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Foto: CONtexto Ganadero.

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Botulismo, enfermedad que intoxica bovinos que comen carroña

por: - 31 de Diciembre 1969

El botulismo hizo sufrir a ganaderos colombianos hace más de 20 años por un brote que atacó los hatos bovinos carentes de un mineral. El sistema nervioso de las reses fue el más perjudicado.

El botulismo hizo sufrir a ganaderos colombianos hace más de 20 años por un brote que atacó los hatos bovinos carentes de un mineral. El sistema nervioso de las reses fue el más perjudicado.

Diego Ortiz, médico veterinario de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, explicó que existen varias enfermedades que afectan el sistema nervioso de los bovinos. El botulismo es una de ellas, cuya aparición se da por la ingesta de restos de animales que liberan bacterias e intoxican los ejemplares.

Las reses comen pasto la mayor parte de su tiempo. Ante eso muchos se preguntarán, ¿qué hace una vaca alimentándose de carroña?

Según Ortiz, las reses que comen pasturas carentes de fósforo son propensas a alimentarse de restos de animales en zonas apartadas del predio sin que el ganadero se entere. (Lea: Así funciona el cerebro de una vaca)

Horas después de consumirlos, los rumiantes se intoxican, sus extremidades se paralizan, la cola se descuelga y el animal finalmente cae muerto.

“El botulismo da por intoxicación alimentaria, pero es una enfermedad que afecta el sistema nervioso”, resaltó el investigador de Corpoica.

Efraín Benavides, docente de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad de La Salle, señaló que la institución hizo una investigación sobre botulismo a raíz de la epidemia que se desató en Caquetá a finales de la década del 90.

El botulismo representó para entonces un riesgo en el hato por la deficiencia de fósforo en los suelos del monte llanero.

Después de la epidemia se hizo un trabajo de control, pero se sigue presentando”, advirtió Benavides, al referirse a que en la actualidad algunos ganaderos viven casos en pequeña escala de la enfermedad. (Lea: En Colombia no se investiga sobre enfermedades degenerativas bovinas)

Esto se logró porque los ganaderos se han concienciado sobre la importancia de dar sales a sus reses, y de acuerdo a la zona en la que se encuentren, escoger en más cantidad las que suplementan acorde al mineral carente en las pasturas.

Si los ganaderos no proporcionan sales mineralizadas con fósforo a sus reses pueden vivir casos de botulismo y en muchos casos la muerte súbita se podría confudir con otro tipo de patología. Hacer un diagnóstico es lo más recomendable, aunque, reiteraron los expertos, es mejor prevenir.