Razones para consumir carne y leche provenientes de animales de pastoreo

02 de Mayo 2017
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Siempre he dicho que las diferencias entre la carne de res orgánica proveniente de animales de pastoreo y la carne proveniente de animales criados en operaciones concentradas de alimentación animal (CAFOs por sus siglas en inglés) son tan grandes que es como si estuviéramos hablando de dos animales completamente diferentes.
 
El mismo es el caso con otras carnes de animales y productos de origen animal como los lácteos y los huevos. Recientemente, Epoch Times publicó un artículo que hablaba de las razones para consumir carne de res de animales de pastoreo. Me gustaría añadir un par de beneficios más relacionados con el consumo de productos provenientes de animales de pastoreo.

La Carne de Res de Animales de Pastoreo No Promueve las Enfermedades Resistentes a los Antibióticos

Si consideramos todo lo que está mal en la agricultura moderna, definitivamente la que encabeza la lista es la transición antinatural de alimentar al ganado con granos en lugar de pastura, que es lo que por naturaleza deberían consumir.

Para que las vacas CAFOs engorden lo más rápido posible (un promedio de 14 y 18 meses) les dan granos y medicamentos para promover el crecimiento, incluyendo antibióticos. (Blog: Razones Eco-sostenibles para comprar carne ecológica)
 
Esta práctica rutinaria, que se realiza exclusivamente con razones económicas, ha provocado la aparición de enfermedades resistentes a los antibióticos, que tan sólo en los Estados Unidos causa 23,000 muertes cada año. Otros promotores de crecimiento que se utilizan comúnmente en los animales criados en los Estados Unidos están prohibidos en la mayoría de los países debido a los posibles efectos en la salud, tanto en los animales como en los humanos.
 
Cuando consume carne proveniente de CAFOs, en cada mordida también está consumiendo pequeñas cantidades de antibióticos y otros medicamentos. Los estándares de los productos orgánicos provenientes de animales de pastoreo no permiten el uso de antibióticos sin fines médicos. Siendo las enfermedades resistentes a los antibióticos uno de los principales problemas de salud pública, comprar carnes orgánicas es una consideración importante en más de una forma.
 
El consumo regular de pequeñas dosis de antibióticos es una forma segura de destruir su salud intestinal, lo que a su vez tiene efectos negativos en su salud en general y función inmunológica. No sólo lo hace más susceptible a enfermedades crónicas, sino que también aumenta su exposición a infecciones resistentes a los antibióticos.
 
Carne proveniente de animales de pastoreo = mejor nutrición

Los antibióticos y los granos difíciles de digerir alteran radicalmente el equilibrio bacteriano y la composición del intestino de los animales. La alimentación natural para los rumiantes, como el ganado, es la pastura.

Cuando los dejan alimentarse solos, el ganado no irá a pastar en el maíz o la soya. Al igual que en los seres humanos, una mala salud intestinal en los animales, promueve las enfermedades.
 
Esta alimentación radicalmente alterada también afecta la composición nutricional de la carne. Por ejemplo, cuando los animales llevan una alimentación sólo a base de pastura, su carne tiene un contenido de ácido linoleico conjugado (CLA por sus siglas en inglés) de tres a cinco veces mayor que en la carne proveniente de animales de CAFOs.
 
Se ha encontrado que el CLA tiene una gran variedad de importantes beneficios para la salud, desde combatir el cáncer hasta reducir la resistencia a la insulina y mejorar la composición corporal.
 
La carne de res orgánica proveniente de animales de pastoreo también tiende a ser más magra y tener mayores niveles de vitaminas y minerales como calcio, magnesio y potasio. También tiene una proporcion más saludable entre las grasas omega-6 y omega-3.
 
Así que como lo informó el artículo presentado: "Cuando elija carne de res, cordero o bisonte proveniente de animales de pastoreo, estará consumiendo carnes que son más nutritivas y libres de antibióticos, tal como se pretende por naturaleza".
 

Las vacas limpias, felices y sanas producen carne más segura

Los CAFOs representan un sistema controlado por las empresas que se caracteriza por sistemas de producción, procesamiento y distribución a gran escala, centralizada y con escaso margen de beneficios.
 
Generalmente, las granjas industriales se ocultan de la vista del público. Incluso en algunos estados, los videos encubiertos grabados en este tipo de granjas - que por lo general muestran escenas impactantes de crueldad animal y suciedad – son ilegales.
 
Es bastante simple, no quieren que vea lo que realmente está sucediendo, porque si lo ve, probablemente no le gustará consumir los alimentos que se producen en esos lugares.
 
Por otra parte, las vacas alimentadas con pastura, tienen acceso al aire libre para poder pastar en el campo y por lo general son criadas por granjeros a los que realmente les importa la salud y bienestar de los animales – incluso cuando están destinados a ser la cena de alguien…
 
Como se señaló en el artículo presentado, "la alimentación a base de pastura no es antinatural". Y es por mucho la forma más humana de criar a los animales. (Blog: Lo que necesita saber sobre la carne de animales alimentados con pasto)
 
Contrario a sus contrapartes que viven en granjas industriales repletas de animales, el ganado criado orgánicamente tiene acceso al aire libre y a la pastura, lo que hace una tremenda diferencia cuando se trata de salud y bienestar. Como resultado, rara vez se enferman y por lo tanto no requieren de un tratamiento a base de medicamentos.
 
Las granjas orgánicas, tienden a ser mucho más pequeñas en escala y también tienden a tener mucho mejores condiciones sanitarias en general, ya que los animales no permanecen dentro de jaulas día tras día. Como resultado, es menos probable que alberguen patógenos peligrosos, que podrían contaminar la carne.
 
A menos que esté etiquetado como de pastoreo, prácticamente toda la carne que venden en el supermercado proviene de CAFOs y las pruebas han revelado que casi la mitad de las carnes vendidas en los supermercados estadounidenses están contaminadas con bacterias patogénicas – incluyendo cepas resistentes a los antibióticos.
 
La carne de res de pastoreo no está relacionada con esta alta frecuencia de contaminación y sus condiciones de vida tienen todo que ver con este mayor nivel de seguridad.
 
Por el Dr. Mercola.