CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Ana María Romero, acaba de ser considerada la Mujer de la Ciencia por la Universidad Nacional

Foto: Cortesía

La ganadera aplica indicadores productivos, económicos y de suelo en su finca La Romería, donde integra ciencia y práctica para fortalecer la sostenibilidad ganadera.

cronica

La ganadera galardonada por la academia que aplica ciencia para triplicar su producción

por: Luis Humberto Caballero- 31 de Diciembre 1969

Ana María Romero es una productora casanareña que promueve el uso de indicadores para mejorar la rentabilidad de su finca. Desde su ganadería en Paz de Ariporo (Casanare) demuestra que medir con rigor es la base para lograr una lechería más eficiente y sostenible. Recientemente fue reconocida como Mujer de la Ciencia por la Universidad Nacional (sede Orinoquía).

Ana María Romero es una productora casanareña que promueve el uso de indicadores para mejorar la rentabilidad de su finca. Desde su ganadería en Paz de Ariporo (Casanare) demuestra que medir con rigor es la base para lograr una lechería más eficiente y sostenible. Recientemente fue reconocida como Mujer de la Ciencia por la Universidad Nacional (sede Orinoquía).


Ana María Romero es una profunda conocedora de la cultura pecuaria: nació y creció en Paz de Ariporo (Casanare), el segundo municipio con mayor población bovina del país. Actualmente es candidata a doctorado y sostiene que la ganadería debe gestionarse con indicadores enfocados en la producción, el suelo y la administración del sistema.

Su trabajo se centra en generar herramientas que permitan a los ganaderos tomar decisiones informadas, mejorar la productividad y conservar los recursos naturales. El pasado 11 de febrero de 2026 fue galardonada por su aporte a los sistemas ganaderos sostenibles y a la seguridad alimentaria en la Orinoquía, mediante el diseño de indicadores de desempeño aplicados a prácticas de conservación.

Romero nació y creció en Paz de Ariporo, municipio que, según Fedegán y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), cuenta con 551.000 bovinos. Por eso conoce de cerca la actividad, su cultura y sus desafíos. Su meta es integrar la ciencia con la realidad del productor para lograr una ganadería productiva, rentable y sostenible.

“El manejo del suelo, la adopción de prácticas de conservación y las decisiones productivas influyen en el desempeño y la sostenibilidad de los sistemas ganaderos”, afirmó Romero, quien también es magíster en Gestión y Desarrollo Rural.


Ana María Romero (en la primera fila, cuarta de izq. a der.), rodeada por sus compañeros del Círculo de Ganadería Sostenible de Fedegán, acaba de ser considerada la Mujer de la Ciencia por la Universidad Nacional.


Sistema integral


Para ella, los indicadores deben analizar la ganadería de manera integral. Destaca tres tipos fundamentales:

  1. Productivos: se refieren a aquellos que permiten conocer la eficiencia del sistema, es decir, litros de leche por vaca al día, ganancia de peso y carga animal.
  2. Económicos: es el costo por litro producido y la correspondiente rentabilidad. “Considero que la sostenibilidad también depende de la viabilidad financiera”, sostuvo.
  3. Suelo y ambiente: la fertilidad del suelo, la disponibilidad de forraje y la capacidad de recuperación de las praderas, cada vez toman más relevancia. “Estos elementos determinan la sostenibilidad a largo plazo”, añadió.


Aprender de la experiencia


En su finca La Romería maneja un sistema de doble propósito junto a su esposo, Julio César Soto Romero, ingeniero agrícola experto en sistemas de riego y acueductos ganaderos.

La Romería es miembro activo del Círculo de Ganadería Sostenible de Fedegán en Paz de Ariporo. “Es una experiencia enriquecedora y clave para el intercambio de conocimientos entre productores, técnicos e investigadores”, destacó.

La ganadera destacó que el círculo tiene un permanente apoyo de Daniel Zambrano, secretario técnico de Fedegán en Casanare, lo que permite aprender desde la experiencia real del productor.

Su predio es el laboratorio de investigación y exploración en el que vive la realidad productiva fundamental para conectar la teoría con la práctica. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Adiós al intervalo entre partos? Así es como los nuevos indicadores ganaderos miden hoy la productividad)

Produce en promedio 150 litros diarios y recibe un precio que oscila entre $1.500 y $1.800 por litro.


Medir es fundamental


Para Ana María Romero, medir es la base de toda mejora. A su juicio, los indicadores son la herramienta práctica que permite avanzar hacia una ganadería eficiente y sostenible.

En su predio aplica indicadores enfocados en la producción, el suelo y la gestión del sistema. Hace seguimiento permanente al comportamiento de las praderas, al manejo de la fertilización y a la respuesta de los pastos. Además, evalúa cómo se relaciona la inversión con la productividad y monitorea de cerca los indicadores reproductivos.


Sostenibilidad empieza en el suelo


Uno de los pilares de su trabajo es el análisis del suelo como punto de partida para la toma de decisiones. A través de estudios técnicos ha identificado deficiencias minerales directamente asociadas con problemas reproductivos como el anestro.

Con base en estos resultados ha ajustado el manejo nutricional y ha demostrado que muchos inconvenientes que antes se atribuían únicamente al animal tenían su origen en el suelo. El control de la acidez mediante la aplicación de enmiendas le ha permitido mejorar la producción de biomasa, la palatabilidad de los pastos y la disponibilidad de forraje.

Para ella, la sostenibilidad comienza desde el suelo. Medir y evidenciar los avances con datos se traduce en un mejor desempeño del sistema ganadero. (Lea en CONtexto ganadero: Pacto para conservación del Paisaje Ganadero de Sabana Inundable de Paz de Ariporo)

“En este escenario, aplicando la ciencia a la práctica y utilizando instrumentos de medición permanentes, nuestro propósito es aumentar la producción a 500 litros diarios y generar mayor valor agregado”, aseguró.