Hace más de 500 días, un beneficio aprobado en la reforma tributaria de 2022 debería eximir en transacciones de hasta 18,3 millones de pesos mensuales, pero el Ministerio de Hacienda y la DIAN no han dado la orden para activarlo. Desde Colombia Fintech advierten que, a pesar de que la tecnología está lista y los contratos firmados, los ciudadanos siguen pagando un impuesto del que ya tendrían que estar exentos.
Hace más de año y medio, los colombianos deberían estar ahorrando hasta 800 mil pesos mensuales en transacciones digitales. La discusión gira alrededor de un cambio aprobado en la Ley 2277 de 2022, la reforma tributaria del gobierno Petro que modificó la manera en que opera la exención del gravamen a los movimientos financieros.
En esa ley se incluyó un artículo para que todas las cuentas de una sola persona quedaran exentas del impuesto al 4x1000, siempre y cuando los movimientos entre cada una no superara las 350 UVT, equivalentes, en 2026, a $18,3 millones (al día de hoy, los usuarios solo tienen una cuenta exenta).
El plazo para implementarlo venció en diciembre de 2024, y, sin embargo, más de 500 días después, el sistema sigue sin operar.
Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, explicó que el objetivo era simplificarle la vida a los ciudadanos y trasladar la carga operativa a las entidades financieras.
“Muchos colombianos no conocen este beneficio, otros no saben cómo marcar o desmarcar una cuenta y el trámite se volvió excesivamente oneroso. La idea era quitarle esa carga al ciudadano y pasarla a las entidades financieras y fintechs para que las transacciones estuvieran exentas automáticamente hasta llegar al tope permitido”, expresó.
El problema, según Santos, no está en los bancos ni en las plataformas fintech, que llevan meses señalados como los culpables del retraso. Todas las entidades fintech tienen contratos firmados con el operador del sistema y el desarrollo tecnológico completado, al igual que las entidades financieras tradicionales, están en la misma situación. Solo falta la luz verde del Gobierno.
"Es como si tuviéramos un aeropuerto ya todo construido con los aviones en los hangares y no los dejemos despegar. (…) El banderazo necesitamos en este momento que venga del Ministerio de Hacienda y la DIAN”, manifestó.
El modelo que plantea la ley es un cambio de fondo frente al esquema actual. Como lo describió el líder de Colombia Fintech, cada colombiano tiene derecho a marcar una cuenta como exenta del 4x1000, pero ese proceso es engorroso, poco conocido y, en muchos casos, prácticamente imposible de gestionar cuando se cambia de entidad financiera.
La nueva propuesta traslada esa carga operativa a los bancos y las fintechs: serían ellos quienes se comuniquen entre sí para rastrear cuánto ha transado cada persona, y el cobro del impuesto solo comenzaría cuando se supere el tope mensual establecido por ley.
"El ciudadano no tiene que hacer nada, simplemente transar de forma digital y las entidades van a revisar: Gabriel tiene una cuenta en el banco A y movió un millón, en la cuenta del banco B 2 millones, entonces ya va en 3 millones, en la cuenta del banco C, 5 millones, hasta que el sistema alerta que llegó al límite de $18,3 millones", detalló.
4x1000 va para el Gobierno, no para los bancos
Mientras el Gobierno demora la decisión, los colombianos siguen perdiendo un beneficio al que ya tienen derecho por ley. Santos reconoce que es imposible calcular con exactitud cuánto dinero han dejado de ahorrar los ciudadanos en estos más de 500 días de retraso, precisamente porque el sistema que debería hacer ese seguimiento aún no existe.
"Es un escenario lleno de supuestos que no sabemos cuánta plata le ha costado a las personas. Lo que sí podemos saber es lo siguiente: una persona que esté haciendo esas transacciones hasta los 18 millones de pesos estaría ahorrando 800 mil pesos mensuales, más o menos", indicó.
El directivo también salió al paso de uno de los mitos más arraigados sobre este impuesto: la creencia popular de que el 4x1000 enriquece a los bancos. De hecho señaló que son precisamente los bancos y las fintechs quienes más han presionado por eliminar o reducir este tributo, que según múltiples estudios, incentiva el uso del efectivo y empuja a ciudadanos y comercios hacia la informalidad financiera.
“Ningún centavo del 4x1000 se queda en las entidades financieras. Todo eso va al tesoro nacional. No hay un sector que repudie más este impuesto que el financiero, porque desincentiva la digitalización y empuja a muchas personas al uso del efectivo”, afirmó.
Colombia Fintech tiene además una propuesta concreta para eliminar el impuesto de forma gradual: reducirlo medio punto porcentual por año durante ocho años, dándole tiempo al Estado colombiano de ajustar sus presupuestos sin un choque fiscal abrupto.
Por ahora, la prioridad es más urgente y simple: que el Gobierno active un sistema que ya está listo, que ya fue aprobado por el Congreso y que ya debería estar beneficiando a millones de colombianos. La pelota, dijo Santos, lleva demasiado tiempo quieta en el mismo lado de la cancha.
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