CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Petro frena exportaciones de carne

Foto: presidencia.gov.co

Mientras que Petro insiste en restringir exportaciones de carne porque a su juicio han aumentado el precio al consumidor, el sector ganadero demuestra con argumentos claros que está equivocado.

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Petro insiste en frenar exportaciones de carne, pero los ganaderos lo contradicen con cifras

por: Pedro Fonseca- 31 de Diciembre 1969

En una alocución presidencial, Gustavo Petro volvió a plantear la restricción de exportaciones de carne como fórmula para contener los precios internos, propuesta que despertó el rechazo inmediato del sector ganadero. Mientras el mandatario insiste en esa medida, gremios y expertos advierten sobre el impacto que tendría en miles de familias productoras. La propia ministra de Agricultura tomó distancia y matizó el anuncio.

En una alocución presidencial, Gustavo Petro volvió a plantear la restricción de exportaciones de carne como fórmula para contener los precios internos, propuesta que despertó el rechazo inmediato del sector ganadero. Mientras el mandatario insiste en esa medida, gremios y expertos advierten sobre el impacto que tendría en miles de familias productoras. La propia ministra de Agricultura tomó distancia y matizó el anuncio.


La propuesta del Gobierno nacional de restringir las exportaciones de carne de res encendió un nuevo debate en el sector ganadero colombiano. El anuncio, hecho por el presidente Gustavo Petro en una reciente alocución, plantea frenar las ventas externas con el argumento de controlar los precios internos y mitigar la inflación de alimentos.

Según el mandatario, el país no cuenta con excedentes suficientes para exportar sin afectar el mercado local. “La exportación de carne no puede seguir. Al exportar a China, como un gran logro, lo que sucede es que sube el precio de la carne (…) y va en contra de la política del Gobierno”, afirmó.


La postura del Ministerio de Agricultura


No obstante, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, moderó el alcance de la medida. La funcionaria aclaró que no se trata de una prohibición generalizada, sino de un análisis orientado a garantizar el abastecimiento interno y la sostenibilidad del hato ganadero.

“No podemos simplemente prohibir la exportación de carne porque hay unos contratos, pero sí necesitamos garantizar el hato ganadero y el abastecimiento interno”, explicó. Según indicó, el Gobierno ha identificado un aumento en la exportación de ganado en pie, lo que podría afectar la reposición del inventario bovino.


Rechazo del sector ganadero


Desde el sector productivo las reacciones no se hicieron esperar. El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, cuestionó la propuesta y la calificó como inconveniente. “El presidente está hablando más de política electoral que de política económica”, señaló.

Lafaurie insistió en que el aumento en el precio de la carne responde principalmente a un mayor consumo interno y no a las exportaciones. Como respaldo, citó el incremento del sacrificio bovino, que creció cerca de 6,3 % el año pasado. Además, recordó que otros productos como el pollo (2,44 %), el queso (3,66 %) y la leche (3,71 %) también han registrado alzas, lo que evidencia una presión inflacionaria más amplia.

El dirigente también subrayó que las exportaciones de carne y de ganado en pie representan cerca del 4 % de la producción nacional, por lo que, a su juicio, no tienen la capacidad de distorsionar los precios internos.


Impactos económicos y riesgos para el sector


Desde una perspectiva técnica, el exviceministro de Asuntos Agropecuarios, Juan Gonzalo Botero, advirtió sobre las consecuencias que podría tener una restricción de este tipo. Más de 420.000 familias dependen de la actividad exportadora, de las cuales cerca del 80 % son pequeños ganaderos.

“Son más de 420.000 productores que dependen de la exportación de ganado en pie y de carne en el país. Sin lugar a dudas que limitar y restringir la exportación tendría un efecto muy complicado sobre esas familias”, indicó.

Además, subrayó que gran parte de estos productores están ubicados en el departamento de Córdoba, que hace apenas unas semanas sufrió una de las peores tragedias invernales de la historia reciente. Para Botero, frenar las exportaciones sería un nuevo golpe a estas familias.

De igual manera, el experto alertó que una decisión de este tipo podría echar por la borda años de trabajo en apertura de mercados, especialmente en destinos de Medio Oriente.

Botero cuestionó la relación entre exportaciones y precios internos, señalando que el volumen exportado es marginal frente al inventario nacional. “En ningún momento (…) el porcentaje es representativo para la formación del precio de la carne”.

En cambio, factores como el sacrificio ilegal, el robo de ganado y el posterior carneo (que se ha venido incrementando en los últimos años), así como la intermediación tendrían mayor incidencia en el precio final.

“Mi mensaje para la ministra de Comercio y para la ministra de Agricultura es que estudien muy bien las la situación y que las exportaciones se mantengan tal y como está. Que se busquen soluciones de otro tipo para la situación del precio de la carne. (…) El sacrificio ilegal y la venta en los patios en diferentes ciudades del país, y una intermediación muy alta que hace que el precio de la carne aumente”, remató.