En marzo de 1990 empezó su labor educativa la Universidad EARTH (Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda). Un grupo de visionarios encabezado por los costarricenses Jorge Manuel Dengo y Hernán Fonseca, y el estadounidense Norman Brown, entendieron la necesidad de tener una institución de educación superior que formara jóvenes líderes para mejorar los sistemas agroalimentarios de América. Es Costa Rica el país sede de dicha universidad y no es casualidad o capricho. Se trataba de demostrar que en suelos con condiciones de producción complicadas, con niveles altos de elementos como el hierro y el aluminio, como los de la zona atlántica de ese país, se podía ser productivo y, a la vez, cuidar el medio ambiente y garantizar la sostenibilidad de los mismos.
En un campus de 3800 hectáreas, jóvenes de toda América y, hoy en día, de África, aprenden agricultura "haciendo". Se mueven entre salones de clase, potreros, cultivos y corrales. Recuerdo como hoy un sábado en la mañana; son, con los miércoles, los días de la llamada "experiencia de trabajo". Muy puntuales, a las seis de la mañana iniciábamos la jornada. La labor de ese día era muy dura: debíamos cosechar una hectárea de ñame que se iba a vender para exportación. Sin preguntar, empezamos rápidamente a cosechar el tubérculo. Terminamos orgullosos por haber cumplido, a eso de las doce y media del día, con las manos hinchadas de las picaduras de las hormigas que cubren el ñame. El profesor Ricardo Palacios nos reunió a todos y me pidió pasar al frente con mi machete. Con voz fuerte nos dijo: "Hoy tienen cero en la práctica de hoy".
Nos miramos las caras con profunda sorpresa. A renglón seguido me pidió traer un ñame y partirlo por la mitad. De entrada noté una especie de pequeñas grietas en la cáscara que ya indicaban problemas. Lo partí con el machete por la mitad y ardió Troya. En su interior estaba negro por efecto de un parásito microscópico llamado nematodo. Entendimos la razón del cero en la práctica. En nuestro afán de entregar el trabajo no preguntamos ni nos detuvimos a analizar lo que estábamos haciendo. Una mañana completa de trabajo perdida, pero una de las grandes experiencias de mi vida.
Profesores de las mejores calidades, de todas partes del mundo. Recuerdo a uno de ellos ahora que estamos en época de Mundial. Su bienvenida fue: "En 1982 hice mi maestría en Alemania, me vi todos los partidos del Mundial y no falté a ninguna clase". Ya se imaginarán la exigencia y el talante. Nunca olvidaré tampoco una clase que nos dictó el Dr. Franklin Chang Díaz, el primer astronauta de origen hispano. Nos explicó cómo sintetizar la proteína de un árbol en el espacio que después sirvió para la cura del "mal de Chagas".
En Colombia la Universidad de La Salle ha buscado generar un sistema educativo similar con su campus universitario "Utopía" en el Casanare. Qué bueno sería que en un país como Colombia, que reúne todas las condiciones para tener una educación agrícola de este tipo y calidad, ello pudiera darse. Es, además, una forma de motivar a nuestros jóvenes para regresar, quedarse y mirar el campo. Entre otras cosas, potenciaría nuestro campo y nuestro país en el mundo. En EARTH somos más de 2 mil earthianos en todo el mundo. Ojalá muchos puedan tener la oportunidad que tuve yo. ¡Así me formé yo!
Nota. Mi agradecimiento a tantos amigos de la red X; de espacios como El Mañanero, La Tertulia y El Cónclave, por sus palabras y deferencia conmigo. Gracias a Patry, César, Séptimo, Billy, Lady, Helman, Andrés, Jhon M y a todos. ¡Gracias totales!
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