CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Victor Julio Guzman

Foto: Cortesía

Luis Felipe Guzmán, nieto de Victor Julio Guzmán (a la derecha).

cronica

El legado ganadero de Víctor Julio Guzmán sigue intacto tras un año de su partida

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

Aunque su fallecimiento marcó un vacío en la finca y en su familia, la ganadería que construyó en Boyacá continúa activa. Sus hijos mantienen la producción lechera y el trabajo diario como una forma de honrar más de nueve décadas dedicadas al campo. Una historia de herencia de principios, liderazgo y capacidad de trabajo.

Aunque su fallecimiento marcó un vacío en la finca y en su familia, la ganadería que construyó en Boyacá continúa activa. Sus hijos mantienen la producción lechera y el trabajo diario como una forma de honrar más de nueve décadas dedicadas al campo. Una historia de herencia de principios, liderazgo y capacidad de trabajo.



A un año de la muerte de Víctor Julio Guzmán Grimaldos, su legado no se detuvo. En Boyacá, las fincas La Cabaña, El Reposo, El Triunfo, Las Delicias o El Bosque, siguen en funcionamiento y la ganadería lechera continúa como reflejo de una vida construida alrededor del campo.

Hoy, son sus hijos quienes sostienen ese proyecto, guiados por los principios que él dejó sembrados.

“Nos hace falta su experiencia, su cariño y ese liderazgo que tenía en la finca, pero como familia seguimos adelante con el trabajo que él nos enseñó”, afirmó Eduardo Guzmán, dejando claro que, pese a la ausencia, el compromiso sigue intacto. Una muestra de la importancia del relevo generacional en la producción ganadera.


La ganadería sigue viva


La explotación lechera que consolidó Víctor Julio Guzmán sigue siendo el sustento diario de la familia. Con una base construida sobre el ganado normando y años de evolución productiva, hoy la finca mantiene sus niveles de producción y organización.

“Seguimos cuidando los predios, las pasturas y todo el manejo de las vacas en producción, tal como él nos enseñó”, señaló Eduardo, destacando la ganadería en marcha que permanece como símbolo de continuidad.

Más allá de la producción, el trabajo diario también conserva el sentido que Guzmán le imprimió: disciplina, cuidado del ganado y respeto por el oficio. Esa forma de entender la ganadería sigue presente en cada jornada.


Victor Julio Guzmán dedicó sus 94 años de vida a la ganadería. Foto: Cortesía.


Legado que guía


El impacto de Víctor Julio Guzmán se mide tanto en resultados productivos, como en la forma en que enseñó a vivir el campo. Su ejemplo marcó a su familia, que hoy reconoce en su memoria una guía constante.

“Lo que nos dejó fue un legado de trabajo, disciplina, enseñanza y familia, que hoy tratamos de mantener en cada cosa que hacemos”, aseguró su hijo, al resumir lo que significó su vida.

Ese legado de disciplina es el que hoy orienta las decisiones en la finca.

Incluso en su ausencia, su figura sigue presente en las labores cotidianas, en la organización del trabajo y en el cuidado de los animales, pilares que definieron su vida.


Recuerdo de un líder del campo


Quienes lo conocieron recuerdan a un hombre madrugador, organizado y profundamente comprometido con el bienestar de su ganado y su comunidad. Su rutina diaria era reflejo de una convicción que mantuvo hasta el final.

“Todos los días recorría la finca, revisaba potreros, pastos y cada actividad, siempre pendiente de que todo estuviera en orden”, recordó Eduardo, al describir una vida marcada por la constancia y el detalle. Esa vida en el campo fue su esencia y así lo aprendieron sus hijos.

Además, defendió con firmeza el papel del campesino en Colombia. “Siempre insistía en que el campesino no es reconocido como debería, a pesar de que trabaja todos los días por el país sin hacer ruido”, expresó su hijo, resaltando una visión que hoy cobra aún más vigencia.

Así, a un año de su partida, Víctor Julio Guzmán sigue presente en cada ordeño, en cada decisión y en cada esfuerzo por mantener en pie una ganadería que no solo produce leche, sino que también conserva la historia de un hombre que hizo del campo su vida y un legado para sus hijos.



Es motivo de orgullo, jubilo y alegría resaltar la vida de un gran ganadero como don Víctor Julio, una figura gremial del municipio por su talante, visión y don de gentes. Foto: Cortesía.