CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Gerente del Banco de la República anunció que debe seguir subiendo las tasas de interés

Foto: Banco de la República

Desde la gerencia del Banco de la República, Leonardo Villar lidera la política monetaria en medio de presiones inflacionarias y el pulso con el Gobierno por el rumbo de las tasas de interés.

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“Inflación subirá a 6,5 % y tasa de interés llegará a 12,25 % al final del año”: Corficolombiana

por: Pedro Fonseca- 31 de Diciembre 1969

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, explica por qué el Banco Central no solo tiene razones para mantener las tasas altas, sino para seguirlas subiendo hasta el 12,25% antes de que termine 2026. Para el sector ganadero y agropecuario, que depende del crédito para financiar cosechas, insumos y ganado, entender este ciclo es una cuestión de supervivencia financiera.

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, explica por qué el Banco Central no solo tiene razones para mantener las tasas altas, sino para seguirlas subiendo hasta el 12,25% antes de que termine 2026. Para el sector ganadero y agropecuario, que depende del crédito para financiar cosechas, insumos y ganado, entender este ciclo es una cuestión de supervivencia financiera.


Para un ganadero que necesita un crédito para comprar novillos o un agricultor que necesita adquirir fertilizantes o comprar semillas, la tasa de interés no es un dato abstracto, sino el costo real de producir. Y ese costo lleva meses subiendo. La tasa de referencia del Banco de la República se ubica hoy en 11,25% y, según los analistas, aún no ha llegado a su techo.

Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana, fue claro en su más reciente análisis: "En Corficolombiana estamos esperando que la tasa de interés aumente otros 100 puntos básicos. Hoy está en 11,25 % y estamos esperando que a final de este año esté en 12,25 %".


Problema de fondo: inflación desanclada y credibilidad en riesgo


El primer elemento es la persistencia de la inflación. Mientras que en otros países de la región los bancos centrales han logrado bajar la inflación por debajo de la colombiana, Colombia lleva ya varios años sin cumplir su meta de entre el 2 % y el 4 %.

"En los últimos cuatro años pasamos de ser el alumno ejemplar en la región, antes de la pandemia, a ser un país que se destaca por lo contrario, porque tenemos la inflación más alta. Cuando usted compara con Brasil, México, Chile, Perú, todos los países tienen la inflación por debajo de la nuestra y tienen a los bancos centrales teniendo más credibilidad. Esa es la palabra clave", explicó Romero.

Otro factor que Romero describe con precisión es el riesgo país. "Entre más riesgo país, entre un manejo fiscal menos responsable exista, las tasas de interés reales (la diferencia entre la tasa nominal y la inflación) tienden a ser más altas. Eso no ha pasado en Colombia solamente, eso pasó en Brasil. Si usted mira países en donde se ha perdido la confianza en el manejo monetario y fiscal, las tasas de interés son mucho más altas que la inflación".

Lo anterior explica precisamente la pregunta que muchos se hacen: ¿por qué hoy la brecha entre la tasa del Banco de la República y la inflación es mayor que a finales de 2022 e inicios de 2023, cuando el IPC superaba el 13 %?

Ese es, precisamente, uno de los argumentos del Gobierno para cuestionar el nivel actual de tasas. En enero de 2023, con una inflación por encima del 13 %, el Banco de la República mantenía tasas similares a las actuales. Hoy, pese a que en marzo de 2026 la inflación se ubicó en 5,56 %, la tasa permanece en 11,25 %. Esta diferencia se conoce como tasa de interés real.

“Hoy tenemos una inflación del 5,6 %, pero la diferencia es que ha sido persistente”, explicó el economista. Y agregó que el problema de fondo es que “Colombia, en los últimos tres años, empezó a destacarse como el país de la región con la inflación más desanclada, es decir, más persistentemente por fuera del objetivo del Banco Central”.

En efecto, entre 2023 y mediados de 2025 la inflación mostró una tendencia descendente hasta ubicarse por debajo del 6 %. Sin embargo, en los últimos meses no ha convergido al rango objetivo (2 %–4 %) y, por el contrario, ha registrado leves repuntes. E incluso seguirá subiendo.

"Con una inflación que estamos previendo que llegue al 6,5 % a final del año, creemos que la tasa de interés debe estar al menos unos 500 puntos básicos por encima de la inflación, o sea, una tasa de interés real del 5 %. Sería una tasa muy contractiva, más alta de lo que Colombia estaba acostumbrado antes de la pandemia, pero que refleja dos cosas: las expectativas de inflación desancladas y un mayor deterioro fiscal que se traduce en primas de riesgo más altas", anotó Romero.


Lo que esto significa para el campo


Para el sector agropecuario, el impacto es directo. Las líneas de crédito, los préstamos de los bancos, la financiación de maquinaria y ganado, todo se encarece cuando sube la tasa de referencia. De igual modo, los costos de concentrados, medicamentos veterinarios y fertilizantes llevan incorporado el costo del crédito a lo largo de la cadena.

Romero advierte además que las tasas a las que se financia el propio Gobierno ya superan el 13 % en algunos casos, lo que presiona el presupuesto público y reduce el margen para programas de apoyo al agro.

"Colombia está, desafortunadamente, en esa transición. Ya vemos cómo las tasas de interés, no del Banco de la República sino a las que el Gobierno se financia continuamente a través de mercados abiertos, son tasas que están por encima del 13 %, incluso han llegado a estar cerca del 14 %. Y en ese factor importa más la reputación crediticia, la prima de riesgo y las tasas de interés reales son mucho más altas que en países que son responsables (financieramente)", indicó.

¿Cuándo podrá el campo y el país en general volver a ver una estabilidad? Según Romero, no antes de 2028: "La inflación volviendo al rango meta no lo vemos tan probable en 2027. De pronto en 2028 podría pasar".

Mientras tanto, la recomendación del analista para las autoridades económicas es una sola: "Que continúe primando el análisis técnico. Ojalá en la cartera de Hacienda también primara nuevamente el rigor técnico en las decisiones".