CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Alfonso Santana Díaz

columna

Crecer desde el campo: el Estado a hacer su tarea y los productores lo suyo

por: Alfonso Santana Díaz- 31 de Diciembre 1969


Ni paz total, ni reforma agraria, ni entrega de subsidios selectivos, por señalar algunas políticas del gobierno actual, fueron siquiera nombrados en el Foro Colombia Rural 2026: ¿Cómo impulsar el crecimiento económico desde el campo?, realizado por la revista Semana el pasado 30 de abril.

Por el contrario, se planteó el porqué de la necesidad de desarrollar una visión rural disruptiva, en el que el reto es trascender la individualidad, no solo producir más, o depender de coyunturas favorables, para pasar a construir un modelo rural integral y sostenible que sume esfuerzos y aliados, que conecte con mercados, que se fundamente en el uso de la tecnología, en la inversión y no tanto en capital de trabajo, en nuevas formas de financiamiento y en la creación de oportunidades para que los jóvenes y las nuevas generaciones tengan la posibilidad de ser agentes activos del desarrollo de un sector rural rentable y sostenible. Integración de las cadenas productivas e instituciones, comercialización y exportaciones, es el foco.

Se trata de invertir, de producir con eficiencia, pero teniendo comprador asegurado. Y eso significa trazabilidad, formalidad, asociatividad y empresarización. Para los panelistas, como María Adelaida Pérez, gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Organizacional del Grupo BIOS, hay que ver el campo como un sistema de desarrollo; para Guillermo Carvajal, gerente de Asuntos Corporativos de Riopaila Castilla “El que se queda solo en el campo, muere; y el que ve el corto plazo en el campo, muere”… el desarrollo rural no puede limitarse únicamente a producir materias primas, sino que debe generar dinámicas económicas en los territorios.

Y eso pasa por la comercialización y evitar las medidas artificiales de protección, que Jeffrey Fajardo, presidente ejecutivo de la Asociación Porkcolombia, señala cuando plantea que “Muchos de los porcicultores no se preguntan, cuando ponen un pie de cría a crecer, a quién le van a vender ese producto”, y que el mercado debe construirse de manera ordenada y sostenible.

En ese mismo sentido se pronunció Álvaro Palacio, presidente ejecutivo de Asohofrucol, que enfatizó en que sembrar no puede ser una decisión desconectada del mercado ni de las exigencias internacionales, que el país necesita avanzar hacia modelos agrícolas más sostenibles y planificados, y que una limitación que sigue afectando la productividad y la competitividad de los productores colombianos es la falta, todavía, al acceso a asistencia técnica integral.

Lo interesante del foro es la trasmisión de actitud de que, si se puede, demostrada en hechos, como la exportación de café, cacao y panela a Canadá, Europa y Japón, por parte de ASOSEYNEKUN que integra a 400 familias arahuacas, kankuamos y campesinas de Pueblo Bello Cesar y de la Sierra Nevada de Santa Marta, con apoyo de Socodevi, una ONG canadiense que impulsa la prosperidad y la resiliencia a través de cooperativas en todo el mundo.

También se expuso la experiencia de Alpina, que bien vale la pena que los ganaderos lecheros del país conozcan sus resultados y se comparen. Esta empresa transformadora ha adelantado un proyecto con 1.560 fincas lecheras con el fin de medir la productividad. Señala Ana María Gómez, gerente de aprovisionamiento de esta empresa, que desde 2014 hasta 2025 han logrado aumentar la productividad en 76 % al pasar de 14 a 19 litros/hectárea año (en sus 560 ganaderías, las demás son asociaciones de pequeños productores). Este indicador expresa el potencial genético de los animales y el potencial del uso del suelo, que en 2014 inició con un uso del suelo de 1,7 vacas por hectárea llegando a 2,26 en la actualidad. Su aplicación, denominada Agrosfera, les permite establecer que el costo de mano de obra actualmente está entre un 10 y 12 %; el costo de fertilización de la pradera en un 15% y la suplementación 25%. A raíz de la insuficiencia de fertilizantes en 2022, decidieron emplear ganadería regenerativa, punto óptimo de reposo del pasto (equilibrio ideal entre la cantidad (biomasa) y la calidad nutricional del forraje), e implantar suplementación estratégica.

En general, hay coincidencia en que hay que superar la informalidad y la ilegalidad, apoyar la asociatividad, la asistencia técnica integral, disponer de un marco legal estable y seguridad.

¿Y dónde queda el Estado? Básicamente y según algunos expositores, aspectos ya ampliamente comentados tienen plena vigencia como función del Estado, por ejemplo, la urgente necesidad de infraestructura (vías terciarias, riego, etc.), crédito especialmente en forma oportuna. Pero creo fundamental que el Estado haga parte de esas alianzas, que desde su óptica de relaciones internacionales favorezca la apertura de mercado, que productores y gobierno trabajen en un futuro productivo, sostenible e inclusivo; que exista realmente una articulación al interior del gobierno, por ejemplo, entre los ministerios de comercio y agricultura. Lo demás es un país deshojado, que mientras unos tiran para un lado, el gobierno tira para el lado opuesto sin norte. Los gobiernos han demostrado que su fuerte no es la administración de actividades productivas. Es el caso patético de Ecopetrol, la otrora primera empresa del país. Por eso resultó valioso este foro.