CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Balance de las exportaciones

Foto: Fedegán FNG - Freepik.es

La caída del dólar ha reducido la competitividad de las exportaciones ganaderas, afectando las ventas externas de carne, leche y ganado en pie en 2026.

economia

Dólar por debajo de $3.600 golpea exportaciones ganaderas: ¿qué sucede y qué se viene para el sector?

por: Pedro Fonseca- 31 de Diciembre 1969

La fuerte caída del dólar en Colombia durante 2026 ha reducido la competitividad de las exportaciones de carne, leche y ganado. Aunque el consumo interno sostiene los precios, el panorama externo sigue siendo retador.

La fuerte caída del dólar en Colombia durante 2026 ha reducido la competitividad de las exportaciones de carne, leche y ganado. Aunque el consumo interno sostiene los precios, el panorama externo sigue siendo retador.


La caída del dólar en Colombia durante el primer trimestre de 2026 comenzó a pasar factura al sector exportador ganadero. Lo que a comienzos de año se proyectaba como un escenario favorable, con una Tasa Representativa del Mercado (TRM) cercana a los $3.900 o incluso $4.000, terminó convirtiéndose en un golpe para la competitividad, tras ubicarse, este 15 de abril, en $3.578,82.

Este comportamiento ha estado influenciado por una combinación de factores externos e internos que han fortalecido el peso colombiano. En el plano internacional, el dólar se ha debilitado tras los recortes de tasas de la Reserva Federal (Fed), mientras que el conflicto entre EE. UU., Israel e Irán ha disparado los precios del petróleo, aumentando el ingreso de divisas al país.

Sin embargo, para los exportadores, el efecto ha sido adverso.

Así lo explicó Augusto Beltrán Segrera, secretario técnico del Fondo de Estabilización para el Fomento de la Exportación de Carne, Leche y sus Derivados (FEP), administrado por Fedegán, quien advirtió que la coyuntura cambiaria ha impactado directamente las ventas externas.

“Esta bajada del dólar ha sido un golpe muy duro para las exportaciones ganaderas. Nos ha hecho perder mucha competitividad en los mercados que venimos trabajando. Eso se ha visto reflejado en las bajas cifras que hemos tenido en este primer trimestre y creemos que es una tendencia que va a continuar, por lo menos, hasta el fin de este semestre.”, afirmó.

El impacto ya se refleja en las cifras. Según Beltrán, las exportaciones de ganado en pie han caído poco más de 60 % frente al mismo periodo de 2025. Mientras el año pasado se habían exportado alrededor de 60.000 animales a febrero, este año la cifra apenas ronda los 22.000.

En el caso de la carne, la tendencia es similar. En los primeros dos meses se habían vendido más de 9.000 toneladas de carne, pero este año apenas se superaron las 3.300 en el mismo periodo. La pérdida de competitividad frente a países como Brasil ha dificultado el cierre de negocios y reducido la participación colombiana en destinos importantes como China.

“Todas las negociaciones internacionales se hacen en dólares. Si el dólar está más bajo, nuestros productos se vuelven más costosos frente a otros competidores”, explicó.


Impacto en productores lecheros


También hay que hablar de la presión en el sector lácteo, donde la caída del dólar ha incentivado las importaciones. Con una moneda local más fuerte, resulta más barato traer productos del exterior, lo que ha incrementado los inventarios y generado preocupación entre los productores nacionales.

“Estamos muy golpeados, no solamente por esa baja en las exportaciones, sino por la pérdida de competitividad en el sector lácteo, pues ha entrado mucha leche en Colombia y vemos esos inventarios creciendo. Por eso venimos trabajando con el ministerio y con Fedegán buscando la manera de que no afecte tanto al bolsillo de los ganaderos”, señaló Beltrán.


Aumento del consumo interno


No obstante, el impacto no ha sido uniforme, pues a pesar de la caída del comercio exterior, el mercado interno ha mantenido el dinamismo. El incremento del consumo de carne bovina, impulsado por una mayor capacidad adquisitiva de los hogares, ha evitado que la caída de las exportaciones se traduzca en una disminución de precios al productor.

Hoy no se está viendo afectado el ganadero porque no dependemos tanto de las exportaciones. El consumo interno está sosteniendo el mercado”, indicó.

De hecho, el consumo per cápita ha venido en aumento, pasando de de 16,4 a 18,4 kilogramos, lo que ha permitido absorber parte de la producción que no se está exportando.


Expectativas para el segundo semestre


De cara al segundo semestre, las expectativas son moderadamente optimistas. Beltrán señala que factores como el fin del cupo arancelario para Brasil en China, nuestro principal mercado, podrían abrir una ventana de oportunidad para Colombia.

En 2026, el gigante asiático estableció un contingente de 1,1 millones de toneladas con un arancel preferencial del 12 %. Sin embargo, los volúmenes que excedan ese límite enfrentan una tarifa del 55 %, lo que encarece la carne brasileña y podría mejorar la competitividad del producto colombiano en ese mercado.

Además, el sector continúa buscando alternativas para mitigar el impacto, especialmente en el frente lácteo, donde el FEP ya implementa mecanismos de compensación para fortalecer la comercialización interna.

Sin embargo, la incertidumbre persiste. El desempeño del segundo semestre dependerá en gran medida de la evolución del dólar y de la capacidad del país para recuperar terreno en un mercado internacional cada vez más competitivo.