Con operaciones en Guadalajara de Buga (Valle del Cauca) ha tenido un crecimiento sostenido que llevó sus promedios semanales de 220 a 400 cabezas comercializadas. Su gerente y martillo, Alejandro Medina, habló de los retos superados, los eventos especiales que han marcado la diferencia y los proyectos que vienen para seguir expandiendo su presencia en esta zona del país.
En apenas un año de operaciones, la subasta ganadera Subaoccidente logró consolidarse como uno de los nuevos referentes de comercialización formal de ganado en el suroccidente colombiano.
Desde Guadalajara de Buga, en el Valle del Cauca, esta empresa ha venido creciendo en volúmenes de animales, participación de compradores virtuales y eventos especializados, mientras enfrenta desafíos como la informalidad y las dificultades derivadas de la implementación de Sinigán versión 6.
Alejandro Medina, gerente de Subaoccidente, aseguró que el balance del primer año ha sido positivo gracias al respaldo de los productores de la región y al dinamismo del negocio ganadero.
“Ha sido un año, primero, de mucha solidaridad de todos los ganaderos. Segundo, un año de muchos retos, porque hemos encontrado que aunque las subastas ganaderas son un canal formal de comercialización de ganado en pie, en todo este centro y sur del Valle del Cauca y departamentos anexos como el Cauca, Nariño, Huila y Caquetá hay mucha informalidad. Las subastas ganaderas llegan precisamente a eso: a generar formalidad ydinamismo, a regular el tema de los precios, de que no haya tanta ambigüedad”, señaló.
El crecimiento en cifras lo respalda: la subasta pasó de comercializar entre 220 y 230 reses semanales al inicio de operaciones, a promedios actuales de entre 350 y 400 cabezas por semana, con proyecciones de expansión que aún no han tocado techo.
Además del crecimiento presencial, la virtualidad se convirtió en una herramienta clave para la expansión de la compañía. Medina reveló que actualmente cerca del 60 % de los compradores participan de manera virtual, mientras el restante 40 % asiste presencialmente a las jornadas de comercialización.
La empresa opera en el Coliseo de Ferias de Buga, un punto estratégico que, según Medina, combina la actividad agropecuaria con el turismo religioso característico de la ciudad. El directivo destacó que muchos ganaderos aprovechan las jornadas de subasta para visitar la Basílica del Señor de los Milagros.
“Es el campo dentro de la ciudad. Entonces, la gente trae sus ganados o va a comprar, visita la Catedral y luego retorna a Subaoccidente para la venta de sus animales”, contó.
Eventos especiales
En paralelo al crecimiento de las subastas comerciales de los jueves, Subaoccidente ha apostado por los eventos especiales como diferenciador estratégico.
En su primer año realizó tres subastas adicionales enfocadas en nichos que hasta ahora no tenían un espacio dedicado en la región: Octoberfest de la Leche, Navidad Lechera (dedicado a la cría) y Al Rojo Vivo, donde se comercializaron ejemplares de este color y ya tienen segunda edición programada para el segundo semestre.
Este 16 de mayo llega Tierra Lechera, la apuesta más reciente de la subasta, centrada en ejemplares Gyr y Girolando de alta selección genética, tanto convencionales como puros con registro. Para Medina, este evento representa un salto cualitativo en lo que la región puede ofrecer en materia de genética bovina.
"Ya hemos seleccionado de varias ganaderías importantes de la región. El apoyo de todos los ganaderos criadores de gyr y girolando ha sido fundamental para el crecimiento en el suroccidente colombiano, de que ya no vale la pena tener padreando el toro más lindo de la finca sin datos, cuando ya podemos comercializar ejemplares probados con genética importante”, expresó.
La primera crisis
Sin embargo, no todo ha sido sencillo durante este primer año. Medina reconoció que aún persisten altos niveles de desconocimiento sobre el funcionamiento de las subastas ganaderas, incluso en regiones con fuerte tradición pecuaria.
“A pesar de que estamos en el siglo XXI y hay un tema masivo de redes, todavía hemos encontrado personas que no tienen ningún conocimiento de qué es una subasta ganadera. Y aunque hay muchas en el país, en el departamento del Valle del Cauca solo existen dos”, reconoció.
Además, el 2026 trajo una turbulencia. La crisis generada por la implementación del Sinigán versión 6 golpeó a Subaoccidente como al resto del sector, con reducciones en los volúmenes de hasta el 40 %.
Pero Medina prefiere leer ese momento como una oportunidad para demostrar el compromiso del gremio con la formalización, y manifestó que la subasta ha puesto su infraestructura y talento humano al servicio de la capacitación de ganaderos y transportadores.
De cara al futuro, el gerente anticipa un festival equino juzgado en alianza con el Comité de Ganaderos y Agricultores de Buga, una segunda edición de Al Rojo Vivo y, la novedad más esperada, una segunda sede de Subaoccidente que ampliaría su cobertura en el suroccidente del país. Medina lo resume en los tres pilares que definen el modelo de negocio de la empresa.
"Para nosotros, cuyo eslogan es 'una empresa con ADN ganadero', todo se divide en tres pilares: una báscula certificada y calibrada, una buena comercialización bajo el esquema de subasta con transparencia, y el pago. Los pagos en Subaoccidente son de contado: usted trae el ganado el jueves y el viernes ya tiene su dinero. Eso permite dinamismo, formalización y muchas ventajas para seguir comercializando”, finalizó.
/)
/)