El registro de facturas se consolida como una alternativa financiera y tributaria para mejorar la liquidez del sector agropecuario sin recurrir al endeudamiento tradicional. Su uso permite optimizar el flujo de caja, reducir el impacto de retenciones y fortalecer la formalización de las operaciones comerciales.
En un entorno donde la liquidez y la eficiencia fiscal definen la sostenibilidad empresarial, las compañías del sector agropecuario y agroindustrial en Colombia están encontrando en el registro de facturas un mecanismo estratégico para fortalecer su gestión financiera sin recurrir a endeudamiento tradicional.
Este instrumento permite registrar facturas derivadas de transacciones comerciales en la Bolsa Mercantil de Colombia (BMC) a través de Bursagan S.A., Sociedad Comisionista, aplicable tanto a productos agropecuarios en estado natural como a bienes con un primer nivel de transformación. Se trata de una operación formal dentro del mercado bursátil de bienes y servicios, que integra la dinámica comercial del sector real con una estructura regulada y trazable.
Liquidez con impacto tributario
Uno de sus principales diferenciales es la optimización del flujo de caja mediante un menor impacto de retenciones y un tratamiento fiscal más eficiente sobre las operaciones registradas. Esto fortalece el capital de trabajo, mejora la programación de pagos a proveedores, insumos y nómina, y amplía la capacidad de inversión sin presionar la estructura de deuda.
El impacto económico es concreto: mientras una factura no registrada puede estar sujeta a retenciones del 1,5% en productos naturales o 2,5% en procesados, el costo del registro es del 0,3% sobre el valor facturado. Esta diferencia representa una liberación relevante de recursos dentro del ciclo operativo, además de facilitar la gestión de saldos a favor ante la DIAN y reducir distorsiones de caja generadas por anticipos fiscales.
Formalización, trazabilidad y competitividad
El mecanismo promueve la documentación transparente de las transacciones, fortaleciendo la confianza entre productores, transformadores y compradores. Además, es un sistema incluyente: pueden acceder pequeños productores, asociaciones, comercializadores y empresas agroindustriales, sin depender del tamaño de la operación.
Para facturas de venta, contribuye a mejorar indicadores financieros, liberar capacidad crediticia con entidades financieras y ordenar el flujo de ingresos. En facturas de compra, apoya la legalización contable, la relación con proveedores y la deducibilidad de costos, integrándose a una planeación financiera más estructurada.
¿Qué productos aplican?
Abarca cadenas del sector agropecuario y agroindustrial como ganadería, café, frutas, verduras, legumbres, cereales, tubérculos y sector porcino, así como lácteos, panadería, molienda, azúcar, aceites, alimentos para animales, fertilizantes, productos químicos, madera, cartón y papel, conservas y sector piscícola, entre otros.
Respaldado por el Decreto 1555 de 2017, el Registro de Facturas se consolida como una herramienta formal, segura y alineada con las dinámicas financieras reales del agro colombiano.
A través de Bursagan S.A., este mecanismo permite fortalecer el flujo de caja, mejorar la eficiencia tributaria y tomar decisiones financieras con mayor control y proyección empresarial.
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