CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Cuando el mercado de la leche se cerró, esta ganadería encontró en los quesos la salida a la crisis

Foto: Cortesía

D' Jersey produce 11 variedades innovadoras que incluyen combinaciones diversas y deliciosas.

cronica

Cuando el mercado de la leche se cerró, esta ganadería encontró en los quesos la salida a la crisis

por: Luis Humberto Caballero- 31 de Diciembre 1969

Lo que comenzó como una lechería especializada con vacas Jersey en el trópico bajo de Casanare terminó convirtiéndose en una apuesta por productos premium. Tras perder, de un día para otro, su canal de comercialización en 2024, esta finca transformó la crisis en una oportunidad y hoy produce quesos madurados, mantequilla ghee, yogur griego y leche A2A2 con valor agregado.

Lo que comenzó como una lechería especializada con vacas Jersey en el trópico bajo de Casanare terminó convirtiéndose en una apuesta por productos premium. Tras perder, de un día para otro, su canal de comercialización en 2024, esta finca transformó la crisis en una oportunidad y hoy produce quesos madurados, mantequilla ghee, yogur griego y leche A2A2 con valor agregado.


En Yopal, Casanare, un modelo productivo basado en eficiencia, innovación y transformación está demostrando que la rentabilidad de la lechería no depende únicamente de vender leche.

La apuesta gira alrededor de la raza Jersey, reconocida por la calidad composicional de su leche y por su eficiencia alimenticia.

Con hembras de aproximadamente 380 kilos de peso, estos animales convierten de manera sobresaliente el forraje en leche de alto valor nutricional.

Mauricio Jiménez López, CEO de D’Jersey, explicó que su hato produce leche con genotipificación A2A2, característica asociada a una mayor digestibilidad para algunos consumidores.

Además, destacó que los elevados niveles de grasa, proteína y aminoácidos convierten esta leche en una materia prima ideal para productos diferenciados.


Adaptar la Jersey al trópico bajo


La implementación de una lechería especializada en clima cálido y húmedo exigió ajustes importantes en infraestructura, manejo y sanidad.

Jiménez recomienda adquirir animales jóvenes y mantenerlos en sistemas con buena ventilación, disponibilidad permanente de agua fresca y superficies que eviten la acumulación de humedad.

El proceso incluyó mejoras en el manejo térmico, drenajes eficientes y corrales adaptados a las condiciones climáticas de la región.

Gracias a estos cambios logró estabilizar el sistema y evolucionar hacia un modelo semiestabulado inspirado en experiencias desarrolladas en Estados Unidos.

La expansión fue progresiva. El proyecto comenzó con apenas 10 animales y posteriormente amplió el hato, alcanzando producciones cercanas a los 17 litros por vaca.

Paralelamente, modernizó el sistema de ordeño, redujo costos de mano de obra y mejoró los estándares de calidad higiénica de la leche.


Menos concentrado y más eficiencia


Uno de los avances más importantes fue la reducción del uso de concentrados.

A través del manejo del pasto como cultivo y la fertilización orgánica con estiércol, logró elevar el contenido proteico del pasto Estrella hasta niveles cercanos al 18%.

Esto permitió disminuir el consumo de concentrado de seis a dos kilos por animal sin afectar la productividad, reduciendo significativamente los costos de producción.

El sistema también incorpora principios de ganadería regenerativa, eliminando antiparasitarios que afectan el suelo y aprovechando los residuos para cerrar ciclos productivos.

La producción de ensilaje ha sido otro componente importante. El ajuste de los tiempos de cosecha y del proceso de picado permitió mejorar el valor energético del alimento y fortalecer la salud ruminal de los animales.

https://www.instagram.com/reel/DCc19BOS9iT/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==


La crisis que cambió el rumbo


El punto de inflexión llegó en 2024 cuando desapareció, de manera repentina, el canal de comercialización de la leche.

Lejos de abandonar el proyecto, Jiménez decidió apostar por la transformación artesanal.

“Lo que comenzó como una necesidad se convirtió en una oportunidad”, aseguró.

En apenas dos años de aprendizaje y experimentación desarrolló una línea de quesos semimadurados y madurados elaborados con leche Jersey A2A2.

Actualmente produce 11 variedades, entre ellas versiones con ajo negro, especias, pesto, café, canela, tomate, aceite de oliva y diferentes mezclas de ingredientes.

También fabrica quesos madurados como Altamira y Brie, que permanecen entre tres y cinco meses en proceso de afinación.


Más allá del queso


La estrategia de valor agregado no se limita a los quesos.

La empresa también produce mantequilla ghee, yogur griego, dulce de leche y leche pasteurizada.

De manera paralela trabaja en el lanzamiento de leche comercializada en botellas de vidrio bajo un concepto retro que busca rescatar métodos tradicionales de consumo.

Según Jiménez, la clave del proyecto está en combinar una materia prima diferenciada con procesos de transformación que permitan llegar a nichos de mercado especializados.


Siguiente paso: exportar


Actualmente la empresa concentra sus esfuerzos en fortalecer la planta de procesamiento para alcanzar estándares internacionales.

La meta es consolidar una cadena de valor capaz de competir en mercados premium y, a mediano plazo, exportar productos derivados de leche Jersey A2A2.

Para su fundador, el objetivo es claro: posicionar productos colombianos diferenciados tanto en el mercado nacional como en escenarios internacionales.

El caso demuestra cómo la innovación, la adaptación técnica y la transformación de materias primas pueden convertir una crisis comercial en una oportunidad de crecimiento para la ganadería colombiana.