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100 gramos al día: la dosis exacta de sal que necesita cada res, según expertos

Angie Barbosa 24 de Julio 2026
Sales mineralizadasFoto: Contexto ganaderoEn ese sentido, insistió en que el productor debe fortalecer sus conocimientos en nutrición para seleccionar el suplemento que realmente responda a las necesidades de su producción.

Elegir la adecuada para cada sistema productivo, garantizar que todos los animales tengan acceso al suplemento y llevar registros sobre el desempeño del hato son claves que determinan el éxito de la suplementación mineral y su impacto en la productividad. Julio César Donato, director técnico científico en producción de sales y asesor internacional, y Humberto Pérez Lozano, gerente comercial de Quimsal, aclararon muchas dudas.



Las sales mineralizadas son un complemento esencial en la nutrición bovina, pero su efectividad no depende únicamente de ofrecerlas al ganado. Una elección adecuada del producto, un suministro correcto y el seguimiento del comportamiento productivo y reproductivo del hato son factores determinantes para obtener los beneficios esperados.

Así lo explicaron Julio César Donato, director técnico científico en producción de sales y asesor internacional, y Humberto Pérez Lozano, gerente comercial de Quimsal, durante una entrevista con Contexto Ganadero, en la que abordaron los principales aspectos que deben considerar los productores para administrar correctamente estos suplementos.


Sal a la medida


Uno de los errores más comunes entre los ganaderos es creer que una misma sal mineralizada sirve para cualquier tipo de ganadería. Donato explicó que la concentración de fósforo debe corresponder a la etapa productiva y reproductiva de los animales y a los objetivos de la finca.

El especialista indicó que las formulaciones cambian dependiendo de si se trata de ganadería de levante, cría o producción de leche, por lo que utilizar un producto inadecuado puede limitar los resultados esperados.

"No todas las sales y todas las concentraciones sirven para todo. Hay unas sales indicadas para levante y preceba, hay otras para el proceso de cría y unas con mayor concentración de fósforo para la producción de leche", explicó Donato.

En ese sentido, insistió en que el productor debe fortalecer sus conocimientos en nutrición para seleccionar el suplemento que realmente responda a las necesidades de su producción y contribuya a mejorar la productividad.

El experto también recordó que los minerales cumplen funciones esenciales dentro del metabolismo animal y recomendó utilizar únicamente sales mineralizadas con registro ICA, en lugar de recurrir a productos como la sal blanca o la sal marina, cuyo aporte nutricional resulta insuficiente para cubrir los requerimientos del ganado.

"No podemos seguir consumiendo sales blancas, no podemos seguir consumiendo sales de mar, porque el aporte nutricional de estas sales no es el requerido; se deben utilizar sales nutricionales, mineralizadas para incorporar dentro de nuestros procesos productivos", advirtió Donato.


El suministro correcto


Además de escoger el producto adecuado, la forma de suministrarlo influye directamente en el consumo del suplemento.

Con base en su experiencia de casi tres décadas en programas de nutrición bovina, Donato afirmó que uno de los mayores problemas observados en Colombia es la competencia entre animales por el acceso a los saladeros.

Explicó que, aunque el productor compre suficiente cantidad de sal para todo el lote, si el espacio disponible es reducido, algunos animales consumirán grandes cantidades mientras otros prácticamente no alcanzan a ingerir el suplemento.

"El mayor problema que veo no es necesariamente por la cantidad de sal que están comprando, sino por espacio de consumo", explicó Donato.

Por esa razón recomendó ampliar los puntos de suministro para que todos los bovinos puedan acceder cómodamente al suplemento y lograr un consumo homogéneo dentro del hato.

Según el especialista, el objetivo es que cada animal consuma aproximadamente 100 gramos diarios de sal durante su ciclo productivo, evitando diferencias marcadas entre individuos que afecten el desempeño general.

Adicionalmente, recordó los beneficios de suministrar las sales para periodos cortos, incluso diarios, y evitar al máximo la humedad de la sal.


Seguimiento al hato


Donato aclaró que, aunque las sales mineralizadas ayudan a corregir deficiencias de macro y microminerales, por sí solas no solucionan los problemas derivados del estrés térmico o de la escasez de forraje.

Explicó que durante las épocas de altas temperaturas los animales sufren un importante choque térmico y que la primera estrategia debe ser proporcionar sombra y mejores condiciones de bienestar. Paralelamente, recomendó complementar la dieta con fuentes energéticas y fibra que permitan compensar los déficits nutricionales ocasionados por las condiciones climáticas.

"Las fuentes de minerales y vitaminas no necesariamente son la primera forma o la más importante para solventar estos procesos tan grandes climáticos, pero nos pueden ayudar a mejorar los déficits nutricionales que se presentan en macro y microminerales", indicó Donato.

El especialista también enfatizó que identificar una deficiencia mineral no debe limitarse a observar cambios físicos en los animales. Consideró indispensable que los ganaderos registren información sobre peso, producción de leche e indicadores reproductivos para evaluar el efecto real de la suplementación.

"Debemos hacer lecturas más de fondo... escribir en un cuadro de Excel, en un software, en un libro, en un cuaderno, pero hacer lecturas y mirar mes a mes cómo es el comportamiento de ese ganado", señaló Donato.

Por su parte, Humberto Pérez destacó que, además de ofrecer diferentes formulaciones de sales mineralizadas, la empresa busca fortalecer la capacitación técnica de los productores para que puedan tomar mejores decisiones en materia de nutrición.

"La idea es que todo el mundo esté capacitado y en lo posible nosotros tenemos un grupo de asesores... que podrían dictar charlas y conferencias en todo el territorio nacional", afirmó Pérez.

Desde Fedegán, Ricardo Arenas Ovalle, coordinador de cadenas y autor del Manual Práctico Ganadero, recordó que lo que no se mide no es susceptible de mejorar, por lo que insistió en la necesidad de llevar registros productivos y reproductivos para relacionarlos con el consumo de sales.

Asimismo, insistió en que no hay que olvidar que en ganadería lechera se recomienda el uso de sales aniónicas en la preparación del preparto del animal, durante el último mes de gestación, por su aporte de cloro y azufre para generar una ligera acidosis metabólica que reduzca el riesgo de presentación de síndrome de vaca caída por la gran demanda de calcio que se desata al parir y dar inicio a la producción de leche.

Los ganaderos interesados en adquirir las sales mineralizadas de Quimsal pueden hacerlo a través de TVGAN, la marca comercial de Fedegán, ingresando a www.tvgan.com.co o comunicándose a la línea 300 912 23 20, donde recibirán información sobre las diferentes referencias disponibles y asesoría para elegir el producto que mejor se adapte a su sistema de producción.


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