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Del desastre… a la incertidumbre

Por José Félix Lafaurie Rivera - 17 de Julio 2026


“A las 12 ya tenía yo el agua a la tetilla y a las 2 de la mañana teníamos el agua al cuello, y como no estábamos sino el par de viejos, yo le dije a mi esposa: Mujer…, yo no aguanto más. Hágase la voluntad de Dios, y si este es el momento…” Así relató a un medio local Don Pedro, de 71 años, las horas angustiosas que vivió en la casa inundada de su finca, en Tame, Arauca. Se perdieron las herramientas…, los motores…, todo.

Solo en Tame la alcaldía reportó 1.613 familias y 5.718 personas damnificadas, en tanto que las cifras de la UNGRD para todo el departamento dan cuenta de más de 9.000 familias afectadas y 6.000 más en Casanare. En toda la región, sumando Norte de Santander y Boyacá, la cifra sobrepasa las 16.000 familias, además de puentes colapsados, vías destrozadas, acueductos inservibles, niños sin escuela…

No ha sido fácil dimensionar la magnitud de la tragedia en una región rural y eminentemente ganadera, que suma 3.820.000 animales entre Arauca y Casanare, según datos del DANE soportados en cifras certificadas de vacunación suministradas por Fedegán. Sin embargo, con información muy preliminar, los técnicos de Fedegán han logrado establecer más de 191.000 animales desplazados en casi 233.000 hectáreas y más de 2.000 productores, que no solo perdieron animales, sino corrales, cercas, acueductos, herramientas, como Don Pedro, y lo más grave, sus tierras quedarán convertidas en lodazales cuando bajen las aguas y miles de hectáreas deberán ser renovadas desde cero.

Y mientras en el oriente no escampa en el norte no llueve. Solamente en Sucre, por las altas temperaturas y la sequía extrema, han muerto más de 5.000 animales y por ahí pasa la cuenta, pues hay un gran subregistro entre los pequeños productores, que son el 70% de los 50.000 dedicados a la ganadería en el departamento.

FEDEGÁN, al igual que los gremios ganaderos del oriente y los de la región Caribe, disparó las alarmas y, frente al riesgo de muerte y enfermedad de los animales, y la caída drástica de los ingresos, el reclamo es uno solo: ¿Dónde está el Gobierno?, ¿acaso esperando con los brazos cruzados a que termine su tiempo? Fueron cuatro años de peroratas presidenciales por el mundo, con un autoproclamado liderazgo internacional por la vida y la salvación del planeta, pero de soluciones aquí, en su tierra, nada; de prevención y reacción contra desastres predecibles, nada, porque la platica para gestionar ese riesgo se refundió entre la corrupción.

¿Qué piden los productores agropecuarios? Recojo la propuesta de los ganaderos de Casanare y Arauca, muy en la línea de la que FEDEGÁN le presentó al Gobierno a raíz del desastre invernal en Córdoba. A partir de un censo de damnificados: 1. Reestructuración de créditos con 12 meses de tiempo muerto y hasta 5 años de plazo, con tasa preferencial o subsidiada. 2. Devolución de IVA en compra de insumos agropecuarios durante 12 meses. 3. Créditos con tasa diferencial, 12 meses de tiempo muerto y plazo extendido hasta 8 años para recuperación de praderas y de infraestructura de producción.

¿Qué piden adicionalmente los ganaderos? Algo que funcionó en el pasado con éxito, a partir de un convenio con FEDEGÁN para la compra, almacenamiento y distribución subsidiada de silos y heno principalmente, porque los animales… no comen discursos. De hecho, la Junta Directiva de FEDEGÁN ya se reunió con el ministro designado, Indalecio Dangond, y los dos desastres climáticos fueron, por supuesto, tema obligado.

Esperamos soluciones, para que a la frustración del desastre no le sumemos la incertidumbre frente a la recuperación.

@jflafaurie

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