclusión total de lactosa en la dieta, ya que se ha comprobado que su presencia mejora la absorción de calcio y éste es esencial para el metabolismo óseo y el crecimiento.

 

En este sentido, la industria láctea también ha desarrollado la producción de leche y derivados lácteos de bajo contenido en lactosa (0,1 a 1,8 g/100 ml) y sin lactosa (menos de 0,01/100 ml) frente a la leche clásica (4,7 g/100 ml), con objeto de no prescindir de este tipo de alimentos básicos en la dieta en el caso de personas aquejadas de este problema.

 

De cualquier forma, la leche resultante sólo difiere de una leche clásica en su contenido en lactosa, proporcionando la misma cantidad de otros nutrientes, como proteínas, grasa, vitaminas y minerales. Su sabor, ligeramente más dulce que el de la leche clásica, es debido al poder edulcorante de los dos azúcares resultantes de la acción de la lactasa adicionada. El poder edulcorante de la lactosa de la leche es un 15 % menor que el de la sacarosa (azúcar común de mesa, compuesta por glucosa y fructosa).

 

También se hace referencia a este tipo de leches calificándolas como "más digestivas" o de "digestión más fácil y ligera". Es lógico pensar que la leche "sin lactosa" se metaboliza más rápidamente, ya que la lactosa se encuentra hidrolizada, pero esto no implica que la leche normal (con lactosa) dificulte la digestión en personas que no padezcan problemas de intolerancia por falta de lactasa y su organismo produzca esta enzima en cantidad suficiente. De todas formas, ante cualquier duda, en caso de creer padecer de intolerancia a la lactosa, antes de tomar las medidas dietéticas pertinentes, conviene consultar al médico.

 

Artículo tomado del siguiente enlace