CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Augusto Beltran Segrera

columna

Dinámicas de la balanza comercial bovina en Colombia: retos exportadores y el fenómeno de los "trimmings"

por: Augusto Beltrán Segrera- 31 de Diciembre 1969


Un análisis de las cifras de comercio exterior de carne bovina durante el primer bimestre de 2026 revela un panorama de contrastes para Colombia: mientras las exportaciones globales muestran una contracción significativa, las importaciones evidencian una reconfiguración en los cortes demandados por la industria nacional, destacando la fuerte entrada de recortes industriales o trimmings.

El comercio internacional de la proteína roja es un termómetro preciso de la economía y la competitividad del sector agroindustrial. Al evaluar los datos oficiales de enero y febrero de 2026, frente al mismo periodo de 2025, el mercado colombiano de carne bovina atraviesa una fase de ajuste estructural que merece un análisis detallado tanto en sus flujos de salida como, de entrada.


Exportaciones: El ancla asiática frente a una caída global


Las cifras de exportación de los primeros dos meses de 2026 muestran un desafío importante para el país. Colombia pasó de exportar 7.932 toneladas (valoradas en más de 37 millones de dólares FOB) en el primer bimestre de 2025, a poco más de 2.900 toneladas (15,6 millones de dólares) en el arranque de 2026. Esta notable contracción refleja un enfriamiento en varios mercados internacionales, posiblemente condicionado por factores logísticos, cambiarios o de oferta interna.

Sin embargo, en medio de esta caída, China se consolida como el gran bastión de la carne colombiana. Lejos de retroceder, el gigante asiático aumentó ligeramente sus compras, pasando de 2.601 toneladas en 2025 a 2.638 toneladas en 2026, y logrando un valor facturado de más de 14,3 millones de dólares. Otros destinos que mantuvieron actividad, aunque en menor escala, incluyen a Curazao, Egipto y Chile, este último experimentando una reducción en sus compras de producto nacional.


Importaciones: Menor volumen, pero mayor valor


Por el lado de las importaciones, el comportamiento es distinto. Las compras de carne bovina desde el exterior hacia Colombia registraron una leve disminución en volumen, pasando de 1.556 toneladas (enero-febrero 2025) a 1.362 toneladas en 2026. No obstante, el valor pagado por esta carne importada aumentó, pasando de 11,9 millones a 14,8 millones de dólares CIF. Esto indica que Colombia está importando cortes más costosos o que los precios internacionales de los proveedores principales han subido.

Los principales socios que abastecen la demanda interna de Colombia en este inicio de año son Estados Unidos (con 575 toneladas valoradas en 9,1 millones de dólares) y Chile (528 toneladas), seguidos por Canadá, Paraguay y Argentina.


El protagonismo de los "trimmings" (recortes de carne)


Al profundizar en las categorías de lo que Colombia está comprando en el exterior, surge un dato técnico de altísima relevancia para la industria procesadora de alimentos: el rubro más importado por volumen en este arranque de 2026 son los "trimmings" o recortes de carne picada congelada.

Solo entre enero y febrero de 2026, ingresaron al país casi 770 toneladas de estos recortes, representando un valor superior a los 5,15 millones de dólares.

¿Qué significa esto en un lenguaje sencillo? Los trimmings son los remanentes cárnicos deshuesados que resultan del proceso de elaboración de cortes finos (como el lomo o la punta de anca). Estos recortes son la materia prima esencial para la producción industrial de hamburguesas, embutidos y carnes molidas de alto consumo.

El hecho de que Colombia importe este volumen específico demuestra que, si bien el país es un fuerte productor ganadero, la industria de alimentos procesados nacional (cadenas de comida rápida, plantas de embutidos) requiere una proveeduría a gran escala, estandarizada y congelada que en este momento está encontrando de manera competitiva en el mercado internacional, muy probablemente desde Norteamérica.


Perspectivas


El inicio de 2026 deja un mensaje claro para la cadena cárnica nacional: es imperativo reactivar las estrategias de diplomacia sanitaria y competitividad comercial para recuperar los volúmenes de exportación perdidos, cuidando celosamente el mercado chino. Simultáneamente, la industria interna debe evaluar por qué resulta más rentable importar altos volúmenes de trimmings extranjeros, abriendo el debate sobre cómo optimizar y darle mayor valor agregado a los recortes que genera la propia industria frigorífica colombiana.