CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
caída de ceniza también afecta al ganado

Foto: cortesía

Alimento limpio, agua protegida, refugio bajo techo y vigilancia constante son las cuatro medidas clave para reducir el impacto de la ceniza volcánica en el ganado.

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Ceniza volcánica: cuatro medidas para proteger su ganado

por: Álvaro Quintana- 31 de Diciembre 1969

La caída de ceniza volcánica amenaza la producción lechera y el sustento de miles de familias rurales en el Cauca. María Eugenia Buitrago Guillén, médica veterinaria zootecnista de la Subdirección de Salud y Bienestar Animal de Fedegán, detalla el protocolo para blindar los hatos ante la caída de material volcánico.

La caída de ceniza volcánica amenaza la producción lechera y el sustento de miles de familias rurales en el Cauca. María Eugenia Buitrago Guillén, médica veterinaria zootecnista de la Subdirección de Salud y Bienestar Animal de Fedegán, detalla el protocolo para blindar los hatos ante la caída de material volcánico.


Cuando un volcán entra en actividad, la atención pública se concentra en las vías, las comunidades y la calidad del aire. En el campo, sin embargo, la ceniza plantea otro riesgo: la contaminación de pastos y agua, y la afectación de la salud respiratoria y digestiva de los bovinos.

De acuerdo con Buitrago, la ceniza transporta compuestos y minerales que contaminan pastos y fuentes de agua. Sin manejo oportuno, esto deriva en problemas digestivos, respiratorios y oculares en el ganado.


Alimento sin ceniza


El primer riesgo está en la alimentación. Los animales pueden ingerir pasturas cubiertas de ceniza, lo que ocasiona desgaste dental, lesiones en la boca y obstrucciones en el rumen, que derivan en timpanismo incluso mortal. Muchos bovinos, además, rechazan el alimento contaminado y reducen su consumo.

Buitrago recomienda suministrar forrajes limpios, como heno o ensilaje, mientras las pasturas se limpian y recuperan. Si la capa de ceniza es ligera, puede retirarse lavando o sacudiendo el forraje antes de ofrecerlo a los animales.


Agua sin ceniza


La ceniza también altera el pH, la turbidez y la composición química del agua almacenada en jagüeyes, bebederos o tanques descubiertos, lo que provoca rechazo del ganado y eleva el riesgo de deshidratación.

Fedegán recomienda cubrir los reservorios de agua y los nacederos, antes o durante la caída de ceniza, limpiar los recipientes expuestos y reabastecer con agua limpia tan pronto sea posible.


Refugio bajo techo


La exposición prolongada a la ceniza afecta también las vías respiratorias, los ojos y hasta la piel de los bovinos. Entre las consecuencias posibles están irritación respiratoria, bronquitis, neumonía por inhalación, conjuntivitis y lesiones oculares.

Por eso, Buitrago recomienda mantener a los animales bajo techo mientras dure la caída activa. Advierte, sin embargo, que la ceniza acumulada en las cubiertas debe retirarse con frecuencia (sobre todo si se humedece con la lluvia), pues su peso puede colapsar las estructuras.

De no ser posible estos techados, es posible como alternativa mínima, la protección individual de los animales con capas de tela o de costales sobre sus lomos.


Vigilancia del hato


Buitrago recomienda observar el comportamiento de los animales durante los días posteriores al evento, pues algunas afecciones se manifiestan de forma tardía. Ante signos respiratorios, oculares o digestivos, el ganado debe ser evaluado por un médico veterinario.

Si el alimento y el agua permanecen comprometidos por un periodo prolongado, Buitrago plantea evaluar la movilización de los animales hacia zonas con mejores condiciones. Para la especialista, alimento limpio, agua protegida, resguardo oportuno y monitoreo constante son la clave para reducir el impacto de la ceniza sobre la producción.