IVA afecta la cadena de valor de la carne y la leche

Por: 
CONtexto ganadero
09 de Noviembre 2018
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Lafaurie Rivera le pide al ministro Carrasquilla que evalúe otras alternativas de financiamiento al necesario gasto público, diferentes a la de gravar con el IVA a los alimentos que hacen parte de la canasta familiar, particularmente la carne y la leche, con el fin de no promover la informalidad en nuestras cadenas de valor, Foto: canalrural.uol.com.br
Con una subida del 18 % en el precio de la carne bovina, por cuenta del IVA, la baja en el consumo de carne formal o traslado al informal, se estima en al menos 28 % del registro actual.
 
El impacto en el mercado de la carne por cuenta del incremento en sus precios vía Impuesto sobre el Valor Agregado es aún más crítica que la del mercado lácteo.
 
Hoy un colombiano consume 21 kilos de carne bovina al año, de los cuales solo 18 provienen de frigoríficos y plantas de sacrificio, mientras que los otros 3 kilos se originan en sacrificio clandestino o de contrabando. Es decir, poco más del 14% del consumo viene de fuentes ilegales.
 
Desde el punto de vista de la comercialización, de los 18 kilos que consume en promedio al año que provienen del mercado legal, 13 kg los adquiere en plazas y famas y solo 5 kg son adquiridos en supermercados y tiendas que soportan sus ventas con un sistema contable adecuado y que aportan al recaudo total de impuestos del país.
 
En otras palabras, de los 18 kilos de carne de origen formal que se consumen hoy por persona al año, 5 kg, se trasladarían al mercado informal o se dejarían de comprar. Además se debe tener en cuenta que productos sustitutos como el pollo o el cerdo hoy mantienen un precio más bajo que el nuestro, por lo que no se debe descartar un traslado de nuestros consumidores a los mercados informales de aves y porcinos.
 
Al igual que en el mercado de leche, en el de la carne existe una alta propensión de trasladar consumidores del mercado formal al informal, por cuenta de alzas exageradas en sus precios, como se pretende ocurra con el gravamen del IVA a la canasta familiar.
 
Con una subida del 18 % en el precio de la carne bovina por cuenta del IVA, la baja en el consumo de carne formal o traslado al informal, se estima en al menos 28 % del registro actual, según un estudio de la Oficina de Planeación de Fedegán.
 
Pérdida de competitividad en la cadena cárnica
 
Se debe tener en cuenta que, así como la carne, hoy los animales vivos de la especia bovina se encuentran exentos del Impuesto sobre el Valor Agregado. Es decir, el IVA pagado por parte de los productores es 0 %.
 
Así mismo, los comercializadores de bovinos en pie se encuentran exentos de tal impuesto y las plantas de beneficio se encuentran excluidas del pago del IVA por la comercialización de animales vivos y el servicio de faenamiento (artículos 439, 476 y 477 del Estatuto Tributario).
 
En la actual propuesta del Gobierno Nacional, todas estas actividades dentro de la cadena de valor de la producción cárnica pasarían a ser responsables de un IVA del 18 %, lo que incentivaría aún más la ya creciente informalidad, haciendo además que las plantas y frigoríficos formales pierdan competitividad y capacidad de mercado frente a una competencia desigual y de menores costos como es la que se origina en el sacrificio clandestino y el contrabando ya explicados anteriormente.
 
José Félix Lafaurie R, presidente ejecutivo de Fedegán dice que el impacto de la llamada “ley de financiamiento”, en lo que concierne al IVA sobre la canasta familiar, es altamente perjudicial para el sector e impacta negativamente en el consumo formal de carne y leche.
 
Explica que las familias como agentes racionales siempre buscarán dar eficiencia a su ingreso y eso, bajo las nuevas condiciones de precios, solo se consigue trasladándose a los mercados informales: plazas, famas, fincas en donde se comercializa leche cruda, jarreo, centros de abasto, etc.
 
Argumenta que en los últimos años los almacenes de bajo costo le han quitado una gran participación del mercado a las cadenas tradicionales y grandes marcas: poco más de 34 %.
 
“Si bien este es un ejemplo dentro de lo formal, sí demuestra cómo las familias colombianas hacen rendir más sus ingresos. Con un IVA como el que se pretende implementar, solo se puede resumir ese escenario en una frase, ‘del supermercado a la plaza’, apunta.
 
En este escenario son las clases de ingresos medios las más susceptibles de trasladar su gasto de las economías formales a las informales, más si se tiene en cuenta que la devolución del IVA no le aplica a ese segmento de la población y solo se hará a las familias de muy bajos ingresos que hoy seguramente realizan sus compras en canales totalmente informales y lo harán, aún más, al recibir los $51 mil pesos mensuales de la compensación prometida.
 
Finalmente, Lafaurie Rivera le pide al ministro Carrasquilla que evalúe otras alternativas de financiamiento al necesario gasto público, diferentes a la de gravar con el IVA a los alimentos que hacen parte de la canasta familiar, particularmente la carne y la leche, con el fin de no promover la informalidad en nuestras cadenas de valor, lo que además ocasionaría otros impactos negativos en el consumo, la inversión y la generación de empleo.