Una ambiciosa alianza científica binacional introduce tecnología aeroespacial y análisis genético para consolidar el pasaporte de la carne colombiana hacia los mercados más exigentes del mundo. El objetivo es modernizar y hacer cada vez más sostenible la cadena de valor de la carne bovina en Colombia.
En las sabanas del Caribe colombiano se cocina una revolución tecnológica que promete cambiar para siempre la forma de producir carne en el país.
Se trata del proyecto Satreps, una ambiciosa alianza de cooperación científica y tecnológica entre Colombia y Japón que busca fortalecer la cadena de valor ganadera buscando que sea sostenible, eficiente, sobre todo, altamente competitiva en los mercados internacionales.
Este programa, financiado por el gobierno japonés a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) y la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST), es una iniciativa de vanguardia que reúne a gigantes de la investigación como las universidades niponas de Nagoya y Chubu, mientras que por la contraparte nacional participan Fedegán-FNG, Agrosavia y la Alianza Bioversity International - CIAT, teniendo como epicentro de operaciones el centro de investigación Turipaná, en el departamento de Córdoba.
Al respecto, Manuel Gómez Vivas, director del área de Ganadería Sostenible de Fedegán-FNG, explicó el alcance de esta iniciativa que se extenderá hasta el año 2027.
“Esta alianza, básicamente, tiene el objetivo de modernizar y hacer cada vez más sostenible la cadena de valor de la carne bovina en Colombia”, comentó.
Radiografía al estómago de la vaca
Uno de los componentes más innovadores de la investigación es el estudio científico del microbioma ruminal, es decir, el complejo ecosistema de microorganismos que habitan en el estómago del ganado y que influye directamente en su rendimiento.
Con respecto a este pilar, Gómez Vivas detalló que: “específicamente, cuando se habla del microbioma o microbiota ruminal, nos referimos a las bacterias, rickettsias y todos los microorganismos que están en el rumen, y que se encargan de convertir el forraje en energía, en carne y en leche, para proveer alimentación a los seres humanos”.
Asimismo, el director fue enfático al señalar que el objetivo de mirar con lupa el estómago de los animales va mucho más allá de la simple curiosidad científica, ya que el proyecto busca identificar a los ejemplares biológicamente más eficientes para multiplicar sus características en los hatos del país, aclarando que: “lo que se busca entonces al analizar e identificar los microbiomas ruminales, es mejorar la conversión alimenticia, aumentar la ganancia de peso, reducir las emisiones de metano y, por supuesto, mejorar una productividad en esta ganadería del trópico”.
Drones e IA en las pasturas
Por otra parte, la tecnología satelital y digital también se trasladará a los potreros colombianos a través de un esquema de manejo inteligente de forrajes, rompiendo de manera definitiva con el mito de que la tecnología es ajena a la cotidianidad del productor, incorporando modelos con inteligencia artificial para que el ganadero sepa con precisión matemática cuánta comida tiene disponible.
En relación con esto, Gómez Vivas especificó que la idea es implementar “un manejo inteligente de los forrajes, con modelos productivos que incorporan la inteligencia artificial en el manejo de estos; lo que permite estimar la cantidad de forraje que se produce en una pradera, mejorar la calidad nutricional de estas pasturas al hacer una rotación inteligente y diseñar una fertilización estratégica apoyados por la ciencia de los datos recopilados en los vuelos de los drones que permita tener una eficiencia productiva en estas pasturas”.
De igual manera, esta precisión científica será clave para que los ganaderos de las diferentes regiones colombianas dejen de sufrir a ciegas por las inclemencias del clima, permitiéndoles así “planificar la alimentación para las épocas de reducción de las lluvias o la oferta de agua o de exceso de las mismas, y optimizar la carga animal que permita un mejor el desempeño de los animales y la rentabilidad de los productores”.
Sello Grassfed, pasaporte a mercados más exigentes
Como destino final de todo este esfuerzo científico, se diseña una plataforma tecnológica interoperable administrada por Fedegán-FNG que servirá como una bitácora digital del campo para que los ganaderos puedan demostrarle al mundo la sostenibilidad de sus procesos.
Frente a este avance, el director de Ganadería Sostenible reveló que: “se está desarrollando una plataforma tecnológica que cubre los aspectos asociados al sello Grassfed, manejado por el Fondo de Estabilización de Precios con el apoyo, por supuesto, de ProColombia”.
Con esta herramienta “los productores podrán acceder a la certificación Grassfed y de la misma manera poder manejar, vía digital, los avances en ganadería sostenible y, por supuesto, de la ganadería con animales alimentados a pasto”.
Cabe destacar que esta certificación no es un trámite menor, en un contexto global en el que las exigencias ambientales, tales como las normativas de la Unión Europea (EUDR) o el marco de biodiversidad TNFD, castigan la informalidad y el impacto ambiental de la producción.
Por tal motivo, esta plataforma se convierte en el pasaporte de la carne colombiana hacia los mercados premium del mundo; al combinar de manera única “la sostenibilidad, la ciencia, las emisiones, la trazabilidad, la inteligencia artificial y la producción bovina con una certificación”.
Colombia como referente internacional
Finalmente, es de resaltar que no es una coincidencia que las agencias científicas de Japón colocaran sus ojos y recursos en el campo colombiano, dado que este país compitió contra numerosos candidatos internacionales para quedarse con este proyecto gracias a los pasos que Fedegán, como gremio, ha dado en materia ecológica.
“Hicimos varias aplicaciones desde Fedegán a este tipo de proyectos que se manejan por todo el mundo, y en este caso, los japoneses nos vieron con el potencial suficiente para una ganadería sostenible”, concluyó Manuel Gómez Vivas, recordando que la historia del gremio en este ámbito, sus publicaciones y los premios internacionales previos pesaron positivamente en la decisión.
En definitiva, “somos ya su referente internacional que nos ayuda a visibilizarnos como Federación y, por supuesto, con nuestros aliados”, celebró.
/)
/)