La salvaguardia láctea y las preguntas de los ganaderos

Por: 
Ricardo Arenas Ovalle, MV
30 de Agosto 2021
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FEDEGAN que fue el único gremio que en el famoso cuarto de al lado de la negociación del TLC con EEUU levantó su voz en favor de los ganaderos. Foto: Fyrtex.com - extra.com.co

¿Por qué las empresas prefieren importar?, ¿por qué bajan los precios de leche?, ¿cuál leche es mejor, la importada de EE.UU. o la producida nacionalmente? ¿Por qué debemos apoyar a los ganaderos colombianos?

 

En días pasados se realizó la audiencia pública en el proceso de solicitud de salvaguardia que presentó Fedegán y el FEP para efectos de proteger la producción nacional de leche.

 

Esta salvaguardia, si bien no soluciona de manera estructural la grave crisis del sector lácteo colombiano, si es un mecanismo equilibrar la inequidad con el sector lechero nacional en el TLC firmado con Estados Unidos.

 

Por años se han planteado desde múltiples escenarios las posibles soluciones para el sector que adolece de una crisis que más que aguda es crónica y estructural. Sin embargo, la situación del sector sigue siendo critica.

 

– Altos costos de producción de leche y bajos precios pagados al ganadero por su leche.
– Mucha leche y poco procesamiento formal. Colombia es el 10 país del mundo en producción láctea, llegando ya a 7.300 millones de litros al año, según información oficial. El acopio formal en 2020 llegó apenas a 45 % de la producción nacional.
– Mucha importación poca exportación. Los TLC han abierto la puerta al ingreso de más de 73 000 toneladas de leche en 2021 donde más de la mitad proviene de EE.UU. En cambio, la exportación no llega al 10 % de ese valor.
– Muchos oferentes (ganaderos) y pocos compradores (industriales). Existen cerca de 615 000 predios ganaderos de los cuales fácilmente 350 000 producen leche mientras que cerca de la mitad de la leche acopiada lo hacen solamente 10 empresas y el 80 % la compran solamente 50 empresas.
– Mucha leche consumida en estratos altos y poca leche en estratos bajos. Mientras los estratos 5 y 6 consumen 168 y 179 litros per cápita año respectivamente, los estratos uno y dos apenas están consumiendo 28 y 43 litros al año.

 

El precio de la leche hoy en pesos constantes es incluso menor que el recibido en 2012.

 

Si bien es cierto se han implementado algunas de las soluciones planteadas, los recursos asignados son muy bajos para lograr impactos significativos o quizá siendo bien diseñadas e intencionadas, han sido muy regularmente ejecutadas debido a las fallas —también conocidas— de la politiquería y la corrupción durante los años de desgobierno Santista en lo estatal, y la falta de unidad y afanes de protagonismos personales desde la gremialidad privada.

 

Dilapidaron recursos 

De acuerdo con Arenas, se dilapidaron recursos importantísimos en los famosos Conpes lácteos durante los ministerios de Agricultura de Juan Camilo Restrepo y de Aurelio Iragorri, todos con la complicidad de funcionarios atornillados en estas entidades oficiales que buscan su continuidad más que la sostenibilidad del sector; y lo que es peor, se perdieron años valiosos en la reconversión productiva y en el mejoramiento de estructura e infraestructura para servicio del sector lácteo.

“Cuán diferente podría ser el panorama si durante esos 8 funestos años si hubiéramos contado con un ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de la talla del actual, en el que el viceministro, Dr. Juan Gonzalo Botero, ha buscado no sólo combatir la crisis de costos sino ha trabajado en productividad de la mano de FEDEGAN, en visión de Cadena y asociatividad con el lema que ha sabido vender de 'juntos dando todo por el campo Colombiano'”.

 

Pero además, cuando se ama la ganadería y el campo colombiano, más allá del ego personal, es muy triste encontrar ahora, en medio de esta gran dificultad, líderes y dirigentes gremiales que publican artículos manipuladores y populistas proponiendo más que soluciones reales, unas imposibles como el cierre de fronteras y atacando para la galería la labor de Fedegán que fue el único gremio que en el famoso cuarto de al lado de la negociación del TLC con EE.UU. levantó su voz en favor de los ganaderos. De esto da perfecta fe el libro escrito por José Félix Lafaurie titulado EL CUARTO DE AL LADO.

 

Hoy es muy fácil culpar al gremio de las grandes cantidades de leche en polvo que se importan anualmente desde Estados Unidos por vía del TLC, pero lo único cierto es que los tratados de libre comercio los firma es el Gobierno y no un gremio que ni siquiera es parte de la delegación oficial de negociación. Fue Fedegán el que permanentemente defendió la producción nacional durante las negociaciones. Los demás ni aparecieron y hoy con la bandera de defender al ganadero que solo enarboló correctamente la Federación Colombiana de Ganaderos en su momento, pretenden sus dirigentes pescar en río revuelto.

 

¿Por qué las empresas prefieren importar?

 

La leche en polvo importada compite de manera directa e inequitativa con la leche de nuestros ganaderos.

 

Con el dólar tan alto, y a pesar de los subsidios que el gobierno americano les da a sus productores, la leche importada NO resulta hoy más barata que la que producimos los ganaderos colombianos en nuestras fincas. Sin embargo, esa leche por ser en polvo tiene una duración de uno o dos años, la nuestra, deben procesarla diariamente. Además, es más fácil importar grandes cantidades de leche en polvo con una llamada, que comprarle la leche a cerca de 400 000 productores nacionales diariamente.

 

¿Por qué bajan los precios de leche?

 

Las grandes importaciones de leche generan además una presión de los precios a la baja, fortaleciendo la posición dominante de la industria al momento de negociar la leche.

 

La sobreoferta que se genera por las importaciones NO por la producción nacional presiona el precio a la baja, pero para nuestros ganaderos. Es curioso pero la leche baja de precio de compra a los campesinos, no el precio de venta al consumidor final.

 

¿Cuál leche es mejor, la importada de EE.UU. o la producida nacionalmente?

 

Siempre la leche fresca producida por los miles de ganaderos colombianos será mejor que leches almacenadas importadas. Nuestra leche proviene de ganado alimentado en pastoreo, muchas ya de ganaderías sostenibles ambientalmente con sistemas silvopastoriles promovidos desde Fedegán-FNG en su programa de Ganadería Colombiana Sostenible. Las vacas permanecen libres en los potreros durante todo el año en franco seguimiento del Bienestar Animal. La leche importada de Estados Unidos proviene de animales alimentados artificialmente con granos producidos industrialmente y muchas veces confinados en establos al menos en el invierno.

 

¿Por qué debemos apoyar a los ganaderos colombianos?

 

Debemos apoyar la producción nacional porqué de esta actividad económica dependen más de 350 000 familias productoras; generamos más de un millón de empleos directos y, con esto, garantizamos la seguridad alimentaria del país. Prueba de ello es que en la época más dura de la pandemia, nosotros no paramos, seguimos alimentando al pueblo colombiano.

 

Es indispensable que hoy tengamos una visión de país, una visión de cadena y de gremio unido. La división y los egos de algunos dirigentes han hecho casi tanto daño a los ganaderos como las importaciones.

 

Ricardo Arenas Ovalle, es Médico Veterinario, Especialista en Finanzas y Negocios Internacionales, Especialista en Gerencia de empresas agropecuarias, Consultor agroindustrial. Experto en producción y calidad de leche.