Aunque la reciente tragedia podría generar afectaciones temporales en logística y distribución, desde el Fondo de Estabilización para el Fomento de la Exportación de Carne, Leche y sus Derivados consideran que la demanda de alimentos esenciales se mantendrá.
La reciente ola sísmica registrada en Venezuela abrió interrogantes sobre el impacto que podría tener en el comercio binacional y particularmente en uno de los sectores que más ha fortalecido su presencia en ese mercado: el lácteo.
Sin embargo, desde el Fondo de Estabilización para el Fomento de la Exportación de Carne, Leche y sus Derivados administrado por Fedegán, el panorama inicial apunta más hacia ajustes logísticos temporales que hacia una caída estructural de la demanda.
Carlos Rivera, director de Comercio del Fondo, explicó que Venezuela mantiene un papel estratégico para el sector exportador colombiano y que esa relación responde a factores históricos, geográficos y económicos.
“Desde siempre Venezuela ha sido un mercado natural para Colombia y Colombia ha sido un mercado natural para Venezuela”, afirmó.
De acuerdo con Rivera, existen tres elementos que explican esta dinámica: la cercanía geográfica y la amplia frontera compartida, la complementariedad entre ambas economías y sociedades, y la recuperación progresiva de los canales comerciales después de los cierres registrados en años anteriores.
Más de US $11 millones exportados
Las cifras reflejan el peso que hoy tiene el vecino país para el sector lácteo nacional.
Según explicó Rivera, entre enero y abril de este año Colombia exportó a Venezuela 3.025 toneladas de productos lácteos, principalmente leche en polvo, además de otros como lactosueros y leche condensada.
“Esas exportaciones ya representan más de 11 millones de dólares de ingresos para el sector y equivalen al 63 % de las ventas internacionales del sector lácteo”, señaló.
La diferencia frente a otros destinos continúa siendo amplia. Estados Unidos aparece como segundo mercado con cerca de 905 toneladas exportadas y alrededor de 4 millones de dólares.
Para el directivo, esta dinámica tiene un efecto directo sobre la estabilidad del sector.
“Lo importante es mantener una capacidad de demanda permanente y constante que le permita al productor tener cierto grado de certeza sobre el destino de su producción y seguir estabilizando los precios internos”, indicó.
Impacto tras el terremoto
Frente a la coyuntura generada por el desastre natural en Venezuela, Rivera comenzó enviando un mensaje de solidaridad con la población afectada.
“Es una situación catastrófica que necesita la solidaridad no solo de Colombia sino de todos los países hermanos”, expresó.
En términos comerciales, explicó que el impacto preliminar sería moderado y concentrado principalmente en la logística.
“A corto plazo prevemos un impacto transitorio, especialmente en distribución por posibles afectaciones en infraestructura vial”, explicó.
El director recordó que gran parte del intercambio entre ambos países se realiza por vía terrestre, por lo que cualquier alteración en corredores logísticos podría generar retrasos temporales en la llegada de productos.
No obstante, señaló que los alimentos esenciales seguirán teniendo prioridad.
“La demanda por alimentos esenciales como leche, queso, derivados lácteos e incluso carne prevemos que continúe firme porque son bienes fundamentales para garantizar la seguridad alimentaria de la población”, agregó.
Rivera también señaló que históricamente los procesos de reconstrucción posteriores a desastres naturales suelen venir acompañados por mayores necesidades de abastecimiento.
En ese escenario, considera que Colombia puede desempeñar un papel relevante.
“Colombia es un aliado natural de Venezuela y está llamada a poder suplir esas necesidades que va a tener el mercado venezolano”, aseguró.
Sin embargo, insistió en que este momento no debe verse únicamente desde una óptica comercial.
“Más allá de una oportunidad de negocio, es una oportunidad para consolidarnos como proveedores confiables, oportunos y de alta calidad dentro de una cadena global de valor”, afirmó.
Diversificación: la apuesta para reducir riesgos
Pese al peso de Venezuela dentro del comercio lácteo, Rivera destacó que el sector ganadero colombiano hoy tiene una estructura exportadora más sólida que hace una década.
Recordó que años atrás entre el 80 y 90 % de las exportaciones estaban concentradas en ese país, situación que impulsó una estrategia de diversificación.
Actualmente, el sector carne llega a más de 25 destinos internacionales y el sector lácteo cuenta con cerca de 17 o 18 mercados abiertos sanitariamente.
“Si se presentara una reducción importante en las ventas a Venezuela, existen alternativas que podrían suplir ese mercado gradualmente, especialmente en el Caribe, Centroamérica e incluso fortaleciendo la presencia en Estados Unidos”, concluyó.
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