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Foto: agriculturers.com

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Amoniaco de fincas ganaderas se transforma en fertilizante natural

por: - 31 de Diciembre 1969

Las emisiones de amoniaco son uno de los contaminantes más importantes generados en las actividades agrícolas y ganaderas. Estos sectores son los responsables de más del 93% de las emisiones de amoniaco en la Unión Europea.

Las emisiones de amoniaco son uno de los contaminantes más importantes generados en las actividades agrícolas y ganaderas. Estos sectores son los responsables de más del 93% de las emisiones de amoniaco en la Unión Europea.

Así lo señala el portal del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), en España, donde dice que dichas emisiones causan problemas medioambientales y de salud, por lo que la Unión Europea trata de reducirlas desde el año 2010 con la Directiva NEC 2001/81/CE sobre techos de emisiones, la cual ha sido revisada a través de la Directiva 2016/2284/EU.

Fruto de las investigaciones llevadas a cabo en Itacyl surge el proyecto Life Ammonia Trapping, el cual ha contado con un presupuesto de 1,7 millones de euros, y ha sido desarrollado en colaboración con la Universidad de Valladolid, la Funge, y las empresas Deporcyl, Enusa, Inderen y La Cañada. (Lea: Amonificación de praderas, alternativa viable para el verano)

El objetivo es ofrecer una solución medioambiental y sostenible, que contribuya a la reducción de las emisiones de amoniaco que se producen en los hatos ganaderos, en procesos de digestión anaerobia y compostaje, mediante la utilización de prototipos de captura de amoniaco, obteniéndose como producto final un fertilizante nitrogenado.

El trabajo consiste en capturar el amoniaco que pueda almacenarse tanto en aguas residuales como en purines. A través de unas membranas tubulares transpirables, fabricadas con materiales similares al teflón o el goretex, un ácido diluido se encarga de atrapar ese amoniaco y transformarlo en un fertilizante líquido convencional de alto valor agronómico y económico.

El fertilizante se genera directamente dentro de las propias membranas ya que al combinarse el amoniaco capturado con el ácido sulfúrico, que circula por el interior de las membranas, se forma sal de amonio (sulfato amónico), un fertilizante igual al comercial pero con menor coste para el medioambiente.

Fabricar los actuales fertilizantes, sale caro para el medioambiente, puesto que para fabricar una tonelada de NH3, se emiten 1,6 toneladas de CO2 a la atmósfera. Se estima que el 87% de la energía total utilizada en la fabricación de fertilizantes minerales se utiliza para la síntesis de amoniaco; lo que lo convierte en un fertilizante con mayores requerimientos, tanto de combustibles como de materias primas.

Además del avance tecnológico que este estudio supone para el campo de la investigación agraria, hay que destacar los beneficios medioambientales que puede generar en un futuro, dado que se pueden evitar grandes cantidades de emisiones de amoniaco a la atmósfera, una vez que se aprovecha el nitrógeno contenido en esos desechos para emplearlo en las labores del campo. (Lea: Pasos para realizar la amonificación en época de sequía)

A lo largo del proyecto se han diseñado y construido dos prototipos de captura de amoniaco: uno directamente del purín y del digestato (prototipo de líquidos) y otro del aire que se encuentra en el interior de las naves de los animales y del proceso de compostaje en cerrado (prototipo de gases). ITACyL está trabajando con el prototipo de líquidos.

En 2017 se llevó a cabo el diseño y construcción de los dos prototipos, realizado por el socio del proyecto INDEREN. Una vez construidos, se trasladaron a la granja porcina de la empresa socia del proyecto DEPORCyL en Guardo (Palencia), donde han estado trabajando durante todo el año 2018.

A lo largo del año 2018 se han realizado diversos ensayos con el prototipo, con el objetivo de reproducir y mejorar los resultados del laboratorio, siendo la conclusión más importante que se han logrado porcentajes de recuperación de amoniaco del purín de entre el 43 y el 80%.

En diciembre de 2018, se trasladó el prototipo de la granja de Guardo a la planta de digestión anaerobia de la empresa ENUSA, ubicada en Juzbado (Salamanca) donde se trabaja actualmente. (Lea: Yara y ENGIE trabajarán para producir fertilizantes “verdes”)

Esta tecnología puede recuperar el 98% del amoniaco de los desechos ganaderos, lo que permite resolver los problemas de excedentes de este gas en las explotaciones, con los consiguientes beneficios económicos y ambientales. Gracias a la transferencia de conocimiento de esta tecnología, desde el Itacyl se ayudará al sector a resolver sus problemas de excedentes de amoniaco, a sustituir fertilizantes comerciales y, en definitiva, a hacer más competitivas sus explotaciones.

Fruto de este trabajo, la doctora María Cruz García González, investigadora de la Línea de Tratamiento de Residuos Ganaderos y de la Industria Agroalimentaria del Itacyl, recibió el premio FLC Award for Excellence in Technology Transfer 2020, que concede el FLC (Southeast Region of the Federal Laboratory Consortium) de Estados Unidos.

Se trata de una entidad que tiene el mandato del Congreso estadounidense para la educación, promoción y promoción de la transferencia de tecnología a nivel nacional.

Recibió el galardón, de manera on line, junto a uno de los investigadores más prestigiosos a nivel mundial en esta temática, el investigador del ARS-USDA (Agricultural Research Service), del Ministerio de Agricultura estadounidense, el Dr. Matias Vanotti, con quien lleva colaborando en el estudio y aplicación de esta tecnología desde hace más de cinco años.

El Comité de la FLC premió la calidad del estudio y la tecnología desarrollada, así como la capacidad de transferencia de esta tecnología a las empresas de sectores tan diversos como la ganadería, el tratamiento de aguas residuales, lixiviados y otras corrientes industriales con alta carga en nitrógeno.