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columna

El poder de la unión

por: Maria Helena Latorre- 31 de Diciembre 1969

Es una necesidad que exista entre los productores una conciencia sobre la economía solidaria y sus beneficios. Entre más manos trabajen unidas, mayor será el beneficio potencial que se pueda alcanzar.

Por: María Helena Latorre, directora Procultivos ANDI.

Hace pocos días vimos las redes sociales llenas de imágenes de personas que salieron a la carretera para apoyar a los papicultores, comprándoles bultos de todos los tipos de papas que dieron sus cosechas. Aplausos para esa iniciativa que dejó en claro que los seres humanos siempre estamos dispuestos a tender una mano a quien lo necesite; una hermosa condición natural que olvidamos más de lo debido.

Ese apoyo desinteresado demuestra que la unión hace la fuerza, una frase que puede sonar manida pero no por eso deja de ser una verdad irrefutable. El profundo placer que produce ayudar al prójimo nos llena de vida, por eso los invito a que lo hagan siempre, que sea una dulce adicción.

Pero volvamos a la escena de los paperos que llevaron sus cosechas al borde de las carreteras colombianas para ofrecerlas a sus compatriotas. Pensemos que no todos los agricultores tienen la capacidad para hacer esa tarea, es decir, no todos cuentan con un furgón para transportar su producto. Es más, lo común es que sean unos pocos los que tienen ese medio de transporte, ya sea porque no lo necesitan o porque no tienen los medios para comprar y mantener uno.

Este ejemplo nos permite extrapolar una condición, que ya mencionamos al comienzo de este texto: la unión hace la fuerza. Así como todo el tejido social se unió para apoyar a los papicultores, ellos mismos debieron trabajar en llave para poder llegar con sus productos a las carreteras. Con seguridad, varios de ellos se pusieron de acuerdo para transportar y vender sus productos de una manera no tradicional.

Así como sucedió con el transporte en este ejemplo, es una necesidad irremplazable que exista entre los productores una conciencia sobre la economía solidaria y sus beneficios. Tender la mano al vecino no significa un riesgo, ni tampoco mendicidad, al contrario, entre más manos trabajen unidas, mayor será el beneficio potencial que se pueda alcanzar, ya sea la escala y la optimización de costos y ganancias que logran, transformando los negocios.

Más allá de las situaciones que provocaron a los productores de papa a llevar sus cosechas al borde de las carreteras, debemos llevarnos un potente mensaje que parecemos olvidar con facilidad: el poder de la unión nos beneficia a todos y no a unos pocos. Trabajemos en eso en nuestra cotidianidad y verán cambios positivos y duraderos, además de un profundo y constante sentimiento de autorrealización.