Para el sector ganadero, que registra un gran dinamismo en su comercio exterior, resulta de vital interés conocer por qué se presenta la apreciación del peso colombiano frente al dólar, la cual es explicada por el Banco de la República como un fenómeno internacional: la caída de valor del dólar frente a casi todas las monedas del mundo.
Un tema de gran interés en Colombia, particularmente para los agentes del comercio exterior, es el comportamiento de la tasa de cambio, es decir, el valor del peso frente al dólar.
En los últimos años, el sector ganadero ha registrado un notable dinamismo al colocar subproductos cárnicos en más de 26 mercados del mundo. El mayor registro de exportaciones se logró en 2022, por un valor de USD 523,6 millones, seguido por 2025, con USD 395 millones. (Lea en CONtexto ganadero: Ni los expertos lo vieron venir: Banco de la República sube 100 puntos a la tasa de interés)
Resulta oportuno el pronunciamiento del gerente del Banco de la República, Leonardo Villar Gómez, quien se refirió a las causas de la cotización del dólar frente al peso, las cuales —según este reputado economista— están asociadas a fenómenos internacionales, específicamente a la pérdida de valor del dólar frente a las demás monedas a nivel mundial.
Así lo explicó en su más reciente intervención pública, realizada en el Congreso de Tesorería de Asobancaria en Cartagena (Bolívar), y publicada en la página web del ente emisor.
Cuatro razones
El comportamiento de la tasa de cambio en Colombia, que para muchos observadores ha resultado sorprendente, fue analizado por el economista al frente del banco central, quien lo sintetizó de manera sucinta en cuatro razones fundamentales.
La primera razón es que la tasa de cambio del 5 de febrero de 2026, que fue de $3.650 por dólar, al compararse con el valor de un año atrás —5 de febrero de 2025—, muestra una apreciación del peso de más del 12 %.
“La apreciación del peso colombiano frente al dólar puede ser explicada fundamentalmente por un fenómeno internacional: la depreciación (caída de valor) del dólar frente a casi todas las monedas de mundo”, reiteró.
“De hecho la apreciación (aumento de valor) del euro frente al dólar durante el mismo período fue muy similar, de 12%”, agregó.
Efecto de políticas públicas
La segunda razón la atribuye al efecto de dos políticas macroeconómicas del Gobierno que fortalecieron el peso: las operaciones de la Dirección de Crédito Público y Tesorería del Ministerio de Hacienda, y el decreto que impondría límites a las inversiones de los fondos privados de pensiones en el exterior.
El tercer factor obedece al aumento del salario mínimo en 23,2 %. “En un contexto en que el peso se aprecia más de 12 % significa que el valor en dólares de ese salario mínimo aumenta en algo más de 38 %”, reveló.
Esto probablemente tendrá impactos sobre la capacidad de competir de varios sectores exportadores intensivos en mano de obra, como el floricultor o el de call centers, así como de sectores que compiten en el mercado nacional con importaciones de bienes y servicios extranjeros.
Consideró que se trata de un impacto preocupante y que no es algo que pueda contrarrestarse con la política monetaria o con intervenciones del Banco de la República en el mercado cambiario, cuando sus causas están más asociadas a fenómenos internacionales y a políticas del Gobierno que implican flujos de divisas de muchos miles de millones de dólares.
No intervenir
Como cuarta razón, resaltó que la política del Banco ha sido la de no intervenir en el mercado cambiario, postura que se ha mantenido durante varios años.
“La experiencia internacional y la propia de Colombia sugiere que las intervenciones cambiarias son poco efectivas para afectar el comportamiento de la tasa de cambio”, agregó.
Reiteró que dichas intervenciones generan impactos monetarios que pueden resultar contradictorios con los objetivos perseguidos a través de la política de tasas de interés y con la estrategia de inflación objetivo.



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