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Foto: inia.cl

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¿Cómo puede medir la conducta de su ganado? Conozca algunas claves

por: - 31 de Diciembre 1969

La reconocida especialista en comportamiento animal Temple Grandin ha desarrollado escalas de temperamento para medir la conducta de los animales en situaciones comunes de manejo. Conozca algunas de estas escalas y cómo puede aplicarlas en su predio.

La reconocida especialista en comportamiento animal Temple Grandin ha desarrollado escalas de temperamento para medir la conducta de los animales en situaciones comunes de manejo. Conozca algunas de estas escalas y cómo puede aplicarlas en su predio.

Retomadas por el autor Marcos Giménez Zapiola en su artículo “Selección por temperamento: la genética y el manejo”, explicó que una de las situaciones en que se puede evaluar la conducta es cuando se inmoviliza al animal en la manga de comprensión o la báscula.

La escala clasifica al animal según las siguientes reacciones:

  1. Permanece en calma, se queda quieto.
  2. Levemente inquieto, movimientos incesantes.
  3. Muy inquieto, torsiones y sacudimientos ocasionales del dispositivo.
  4. Movimiento vigoroso, sacude constantemente la manga y trata de escapar.
  5. Se pone frenético, enloquecido: corcovea, gira, lucha violentamente.

Esta escala también se puede aplicar a un animal sujeto en un cepo común de los nuestros, o encerrado en una báscula individual. Otra escala mide la reacción del animal individual en la pista de juzgamiento o de venta:

  1. Quieto o se mueve en calma. Cabeza gacha.
  2. Trote corto e irregular. Cabeza alzada. Actitud vigilante.
  3. Movimiento continuo, con paso rápido e irregular. Muy vigilante.
  4. Atropella, trata de saltar o de escapar hacia afuera.

Los animales que reciben puntajes de 3 o 4 son además clasificados según su actitud, sea de agresión o de escape. (Lea: El temperamento de los bovinos es heredable, ¿cómo puede aprovechar este dato en su predio?)

El comportamiento agresivo incluye: escarbar el suelo con las patas delanteras mientras la cabeza está baja, avanzar hacia una persona u objeto con la cabeza levemente baja, bajar o sacudir la cabeza ante una persona u objeto, o embestirlos.

La posición de la cabeza en el comportamiento agresivo puede ser con el cuello muy levantado, muy cerca del piso o levemente por encima de la línea del lomo. (Lea: 5 criterios etológicos que ayudan al manejo de bovinos sin estrés)

En cambio, el comportamiento de escape se manifiesta cuando la cabeza y el cuello están estirados hacia adelante, levemente por encima o por debajo de la línea de la espalda, o al mismo nivel, y los movimientos son defensivos en vez de ofensivos.

Si bien ambos comportamientos expresan un temperamento arisco, el experto señaló que la actitud de escape es mucho más preferible que la agresiva. En la selección de reproductores, aconsejó no aceptar animales con más de 2 puntos.

Para Giménez, lo ideal consiste en aplicar ambas mediciones sucesivamente, es decir, clasificar a cada animal en el cepo o balanza y, de inmediato, clasificarlo en el corral de salida tratando de que esté solo. Según indicó, el aislamiento potencia la reacción instintiva del animal.

La evaluación la debe hacer siempre la misma persona, pues se trata de una escala ordinal, donde no siempre es claro el límite entre un escalón y el siguiente. Conviene repetir las pruebas, pues un animal puede estar nervioso en alguna de las pesadas o sujetadas en el cepo por razones circunstanciales.

Criterios prácticos

Existen otras formas de detectar los animales de peor temperamento para comenzar a seleccionar por mansedumbre. El primer paso es seleccionar sus lotes de reposición al pie de la madre, según su comportamiento en la manga o báscula.

No obstante, hay que tener presente que los terneros al pie tienen reacciones bastante más instintivas, parecidas a la conducta del animal salvaje, lo que no debe ser confundido con mal temperamento. Por ejemplo, al principio les costará introducir la cabeza.

La reacción al estar encerrados en la manga marca diferencias de temperamento. Una vez esté formado el lote de novillos o novillas, se pueden clasificar por distancia de fuga, aquella a la que un animal comienza a apartarse de un potencial predador, en este caso, el ganadero.

Dado que todos los animales han recibido el mismo tratamiento, aquellos que tengan mayor distancia de fuga estarán manifestando un peor temperamento genético. Hay que tener en cuenta que las hembras son más ariscas hasta que tienen su primera cría.

Trabajando con pares de animales, es muy fácil determinar cuál es el más arisco, sin necesidad de medir al milímetro las distancias de fuga ni hacer escalas de cuatro o cinco niveles. (Lea: ¿Cree usted que el temperamento debe influir en los procesos de selección?)

Este sistema muy simple permite dividir el lote en dos mitades, la más arisca y la menos arisca. Se puede repetir la medición para corregir errores y determinar cada vez con mayor precisión. El nivel final al cual se descartará por temperamento depende de la decisión del empresario.