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Tropical Forest Alliance 2020, Gobierno y socios internacionales promueven la alianza para la Cero Deforestación de los bosques tropicales en Colombia, fueron seleccionados 12 proyectos, 5 con influencia en Caquetá y 7 en Orinoquia, Ministerio de Medio Ambiente, Fabiola Zerbini, Coordinadora Regional de TFA2020 para Latinoamérica, Instituto Global para el Crecimiento Verde – GGGI,  Carolina Jaramillo Representante en Colombia del GGGI, Orinoquía, Caquetá Cero deforestación, Contexto ganadero, noticias ganad

Foto: TFA -Tropical Forest Alliance 2020

economia

Promueven alianza para la Cero Deforestación de bosques tropicales en Colombia

por: - 31 de Diciembre 1969

El Ministerio de Ambiente, gobiernos departamentales, locales, organizaciones del sector financiero y del sector agropecuarios se dieron cita en Villavicencio para el Diálogo de Implementación dirigido por TFA –Tropical Forest Alliance 2020– para visibilizar y promover las iniciativas productivas comprometidas con la eliminación de la deforestación de las cadenas de suministro de productos básicos en Orinoquia y Caquetá.

El Ministerio de Ambiente, gobiernos departamentales, locales, organizaciones del sector financiero y del sector agropecuarios se dieron cita en Villavicencio para el Diálogo de Implementación dirigido por TFA –Tropical Forest Alliance 2020– para visibilizar y promover las iniciativas productivas comprometidas con la eliminación de la deforestación de las cadenas de suministro de productos básicos en Orinoquia y Caquetá.

“70 proyectos que buscan frenar la deforestación asociada a producción agropecuaria y forestal y que contribuyen con la restauración de bosques fueron presentados para participar en esta jornada, lo cual demuestra el alto grado de compromiso de las empresas del sector público y privado por la reducción de esta problemática en dos regiones estratégicas para esta agenda, las cuales concentraron el 44 % de deforestación del país en 2017”, afirma Fabiola Zerbini, Coordinadora Regional de TFA2020 para Latinoamérica y resalta que “finalmente fueron seleccionados 12 proyectos, 5 con influencia en Caquetá y 7 en Orinoquia, con los cuales se busca reducir la deforestación en la región a través de emprendimientos de cadenas de valor sostenibles de cacao, madera, piscicultura, ganadería de leche y carne, entre otras, con el común denominador que garanticen la no deforestación como parte intrínseca de los mismos.

Este Diálogo de Implementación del TFA Colombia se llevó a cabo en estrecha colaboración con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y su programa Visión Amazonía, el Programa del Fondo de Biocarbono para la Orinoquia del Banco Mundial, liderado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y financiado por la República Federal de Alemania, el Reino Unido, el Reino de Noruega y Estados Unidos, y el Instituto Global para el Crecimiento Verde – GGGI, con el propósito de acelerar el desarrollo y fomento de asociaciones público-privadas entre productores, compradores, instituciones financieras y organizaciones de la sociedad civil para combatir la deforestación y promover un desarrollo rural sustentable.

“Para el Banco Mundial, apoyar el proceso de desarrollo sostenible en la Orinoquia, una de las últimas fronteras agrícolas del mundo, es una gran oportunidad para promover gestión ambiental e inclusión social en medio de un proceso de desarrollo económico. Estamos convencidos que en trabajo conjunto con alianzas globales como el TFA2020 podemos apoyar a Colombia a desarrollar una agricultura y productos diferenciados basados en su gran riqueza natural, y en abrir nuevos mercados que cada vez más están pidiendo productos basados en sostenibilidad ambiental y social”, expresó Franka Braun, especialista senior en manejo de recursos naturales del Banco Mundial.

La Orinoquia es una región estratégica en esta materia pues tiene un potencial reconocido de expansión agropecuaria y forestal, pero a su vez una riqueza natural incalculable que hay que proteger. Por su parte en Caquetá se conjuga una intensa deforestación con la mayor actividad pecuaria y de explotación forestal de la Amazonía colombiana.

Según datos del IDEAM, en 2017 Colombia perdió 219 mil hectáreas de bosque natural, y en menos de tres décadas, el país ha perdido alrededor de 6 millones de hectáreas de bosques naturales. Los departamentos de Meta y Caquetá son unos de los más golpeados por este fenómeno.

Francisco Charry, Director de Cambio Climático y Gestión del Riesgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, señaló que “El Gobierno está comprometido con traer al sector privado como un socio para combatir la deforestación. En el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, hemos puesto como meta tener suscritos y en implementación 5 Acuerdos de Cero Deforestación con Cadenas Productivas, de los cuales tenemos ya dos en marcha con las cadenas de palma y cacao. Asimismo, en contabilizar aproximadamente 134 mil has nuevas en producción sostenible y una reducción acumulada de 36 millones de toneladas de CO2.”

Para la Representante en Colombia del GGGI, Carolina Jaramillo, “es definitivo que las iniciativas productivas sean estructuradas con criterios de rentabilidad, inclusión social y sostenibilidad ambiental de largo plazo, entendiendo a su vez los objetivos de compradores e inversionistas responsables, los mercados que están evolucionando en este sentido y cómo esto va a afectar las cadenas de suministro en el tiempo. Nuestro aporte está en apoyar dichas iniciativas y detonar financiamiento para que llegue a éstas de manera más acelerada.”

Este diálogo se plantea como un puente para incentivar la legalidad y formalidad en las cadenas de suministros mediante espacios de integración de potenciales socios del sector privado, instituciones financieras, inversionistas y donantes, auspiciando la construcción de negocios exitosos y sostenibles en las regiones involucradas.

La eliminación de la deforestación en las cadenas de producción reduce significativamente las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, mejora la vida de millones de pequeños agricultores, conserva los hábitats naturales y protege los paisajes tropicales para las generaciones futuras.