CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Juan Gonzalo Botero Botero

columna

Los gremios en su encrucijada

por: Juan Gonzalo Botero Botero- 31 de Diciembre 1969


En mi condición de viceministro de Asuntos Agropecuarios durante el gobierno de Iván Duque tuve la oportunidad de relacionarme y conocer a fondo varios gremios del sector agropecuario. En ese conocer entendí que su labor debe enfocarse en la defensa y promoción de los intereses de los productores de la actividad que representan.

La promoción y defensa de la actividad se basa en acciones que permitan el crecimiento de su actividad productiva y que neutralicen iniciativas y políticas que puedan afectarla. Dicha situación la viví cuando, siendo presidente ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Ganado de Colombia (AEXGAN), logramos defender la actividad frente a iniciativas que pretendían prohibirla y frente a campañas de desprestigio adelantadas por grupos animalistas del país. Incluso eso nos permitió colocar la exportación de ganado en pie como modelo a nivel mundial por sus buenas prácticas.

Desafortunadamente, en Colombia la labor de defensa de la actividad productiva de algunos gremios e incluso su posibilidad de opinar frente a temas sensibles de la nación, principalmente en relación con las políticas de gobierno, se ve coartada por intereses que se cruzan entre ambos. En el caso del sector agropecuario, los gremios son los “operadores” de los fondos parafiscales, de fomento y de estabilización de precios.

Dichos fondos son asignados al gremio con base en una serie de estudios, dentro de ellos uno de representatividad, que adelanta el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. Una vez definida su adjudicación, se firma un contrato cuya duración se supone depende de la representatividad e idoneidad del gremio, pero también del criterio del ministro de turno. Cumplida la mitad del plazo del contrato, se adelanta una revisión al cumplimiento de los objetivos del contrato. Cada uno de los fondos tiene un comité directivo en el cual el Ministerio de Agricultura ejerce la presidencia del mismo, a excepción del Fondo Nacional del Café, donde esta la ejerce el Ministro de Hacienda.

No nos metamos mentiras, esta situación hace que los gremios limiten su voz de defensa o crítica dada la dependencia en la adjudicación de estos fondos. Los mismos, además, manejan importantes recursos para cada actividad. A ojo de buen cubero y basado en mi experiencia, vía fondos parafiscales se maneja cerca de 1 billón de pesos para el sector agropecuario.

Esa influencia del gobierno ya se ha dado. Recordemos que el Gobierno Santos —con una metodología distinta— le quitó el manejo del Fondo Nacional del Ganado a Fedegán. Manejo que fue devuelto por el Gobierno Duque con la metodología descrita en esta columna. Más recientemente también se vio con la Resolución 052 de 2025 del Ministerio de Agricultura, que reglamenta la inspección, vigilancia y control sobre asociaciones agropecuarias y campesinas nacionales bajo la Ley 2219 de 2022.

Es muy difícil desconocer estos elementos; es más difícil aún poder ser crítico en una relación de convivencia y en muchas oportunidades de “dependencia” mutua. Los gremios aspiran a mantener el manejo de sus fondos y el Gobierno, por lo general, busca la aprobación y complacencia de los gremios con su gestión. A todas estas, muchos piden voces fuertes y críticas frente al gobierno; mientras tanto, siguen los gremios en su encrucijada.

Nota. Lamentable y dolorosa la muerte de una abuelita esperando sus medicamentos. A su familia, mis condolencias y solidaridad. Una muestra más de la destrucción del sistema de salud por parte del gobierno. Niños, ancianos y población vulnerable, los más afectados.