CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Panorama económico para el agro en 2026

Foto: youtube.com/@juangangelrTvAgro

Uno de los focos de preocupación es el mercado de insumos, ya que los precios internacionales de los fertilizantes cerraron 2025 con alzas sostenidas.

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Con baja de aranceles de EE.UU. y apertura de China el agro será clave para Colombia en 2026

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Productores colombianos enfrentan una ventana estratégica para expandir su presencia internacional en medio de un entorno económico global con señales de recuperación, aunque con amenazas latentes como el fenómeno de La Niña y la volatilidad en los fertilizantes.

Productores colombianos enfrentan una ventana estratégica para expandir su presencia internacional en medio de un entorno económico global con señales de recuperación, aunque con amenazas latentes como el fenómeno de La Niña y la volatilidad en los fertilizantes.


En un contexto de tensiones comerciales, presiones inflacionarias y una economía internacional que comienza a mostrar signos de reactivación, el sector agropecuario colombiano se posiciona como una de las piezas clave para el crecimiento del país en 2026.

Así lo señaló el más reciente informe trimestral del sector agropecuario de Bancolombia, que traza un panorama alentador, pero cargado de incertidumbres, tanto en el frente externo como en la dinámica local.


EE.UU. y China, dos gigantes


Las perspectivas para los mercados internacionales son mixtas, pues mientras Estados Unidos se mantiene resiliente, con una demanda sólida, incluso, tras los efectos del cierre del gobierno (shutdown), la Unión Europea muestra signos de leve mejoría pese a sus dificultades estructurales en consumo y manufactura.

Ambos continúan siendo los principales destinos de las exportaciones agrocolombianas. (Lea en CONtexto ganadero: La ganadería, importante jalonador del PIB: Bancolombia)

En paralelo, el informe destaca un giro interesante: el mercado chino, tradicionalmente distante para Colombia, empieza a abrirse.

Durante 2025, China se consolidó como el mayor destino de la carne de res colombiana, y en eventos como la Exposición Internacional de Importaciones (CIIE), se anunciaron nuevas oportunidades para productos como el banano, el café y el cacao.

No obstante, Bancolombia subrayó que aún persisten barreras culturales y logísticas que requieren estrategias de largo plazo para ser superadas, como ya lo han hecho con éxito Perú y Chile.


Respiro arancelario


La decisión del gobierno estadounidense de eliminar el arancel del 10 % para productos como café, banano, aguacate, plátano y lima Tahití representa un alivio para los exportadores colombianos.

Aunque las flores siguen excluidas de esta medida, se percibe una fuerte presión por parte de gremios norteamericanos para que también se beneficien en una futura revisión.

Particularmente llamativo es el caso del cacao, que con un repunte histórico superó los 12.000 USD por tonelada en 2024, mientras los precios internacionales se han estabilizado cerca de los 5.000 USD/ton, un nivel aún muy favorable.

Colombia duplicó sus exportaciones en dólares y aumentó 40 % en volumen, mostrando el impacto directo del mercado global en la cadena local.

Sin embargo, la expansión de la frontera agrícola es tímida: apenas un 13,5 % de crecimiento en cinco años, lo que, según Bancolombia, pone en evidencia una oportunidad que aún no se capitaliza con la velocidad que exige el mercado.


Alertas para 2026


Uno de los focos de preocupación es el mercado de insumos, ya que los precios internacionales de los fertilizantes cerraron 2025 con alzas sostenidas, especialmente por la baja oferta exportable de China.

Aunque algunas flexibilizaciones y la tregua en Medio Oriente podrían aliviar la situación, persiste la incertidumbre. La urea y los fosfatados siguen en el radar, con una demanda creciente y precios presionados.

Además, el informe señaló que el precio del petróleo, en descenso, podría mitigar parcialmente los aumentos. Sin embargo, analistas ven difícil proyectar un comportamiento claro en 2026. A esto se suma la advertencia de que crecen las probabilidades de un fenómeno de La Niña moderado que podría comenzar incluso a finales de este año, impactando directamente la producción nacional y la logística agroindustrial.


Dólar débil


El tipo de cambio también juega un papel relevante, ya que la tendencia bajista del USD-COP, influida por el debilitamiento del dólar y el ingreso de capitales a mercados emergentes, reduce el costo en pesos de las importaciones, especialmente de materias primas como la soya y el maíz, cuyos precios internacionales han caído.

Sin embargo, una mayor diferencia en las tasas de interés entre Colombia y EE.UU. podría revertir esta tendencia, y las decisiones del Banco de la República se están viendo limitadas por una inflación local que todavía no se acerca al rango meta.


Consumo interno


A nivel interno, el consumo privado sigue siendo el motor de la economía, apalancado por remesas y un mayor ingreso disponible. No obstante, persisten nubarrones en el frente fiscal y en la inversión productiva, dos elementos esenciales para consolidar la recuperación en 2026. (Lea en CONtexto ganadero: Producción de carnes seguirá aumentando en 2024, asegura Bancolombia)

Como concluyó Bancolombia, el panorama es prometedor, pero exige preparación, adaptación y visión de largo plazo para convertir los retos de hoy en los éxitos de mañana.