Luego de poco más de una hora de vuelo, el Cessna Grand Caravan de la finca que nos recogió en Yopal, descendió sobre una inmensidad verde que ya anticipaba lo que encontraríamos en tierra. Allí, en la Hacienda San José, los efusivos abrazos con Daniel Murillo y Luciano Ospina no solo nos dieron la bienvenida, sino que abrieron la puerta a una experiencia marcada por el detalle, el conocimiento y la generosidad.
¡Muy pronto quedó claro que no estábamos ante una finca grande, sino frente a un centro ganadero de excelencia que ha sabido convertir las mejores prácticas como su fuente de alta eficiencia sostenible… Impresionante!
Llegar a la Hacienda San José (HSJ), enclavada en las tan retiradas como extensas sabanas del Vichada, es mucho más que una visita técnica: es adentrarse en un modelo donde se está redefiniendo el futuro.
Como dirigente gremial, llegué con la intención de observar prácticas productivas; sin embargo, lo que encontré fue una experiencia integral que demuestra que, incluso en territorios históricamente considerados marginales, es posible construir sistemas ganaderos altamente eficientes, sostenibles y replicables.
Antes de entrar en los potreros a constatar indicadores, la conversación con Daniel Murillo, Director Comercial de Hda. San José, despierta por muchas razones una profunda admiración; una de ellas, haber impulsado la implementación del exitoso modelo educativo colombiano “Escuela Nueva” promovido por Vicky Colbert y reconocido por la Unesco como una de las innovaciones educativas mundiales más exitosas para el sector rural, formando a los niños del entorno con metodologías modernas, participativas y adaptadas a la realidad del territorio, mientras se revela que producir también significa construir comunidad.
Esta es la visión integral esencial del fundador y actual líder de San José, el Dr. Gabriel Jaramillo Sanint, quien a sus 60 años dejó el mundo corporativo de la banca para adentrarse en un negocio del que no conocía nada, pero con la convicción de formar un laboratorio vivo de innovación, tecnología y sostenibilidad ganadera para Colombia.
HSJ es la historia de una transformación consciente del territorio. Allí donde antes predominaban suelos ácidos, baja fertilidad y limitaciones estructurales para la producción (como 17 hectáreas para un animal), hoy se levanta un modelo organizado que se sostiene sobre cinco pilares fundamentales: gestión empresarial, agricultura de pastos, bienestar animal, mejoramiento genético y sostenibilidad, todos los cuales se articulan como un sistema que da coherencia a cada acción dentro de la finca.
Recorriendo la inmensidad de las 14 mil hectáreas de San José, los pilares productivos cobran vida en cada rincón de la finca. Se percibe, casi de inmediato, que la gestión empresarial no es un discurso sino una disciplina diaria donde equipos entrenados, tecnología y decisiones basadas en datos marcan el ritmo de una operación precisa y exigente. Al mismo tiempo, recorrer sus potreros permite entender que allí producir pasto es hacer verdadera agricultura: el suelo ha sido leído, intervenido y recuperado con criterio técnico mediante drenajes, altiplanimetría y adecuado manejo rotacional, logrando estabilizar la producción forrajera incluso en condiciones climáticas retadoras. Esa base se complementa con un manejo del ganado que sorprende por su respeto: animales en extremo mansos que parecieran mascotas, corrales etológicos, vaqueros entrenados con banderas para conducción, acceso permanente a agua limpia y suplementos en las zonas estratégicas de descanso y una infraestructura pensada para su bienestar, donde cada detalle reduce el estrés y potencia su desempeño. Todo lo anterior se articula con una apuesta genética clara, reflejada en un hato Nelore Ciclo Corto homogéneo, eficiente, adaptado al trópico, y permanente controlado por DeltaGen, uno de los programas de mejoramiento genético más sólidos y reconocidos de Brasil, que con su rigor científico de evaluación de productividad, es hoy determinante en la ganancia de peso acelerada, precocidad sexual, musculosidad, precocidad de la canal, equilibrio en el “frame” y estandarización de todo el hato Nelore de San José.
La visita de la Junta Directiva del Comité Departamental de Ganaderos del Caquetá trascendió la admiración para convertirse en un compromiso concreto: junto con el equipo de la HSJ se definió una agenda de trabajo para iniciar un acompañamiento técnico que lleve a los ganaderos caqueteños, procesos probados de manejo eficiente del hato tales como la optimización de la suplementación mineral en los sistemas de doble propósito para mejorar productividad; avanzar en eficiencias de escala para la sincronización de hembras; romper el paradigma tradicional regional mediante la alternativa de cruces terminales y el enfoque “beef on dairy” logrando crías más eficientes y rentables; incorporar tecnologías en el manejo de suelos, pasturas y agua; desarrollo de prácticas tecnológicas para la estandarización de momentos clave como el destete y el cuidado del recién nacido; y, finalmente, fijar criterios para impulsar la adopción de la “temporada de monta” como herramienta para ordenar y elevar la eficiencia reproductiva. Una hoja de ruta de trabajo colectivo que se ha de traducir en aprendizaje, acción y proyección de nuevas alternativas para la ganadería del Caquetá.
No hay duda alguna. Hoy la Hacienda San José se erige como un referente de la nueva ganadería colombiana. Su mayor logro no radica únicamente en productividad, sino en demostrar que la eficiencia, la sostenibilidad y la rentabilidad pueden coexistir en armonía.
El modelo deja lecciones claras para la Orinoquía y la Amazonía: entender el suelo, gestionar el agua, invertir en genética, cuidar el bienestar animal y, sobre todo, administrar la finca como una empresa.
De otro lado, nuestra visita no solo deja estos aprendizajes, sino que marca el inicio de una alianza estratégica orientada a aclimatar medidas tecnológicas estratégicas, para demostrar, como lo ha hecho San José en el Vichada, que la transformación productiva es posible cuando el conocimiento, la disciplina y la visión de futuro se ponen al servicio del territorio.
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