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Agricultores trabajando

Foto: sac.org.co

economia

Sector agropecuario pasó de ganador en la pandemia a perdedor en la postpandemia

por: - 31 de Diciembre 1969

El sector agropecuario pasó de ser el primero en crecimiento durante la pandemia al último en la postpandemia, lo cual obedece a diversos factores, según el equipo de investigaciones económicas de Bancolombia.

El sector agropecuario pasó de ser el primero en crecimiento durante la pandemia al último en la postpandemia, lo cual obedece a diversos factores, según el equipo de investigaciones económicas de Bancolombia.

En 2020, mientras el país luchaba contra la covid-19 y el PIB real nacional caía más de 7 %, el sector agropecuario ayudaba a evitar una mayor crisis, con un crecimiento real del 2,3 %. A partir de ahí, en 2021, el agro creció 3,1 % mientras el país creció 11 %, superando solamente a la minería y las actividades inmobiliarias, para llegar a 2022 como el único sector (el agropecuario) en decrecimiento, con -1,9 %.

¿Por qué ha caído el PIB agropecuario?

La caída en el PIB del agro se explica, en mayor medida, por el cultivo de café, pero no es lo único. Si se resta del PIB agro el rubro del cultivo del café, la caída en 2022 sería de apenas 0,6 %, pero sigue siendo una cifra desalentadora para un año de buen crecimiento económico, de acuerdo con el análisis del Banco.

Es inquietante que, en un año de precios récord en los alimentos y productos agropecuarios, el resto de cultivos (sin incluir café) haya decrecido 1,7 %. Por supuesto, en medio de todo esto está el alto costo de los insumos, las lluvias y el reto de tener que buscar mayor financiación.

El área y la producción agrícola (sin incluir el eslabón pecuario) básicamente han estado estancadas en el país desde hace mucho tiempo. Atrás quedaron los años de tasas de interés, precios de alimentos, costos de insumos y tasa de cambio bajos, y ahora entramos en un ciclo económico global totalmente diferente. Ahora que las variables económicas están del lado opuesto, el comportamiento sigue siendo el mismo, y el agro incluso sigue perdiendo participación en el PIB total nacional. (Lea: Industria exportadora de carne garantiza abastecimiento local: Bancolombia)

Qué pasa con el sector pecuario

Contrario a la actividad agrícola, en el negocio pecuario todo crece, excepto la producción de carne bovina. Ya es costumbre ver que año tras año el negocio pecuario es el que, visto de manera agregada, crece la oferta de alimentos en Colombia.

La producción de carne de cerdo y de pollo ha mantenido un buen ritmo de oferta, y aunque en el negocio de huevo hubo una contracción, ya las cifras de inversión en pollitas de un día auguran un 2023 con un repunte importante. Por su lado, la oferta local de carne de res se mantiene en contracción, mientras la producción de leche, al menos en lo que permite leer las cifras de acopio formal, muestra una recuperación interesante.

La piscicultura continúa imparable en el país, y ha demostrado un potencial exportador que merece una mayor atención. El ritmo de crecimiento en esta rama del agro es de resaltar. Desde hace varios años viene creciendo de manera sostenida y el último trimestre logró una cifra muy por encima de las estimaciones, con casi un 44 % de crecimiento en términos reales, comparado con el mismo trimestre del año anterior.

Qué esperar en 2023 para el sector agropecuario

El consumidor será quien determine la tendencia en el negocio pecuario. Avicultores y porcicultores se siguen beneficiando de la menor oferta de carne de res. El menor sacrificio bovino, en medio de un consumo acelerado en los restaurantes durante 2022, le permitió a los avicultores y porcicultores hacer algo que desde los conceptos de microeconomía parece irrazonable en un mercado de competencia perfecta: subir precios mientras al mismo tiempo se aumenta la oferta.

La corrección en los precios de las proteínas podría venir de la mano del consumidor. La proyección de crecimiento real del PIB nacional para este año en el Grupo Bancolombia se ubica, a la fecha de este informe, en 0,9 %, lo que significa que será un año retador desde el consumo. (Lea: Oportunidades y riesgos que ve Bancolombia para los ganaderos)

Aunque los precios mantienen una tendencia alcista, han reducido sus tasas de crecimiento en los últimos meses, particularmente en pollo en canal y ganado bovino en pie. Esto significa que en 2023 los empresarios del negocio avícola y porcícola van a tener que escoger entre volumen y precio, dado que sostener ambas variables va ser muy complejo.

De acuerdo con el informe del Banco, pronosticar precios es una tarea muy compleja, pero la tendencia es, en buena medida, fácil de predecir en el negocio del huevo, dado que es un sector totalmente enfocado en el mercado local y sin competencia directa de producto importado. La tendencia en el precio en un año la marca el encasetamiento del año o semestre anterior, es decir, las inversiones en pollitas de un día de nacidas que se adquieren para levantar durante unas 20 semanas, y posteriormente obtener producción de huevos de mesa al menos otras 60 semanas. Dado que en 2022 dichos encasetamientos crecieron 9,8 %, el gremio avícola ha venido hablando de un crecimiento del 4,5 %.

Por su parte, los precios de la leche seguirían por lo alto en 2023. Una mayor demanda de leche por parte del consumidor generó que la industria incrementara sus compras de leche en 2022, tanto importada como nacional, y esto llevó a una mejora en las bonificaciones voluntarias y un aumento del acopio de leche del 9 %.