CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026

Foto: Cortesía

Para el sector ganadero el mensaje es claro: el agro se perfila como una de las apuestas de crecimiento para la economía nacional.

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Hacienda ve al agro como motor del crecimiento, pero advierte que Colombia necesita un pacto fiscal

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

El Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026 reconoce el potencial de la agricultura y la ganadería para impulsar la economía en los próximos años. Sin embargo, también alerta sobre un deterioro estructural de las finanzas públicas y anticipa la necesidad de reformas para evitar mayores desequilibrios fiscales.

El Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026 reconoce el potencial de la agricultura y la ganadería para impulsar la economía en los próximos años. Sin embargo, también alerta sobre un deterioro estructural de las finanzas públicas y anticipa la necesidad de reformas para evitar mayores desequilibrios fiscales.


La discusión sobre el futuro económico de Colombia ya no gira únicamente alrededor del petróleo, el carbón o la minería. En el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026, presentado por el Ministerio de Hacienda, el Gobierno plantea que sectores de la economía real, entre ellos la agricultura y la ganadería, tendrán una participación cada vez más importante en el crecimiento del país durante los próximos años.

El documento, que presenta el cierre de los principales indicadores macroeconómicos de 2025 y las proyecciones para este año, además de servir como hoja de ruta de las finanzas públicas para la próxima década, llega en un momento complejo. El propio Gobierno admite la existencia de un problema estructural de sostenibilidad fiscal, defiende la activación de la cláusula de escape de la regla fiscal y advierte que, sin reformas adicionales, existe una alta probabilidad de incumplir las metas de deuda y déficit en los próximos años.

De hecho, el Ministerio de Hacienda sostiene que el país requiere un “Pacto Fiscal” que involucre a todas las instituciones para garantizar la estabilidad de las finanzas públicas y preservar la capacidad del Estado para financiar sus compromisos sociales.


El agro gana protagonismo


Uno de los mensajes más relevantes para el sector rural aparece en las proyecciones económicas de mediano plazo. Según el MFMP, el crecimiento esperado para 2027 estará respaldado, entre otros factores, por la expansión de sectores estratégicos como la agricultura y la ganadería. Hacienda también señala que la economía colombiana avanza hacia una menor dependencia del sector minero-energético y una mayor participación de actividades productivas ligadas a la economía real, entre ellas la agricultura, la industria y los servicios.

Para Óscar Cubillos, jefe de la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán, el reconocimiento al potencial del agro es positivo, aunque no debe interpretarse como una solución exclusiva a los problemas fiscales del país. “Por supuesto, si la agricultura y la ganadería crecen dentro de la formalización, maravilloso, y ojalá todos crecieran, porque al fin y al cabo si el país crece hay más consumo y más consumo es más impuesto del IVA”, señaló.

Sin embargo, advirtió que el peso del sector dentro de la economía nacional sigue siendo limitado frente a otras actividades. “No depende exclusivamente de agricultura y ganadería. De hecho, pesa un 8 % dentro de la economía nacional. Pesa más la industria o pesa más la minería. Aquí el tema es que todos deben crecer y tener un buen desempeño para que el problema fiscal se pueda arreglar”, afirmó.


Tarea que heredará el próximo gobierno


El debate fiscal apenas comienza. El Marco Fiscal proyecta una reducción gradual del déficit, pero también anticipa una reforma tributaria estructural a partir de 2027 para fortalecer los ingresos del Estado. El economista Andrés Langebaek considera que algunas de las cifras presentadas por el Gobierno reflejan una mejora menos sólida de lo que aparentan.

Según explicó, parte de la reducción del déficit proyectado obedece a operaciones de manejo de deuda que trasladan obligaciones hacia años posteriores y no necesariamente a una disminución real de las presiones fiscales. “La verdad es que no hay tantos motivos para estar tan contentos. Las razones son varias. Cuando se analiza el pago de intereses se observa que para este año hay programados 65 billones de pesos. Cuando se compara esta cifra con la que se tenía para 2026 en julio del año pasado se observa una disminución importante, pero esta caída es, simplemente, reflejo de los canjes de deuda (efecto Cuellar)”, afirmó Langebaek a través de sus redes sociales.

Por esa razón, la discusión sobre cómo aumentar los ingresos, controlar el gasto público y preservar la institucionalidad fiscal será uno de los principales desafíos que heredará el próximo presidente de Colombia. Mientras tanto, para el sector ganadero el mensaje es claro: el agro se perfila como una de las apuestas de crecimiento para la economía nacional.

El reto será convertir ese potencial en mayor productividad, inversión y formalización, de manera que su aporte no solo impulse el desarrollo rural, sino que también se refleje en unas finanzas públicas más sólidas y sostenibles.