Mientras avanzan las investigaciones por el accidente del avión Hércules C-130 que dejó 69 muertos, crece el debate sobre el aseguramiento de la flota militar. El general (r) Guillermo León León, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares de Colombia (Acore), conversó con CONtexto. Explicó por qué muchas aeronaves no cuentan con pólizas y defendió la experiencia de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
A varias semanas del accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que dejó 69 víctimas fatales, las investigaciones continúan sin una causa definitiva confirmada. De acuerdo con reportes preliminares, el proceso cuenta con acompañamiento de expertos extranjeros, incluidos técnicos vinculados a fabricantes y autoridades aeronáuticas, con el objetivo de esclarecer si el siniestro obedeció a fallas mecánicas, condiciones operacionales o factores humanos.
Frente a este caso, distintos organismos de control como la Contraloría, han emitido alertas luego de conocerse que una parte significativa de la flota militar no cuenta con pólizas de seguro. pero ¿qué tan conveniente es asegurar toda la flota?
#VideoBlu El comandante de la Fuerza Aeroespacial, el general Carlos Fernando Silva, aseguró que la aeronave despegó dentro de los límites permitidos, con 133.000 libras, por debajo del máximo autorizado para esa pista. pic.twitter.com/GnYGm9pkJJ
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) April 8, 2026
Un dato clave: no todas las aeronaves militares se aseguran
En entrevista con CONtexto, el mayor general (r) Guillermo León León, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares de Colombia (ACORE), explicó que esta situación no es exclusiva del país. “La aviación militar en el mundo no es que tenga seguros y coberturas en todas las fuerzas del mundo. De hecho, en los Estados Unidos no se aseguran las aeronaves. Ellos llaman lo que se llama el autoseguro”.Según el oficial retirado, el principal factor detrás de esta realidad es el costo. “El hecho de que una aeronave esté expuesta a alto riesgo hace que lo que se pague por seguro sea prohibitivo, muy oneroso”, insistió.
En ese contexto, muchos países optan por modelos alternativos que priorizan la disponibilidad de recursos para atender emergencias. “Lo que se hace en otros países (…) es que se apropian recursos (…) para cubrir la accidentalidad que se pueda dar en un año determinado”. Este modelo, explicó, permite responder a siniestros sin comprometer grandes sumas en primas de seguros.
Cobertura limitada y preocupación nacional
Actualmente, la situación en Colombia es incluso más crítica de lo que se había estimado inicialmente. “Estamos hablando en el caso de la Fuerza Aeroespacial de un 20% de las aeronaves que están aseguradas (…) alrededor de 67 aeronaves de un poco más de 300”, agregó. Lo anterior, significa que cerca del 80% de la flota operativa no cuenta con cobertura, un dato que ha generado preocupación en la opinión pública, especialmente tras el accidente del Hércules. Sin embargo, León aclaró que esta situación no ha afectado la operación de la Fuerza. “Realmente no (…) porque las misiones no se han dejado cumplir por falta de cubrimiento”.
El dilema: operación vs. aseguramiento
Uno de los puntos centrales del debate es cómo distribuir los recursos en un sector altamente demandante. Según estimaciones de la Contraloría, asegurar la flota completa podría costar cerca de 245 mil millones de pesos, una cifra que obligaría a replantear prioridades presupuestales. En palabras del general León: “Aquí viene el dilema. Con los recursos que tengo, ¿a qué le damos prioridad?”.
Para el oficial, el reto está en construir un modelo que permita equilibrar la operación con la gestión del riesgo. “ Tenemos que crear un modelo adecuado que permita cubrir los riesgos (…) pero también a unos costos que permitan mantener un justo equilibrio entre la operación y los cubrimientos”, dijo.
Una institución que “no improvisa”
Frente a los cuestionamientos que surgieron tras la tragedia, el general León fue enfático en defender la trayectoria de la institución. “La Fuerza Aérea no improvisa, es una institución con muchos años de experiencia, con un conocimiento acumulado con más de 100 años”, sostuvo. También desmintió versiones que ponen en duda la seguridad operativa de las aeronaves. “No hay ninguna aeronave que salga a vuelo con medio avión listo y la otra mitad fallando, eso no pasa”, explicó. Y añadió: “Un avión se coloca en la línea de vuelo cuando está listo para volar y está asegurada y garantizada su aeronavegabilidad”.
Investigación técnica y acompañamiento internacional
El general León también destacó que la investigación del accidente cuenta con un componente técnico robusto. “Hoy tenemos un grupo interdisciplinario (…) inclusive internacionales, que están acompañando (…) para determinar las causas que produjeron este lamentable accidente”.El objetivo, explicó, es aprender de lo ocurrido y evitar que se repita. “Esa investigación siempre va enfocada (…) con el objetivo de aprender y de que no se repitan las situaciones”.
Más allá del accidente
Además de su análisis técnico, León, quien ha sido una voz crítica frente a la seguridad en el país, advirtió que este caso debe servir para revisar de fondo la gestión del riesgo en las Fuerzas Militares. El debate no se limita al aseguramiento de aeronaves, sino que abre una discusión más amplia sobre la administración de recursos, la planeación estratégica y la sostenibilidad de las capacidades operativas del Estado.
La tragedia del Hércules no solo dejó un profundo impacto humano, sino que también expuso una realidad poco conocida por la opinión pública: el complejo equilibrio entre costo, riesgo y operación en la aviación militar. Mientras avanzan las investigaciones, el país enfrenta el reto de definir si el modelo actual es suficiente o si, por el contrario, se requieren cambios estructurales que garanticen mayor protección del patrimonio público sin afectar la capacidad operativa. En ese escenario, la discusión apenas comienza.
Vea la entrevista completa:
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