Silverio Herrera

Ganaderos y fuerza pública en Sucre: unidos por la seguridad del campo

Por Silverio Jose Herrera - 14 de Mayo 2026


La seguridad rural no puede seguir siendo una lucha aislada del ganadero ni una responsabilidad exclusiva de la Fuerza Pública. El éxito en la lucha contra el abigeato depende hoy, más que nunca, de la cooperación inmediata entre productores, autoridades y organismos de inteligencia. Y el reciente operativo desarrollado entre Tolúviejo y Coveñas, en el departamento de Sucre, se convierte en una prueba contundente de que cuando existe articulación y reacción oportuna, los resultados sí aparecen.

La recuperación de más de cincuenta reses hurtadas en el predio La Siria, en jurisdicción del municipio de Tolúviejo, propiedad de los reconocidos ganaderos Luis Alfredo y Arturo Vergara, representa un importante golpe contra las estructuras dedicadas al robo de ganado en esta región del país.

De acuerdo con la información conocida, el ganado había sido sustraído presuntamente bajo la modalidad de vaquería y posteriormente movilizado durante varias horas con el propósito de ser embarcado en vehículos para sacarlo de la zona. Sin embargo, la rápida denuncia, la activación inmediata de los mecanismos de reacción y el trabajo conjunto entre ganaderos y autoridades permitieron que las tropas del Batallón de Infantería de Marina No. 14 y los investigadores de la SIJÍN del Departamento de Policía Sucre lograran ubicar los semovientes en inmediaciones del municipio de Coveñas.

El operativo dejó además la captura de siete personas e inmovilización de vehículos presuntamente utilizados para cometer el ilícito, evitando así que los propietarios perdieran gran parte de su patrimonio económico. Más allá del resultado judicial, lo sucedido deja una enseñanza clara para el sector rural: la comunicación inmediata y la confianza en las instituciones hacen la diferencia.

Durante años, el gremio ganadero ha sido golpeado por bandas dedicadas al abigeato y al carneo, organizaciones criminales que buscan aprovechar la extensión territorial, las dificultades de vigilancia y, en ocasiones, el silencio de las víctimas. Por eso este caso demuestra que la denuncia temprana y el trabajo coordinado pueden frustrar operaciones delincuenciales que antes parecían imposibles de detener.

También es justo reconocer el compromiso de la Fuerza Pública en el departamento de Sucre. El Ejército nacional, la Infantería de Marina, la Policía Nacional y sus organismos investigativos vienen fortaleciendo la ofensiva contra los delitos rurales, desarrollando labores de inteligencia y presencia operativa en zonas históricamente afectadas por la inseguridad. Hoy el ganadero sucreño necesita sentir que no está solo y que las autoridades están respondiendo con hechos concretos.

Defender al sector ganadero significa proteger miles de empleos, garantizar la seguridad alimentaria y preservar una de las actividades económicas más importantes de la región Caribe. Cada res recuperada representa el esfuerzo de familias enteras que diariamente trabajan por sostener el campo colombiano.

Pero este resultado también deja claro que la seguridad rural debe seguir fortaleciéndose mediante espacios permanentes de diálogo y cooperación entre autoridades y productores. Por eso cobra especial importancia la reunión convocada para el próximo 21 de mayo en la sede de COGASUCRE, en Sincelejo, donde estarán presentes el Brigadier General Oscar del Cristo Díaz Montiel comandante de la Décima Primera Brigada del Ejército Nacional; el Coronel de Infantería de Marina Nelson Cano Holguin; el Coronel Aymer Alonso Triana, comandante del Departamento de Policía Sucre, además de otras autoridades comprometidas con la tranquilidad del sector rural. La reunión será un escenario fundamental para seguir consolidando estrategias conjuntas contra el abigeato y demás delitos que afectan al gremio ganadero, fortaleciendo la confianza entre productores y Fuerza Pública.

Lo ocurrido entre Tolúviejo y Coveñas deja un mensaje esperanzador para Sucre y para Colombia: cuando el ganadero denuncia oportunamente y las autoridades reaccionan de manera coordinada, el delito pierde terreno y el campo recupera la confianza.