AsoNormando consolidó un programa que ya ha permitido comercializar 21 toros colombianos y producir cerca de 88.000 dosis del material genético. La estrategia busca garantizar el mejoramiento genético de la raza frente a las restricciones sanitarias internacionales.
Durante una exposición dirigida a ganaderos y asociados, la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Normando (AsoNormando) presentó los avances del Programa Toro Colombiano, una estrategia que impulsa desde hace más de una década para fortalecer la genética nacional y reducir la dependencia del material importado.
El proyecto cobra especial relevancia en un contexto marcado por las dificultades sanitarias que limitan el intercambio internacional de material genético, especialmente con Francia, principal referente histórico de la raza.
“Queremos que el ganadero conozca bien cómo funciona y cuáles son las bondades de este programa”, señalaron durante la presentación, al recordar que el trabajo comenzó formalmente en 2009 y posteriormente se consolidó mediante acuerdos técnicos con entidades francesas.
Información que produce genética
AsoNormando explicó que el mejoramiento genético comienza mucho antes de las pruebas de laboratorio.
Durante más de 70 años, los productores han construido una base de datos alimentada con registros mensuales sobre servicios reproductivos, partos, producción de leche, pesos al nacimiento y otras variables productivas y reproductivas.
Esa información se procesa y regresa al productor como herramienta para la toma de decisiones.
“Sin información no podemos hacer nada; pensar en evaluaciones genéticas sin tener información es imposible”, enfatizó el expositor.
La asociación recordó que los aliados franceses señalaban desde hace varios años que Colombia ya contaba con el nivel técnico suficiente para desarrollar sus propios reproductores y disminuir progresivamente la dependencia externa.
El punto de partida
La necesidad de contar con genética propia surgió en 1997, cuando la crisis internacional causada por la encefalopatía espongiforme bovina, conocida como enfermedad de las vacas locas, obligó al cierre temporal de fronteras para el material genético.
El sector enfrentó entonces el agotamiento del semen importado y la ausencia de un programa nacional de mejoramiento.
Como respuesta nació el Índice Sintético Colombiano (ISCO), una herramienta diseñada para seleccionar animales con base en producción y calidad de leche, características funcionales, salud de ubre, reproducción, musculatura y estructura corporal.
Con el paso de los años, este índice ha sido ajustado para responder a las condiciones productivas del país.
Posteriormente, la asociación avanzó en acuerdos con Francia para incorporar evaluaciones genómicas y registrar toros colombianos en los libros genealógicos franceses, un paso considerado estratégico para el reconocimiento internacional del trabajo nacional.
Un proceso exigente
El Programa Toro Colombiano parte de la selección de vacas con altos indicadores productivos y reproductivos.
Los machos nacidos son sometidos a evaluaciones genómicas, revisiones físicas, toma de muestras biológicas y envío del material a Francia para los análisis correspondientes.
Entre los criterios actuales figuran índices altos de producción de leche, calificaciones morfológicas mínimas y líneas genealógicas verificadas.
Superar la prueba genética no garantiza la aprobación definitiva.
Los animales también deben cumplir estrictos protocolos sanitarios y demostrar calidad seminal antes de ingresar a las centrales de inseminación.
Según explicó la asociación, incluso ejemplares con excelentes resultados genómicos han sido descartados por no cumplir los estándares sanitarios o reproductivos.
Resultados y nuevos reproductores
Las cifras muestran el nivel de exigencia del modelo. De las 180 muestras enviadas para evaluación entre el inicio del programa y marzo-abril de 2026, únicamente 21 toros han sido comercializados.
Durante ese mismo periodo se han congelado cerca de 88.000 dosis de semen y actualmente permanecen alrededor de 14.000 disponibles en el banco genético.
Durante la exposición también se anunció la próxima incorporación de dos nuevos toros al programa: Andino y Alfil, que avanzan en las últimas etapas sanitarias antes de ingresar a las centrales de inseminación.
Para AsoNormando, disponer de genética propia dejó de ser únicamente una herramienta para aumentar la productividad.
Hoy representa una estrategia para enfrentar escenarios sanitarios internacionales y consolidar el desarrollo de la raza Normando en Colombia.
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