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Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana

Foto: El Heraldo - Corficolombiana

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, advierte que Colombia requiere un ajuste fiscal de 80 billones de pesos para estabilizar sus finanzas públicas.

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Colombia necesita ajuste fiscal de $80 billones que ningún gobierno logrará en un solo año: Corficolombiana

por: Pedro Fonseca- 31 de Diciembre 1969

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, advierte que el país arrastra un déficit fiscal del 7 % del PIB y propone un ajuste estructural de cuatro puntos para evitar una crisis de deuda. La solución, según el experto, no está en más estrategias de financiamiento, sino en gastar mejor, ampliar la base de contribuyentes y reformar el gasto público con apoyo del Congreso.

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, advierte que el país arrastra un déficit fiscal del 7 % del PIB y propone un ajuste estructural de cuatro puntos para evitar una crisis de deuda. La solución, según el experto, no está en más estrategias de financiamiento, sino en gastar mejor, ampliar la base de contribuyentes y reformar el gasto público con apoyo del Congreso.


Colombia atraviesa uno de sus momentos de mayor presión fiscal fuera de una crisis económica declarada. Así lo advirtió Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, al analizar la reciente megasubasta de TES (Títulos de tesorería) por $6 billones que el gobierno de Gustavo Petro realizó a tasas de interés cercanas al 15 %, las más altas vistas en casi cuatro años.

“Estamos en un nivel de déficit de la deuda de 7 % del PIB. Estos niveles no se veían en Colombia sino en momentos de crisis como finales de la década de los 90 o en la pandemia. Los niveles de 2025 y los que se esperan de 2026 y de 2027 no son niveles de estabilidad. No estamos en una crisis económica, pero sí estamos teniendo niveles de déficit como si lo estuviéramos”, señaló el experto.

Para Romero, la urgencia no está en cómo se financia la deuda, sino en cómo se corrige el desequilibrio de fondo entre lo que el Estado recibe y lo que gasta. El economista fue directo al señalar el tamaño del problema y la magnitud del esfuerzo que se requiere para resolverlo.

"El tamaño del ajuste fiscal que necesitamos en Colombia es de alrededor de cuatro puntos del PIB. Cuatro puntos del PIB hoy son más o menos 80 billones de pesos”, sentenció.

Una cifra que ninguna reforma tributaria podría absorber por sí sola ni en un solo año, dado que ese tipo de reformas suelen recaudar apenas un punto del PIB, equivalente hoy a unos 20 billones de pesos.

Por eso, insistió en que la solución debe ser una combinación de medidas aplicadas en el tiempo.


Anestesia fiscal


Romero reconoció que la gestión activa de deuda adelantada por la Dirección de Crédito Público ha generado alivios de corto plazo, pero fue enfático en que eso no resuelve el problema estructural.

"La gestión de deuda le permite alivios transitorios, casi que es una anestesia a todo el problema fiscal, pero la solución definitiva se logra con un ajuste en los ingresos y en los gastos que permita sostenibilidad en la deuda pública”, enfatizó.

En ese sentido, Corficolombiana ha identificado una oportunidad concreta en la racionalización del aparato estatal. Reducir el número de ministerios y generar eficiencias en el gasto de funcionamiento de las entidades que se fusionen podría representar entre uno y un punto y medio del PIB en ahorro, según los cálculos del equipo de análisis de la firma.

Sin embargo, el economista reconoció que ese camino está lleno de obstáculos políticos, dado que el 85 % del presupuesto nacional está comprometido en transferencias a territorios, defensa, salud y pensiones, rubros que difícilmente se pueden tocar sin pasar por el Congreso y enfrentar una tormenta política. La propuesta de Corficolombiana apunta, entonces, no solo a gastar menos, sino a gastar mejor.

"La solución pasa por hacer que haya más contribuyentes, no que los mismos paguen más, y por buscar a través de reformas a la ley que hagan más flexible el gasto público y más eficiente", señaló.


Discusión de varios años


Ampliar la base tributaria es clave en ese diagnóstico. Colombia tiene niveles muy altos de informalidad laboral y empresarial, lo que concentra la carga fiscal en un grupo reducido de contribuyentes formales que, según Romero, ya llegaron a su límite de absorción.

Ni subir tarifas de renta corporativa ni gravar bienes de primera necesidad serían opciones, pues esta última fue uno de los detonantes del paro nacional que ocurrió en 2021.

Para el economista jefe de Corficolombiana, el reto mayor recaerá sobre el gobierno que tome posesión en 2026, que deberá afrontar una conversación políticamente incómoda pero inevitable.

Crecer más rápido también forma parte de la ecuación, pues una economía que expande su actividad genera más recaudo sin necesidad de nuevos impuestos.

"El gobierno que llegue tiene que dar esa discusión y no va a ser de un año para otro que se logre ese ajuste de cuatro puntos del PIB. (…) En cualquier caso, el Gobierno que llegue debe tener una discusión incómoda desde el punto de vista político, pero necesaria para lograr la sostenibilidad fiscal, que es ver de qué forma se pueden hacer ajustes al gasto público y buscar un aumento en el recaudo tributario que no desincentive la inversión", remató.

Para la entidad, no hay atajos financieros que reemplacen la disciplina fiscal, y mientras la regla fiscal permanezca suspendida hasta 2027, el país navega en uno de sus momentos de mayor vulnerabilidad presupuestal.