¿Qué carnes son más saludables?

12 de Mayo 2014
compartir
Muchas veces, a la hora de comer carne nos planteamos qué tipo de carne es la más sana entre toda la variedad que encontramos para comprar. La carne de ternera, el buey, cerdo, pollo, pavo, tienen distintas propiedades y es bueno que sepamos qué carnes y dentro de ellas qué piezas o cortes son los más saludables.
 
En todo caso, lo primero que hay que señalar es que cada corte de carne tiene una utilidad preferente. Si queremos carne para guisar, serán mejores unos determinados cortes y si queremos carne para hacer a la plancha, entonces elegiremos otros.
 
En general, se suele considerar que son más saludables los cortes magros, menos grasos, aunque precisamente los grasos son los más valorados en cocina por ser más tiernos, sabrosos y por sus características organolépticas.
 
Atendiendo a la cantidad de grasa que tiene la carne, podemos hacer una clasificación de las carnes en la que el cerdo ibérico con su estupenda grasa infiltrada y el cerdo blanco serían las que tienen más cantidad, seguidas por el buey, el cordero, la ternera rosa, la ternera blanca, el pollo y el pavo. (Lea: Los sabores de la carne: influencia desde el animal vivo hasta la cocción)
 
Ternera y buey
 
Las vitaminas son más abundantes en la ternera que en el buey, en especial la B2. Además la carne de ternera es la más rica en fósforo y en hierro. Los cortes más magros son el solomillo o los filetes de ternera y los más grasos, los chuletones o los entrecots.
 
Carne de cerdo
 
Esta carne contiene mayor cantidad de grasa monoinsaturada (grasa buena) que otras carnes, en especial en el cerdo ibérico. Además casi toda la grasa está debajo de la piel, por lo que se puede retirar fácilmente si se quiere reducir su ingesta. La carne de cerdo tiene un alto contenido de vitamina B1. Los cortes más magros son el solomillo y la cinta de lomo y los más grasos, la panceta y la papada y los cortes del cerdo ibérico como el secreto o la presa.
 
Finalmente, donde hay más cantidad de grasa es en los embutidos, en especial en la sobrasada, la chistorra, la morcilla o el chorizo, a diferencia del jamón cocido, el jamón serrano y el lomo embuchado que son menos grasos. Otro tema importante a considerar a la hora de consumir embutidos es su alto contenido en sal, por lo que no conviene abusar de ellos si estamos haciendo una dieta restrictiva de calorías o baja en sal. (Lea: Porcicultores planean exportar cerdo a Asia en 2 años)
 
El cordero
 
En el cordero, es preferible el lechal, que tiene menos proporción de grasa y dentro del cordero es preferible la paletilla a la pierna por idénticas razones. En general, es una carne que aporta mayor cantidad de grasa que las demás aunque por la técnica de cocinado, casi siempre al horno, no se añade grasa en el proceso de cocción.
 
Las aves
 
Pechuga de pollo:
 
El pavo y el pollo, son las carnes más bajas en calorías y grasa. La pechuga de pollo tiene menos grasa que la carne de ternera, la de cordero o la de cerdo, especialmente si tomamos su carne sin la piel, que podemos retirar fácilmente para reducir la ingesta de grasas. (Lea: Japoneses saborearán pollo colombiano)
 
Consumo recomendado de carne. La variedad
 
Lo recomendado es comer cuatro o cinco porciones a la semana de carne, variando entre todos los tipos de carne, tomando una o dos veces carne de aves como pollo y pavo, que son muy magras y con poca cantidad de grasa y alternando con carnes rojas y otras carnes como el cordero o por ejemplo el conejo.
 
Además de conseguir un menú más variado, lo cual es saludable, tendremos muchas posibilidades a la hora de cocinar, preparando guisos de carne, filetes a la plancha, asados en el horno y otras preparaciones para disfrutar en la mesa.