Mitos del consumo de carnes rojas

24 de Marzo 2015
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Múltiples estudios han demostrado que las concentraciones en sangre de las grasas poliinsaturadas de cadena larga, omega 3, son similares en consumidores de carne y vegetarianos.
 
Prohibir la inclusión de la carne de cerdo en las dietas, por pensar que es la “menos recomendable”, es erróneo, esta carne contiene proteína que se digiere en un 97 % y su patrón de aminoácidos es de los más altos, provee lisina y metionina, indispensables para la producción de nuevo tejido en el organismo.
 
La carne de cerdo es 31 % más magra, contiene 10 % menos de colesterol y 29 % menos kilocalorías o energía que antes.
 
La producción moderna de las carnes ha logrado desarrollar animales con mejoras genéticas, que han logrado reducir la grasa en sus canales y cortes. Estas grasas pueden también ser modificadas con alimentación especial para mejorar lo saludable de su composición.
 
El nivel del colesterol en la sangre no está necesariamente vinculado al colesterol que ingerimos por los alimentos de origen animal. Los humanos no son tan sensibles al colesterol de la dieta como otras especies animales, influye más el contenido de grasas saturadas y grasas trans, factores hereditarios y el estilo de vida.
 
La absorción del colesterol dietario por el intestino humano está limitada a un 40 o 50 % de lo ingerido, con amplias diferencias de unos individuos a otros, determinadas por factores genéticos.
 
• Solo el 20 % del colesterol que circula en nuestra sangre depende de la dieta, el 80 % restante depende de la producción del propio hígado. (Lea: Gyr de Brasil y Wagyu estarán presentes en Feria de Purificación)
 
• El colesterol de la alimentación occidental es de unos 400 mg/día. Cuando la ingesta sobrepasa los 500 mg/día la absorción de colesterol disminuye.
 
• Las recomendaciones actuales oficiales señalan que el colesterol de la dieta no debe nunca sobrepasar 200-300 mg/día (nota: Consumir una porción adecuada de carne roja que apenas contiene en promedio, unos 50 a 80 mg de colesterol por cada 100 gramos de carne cruda, cabe dentro de lo permitido).
 
• La saciedad es un factor importante para prevenir obesidad y sobrepeso en la población y en las personas con diabetes (nota: La carne roja como alimento tiene un factor alto de saciedad).