Lo que comenzó como una frustración para una empresa ganadera se convirtió, doce años después, en una apuesta por capturar el verdadero valor de la genética. Más Finca presenta este 1 de julio una nueva marca de carne premium construida sobre selección, trazabilidad y un modelo que busca cambiar la forma de hacer negocio en el sector.
Durante años ocurrió la misma escena. En las fincas de Más Finca crecían novillos que sobresalían por su genética angus y brangus, su marmoreo y su desempeño productivo.
Sin embargo, cuando llegaba el momento de venderlos, el mercado no hacía distinciones: valían prácticamente lo mismo que cualquier otro animal. (Lea en CONtexto ganadero: MásFinca, ejemplo de integración vertical de la cadena cárnica)
Aquella situación comenzó a generar una pregunta dentro de la empresa familiar antioqueña: si el esfuerzo por producir mejor no se reflejaba en el precio, ¿dónde estaba realmente el problema?
La respuesta no apareció en el potrero, sino mucho más adelante, cuando entendieron que el negocio no terminaba con la venta del ganado.
Doce años después de esa reflexión, Más Finca presenta oficialmente, a partir de este 1 de julio, Reserva Brangus, una nueva línea de carne premium que reúne los ejemplares más sobresalientes de su producción.
El lanzamiento no representa el inicio de una idea, sino el resultado de una decisión empresarial que transformó esa inconformidad en una oportunidad de negocio.
La apuesta también refleja un cambio que empieza a consolidarse en la ganadería colombiana: cada vez más productores entienden que el verdadero valor de la genética no siempre se captura en la subasta, sino cuando llega al consumidor convertido en un producto diferenciado.
Sebastián Posada, gerente general de Más Finca Producción S.A.S., recuerda el momento en que decidieron cambiar el rumbo.
"Cuando la familia empezó a identificar que estaba produciendo unos ganados espectaculares, pero que el mercado no los valoraba de una manera diferente, fue que empezó a surgir la unidad de negocio de carnes y el steak house", explicó.
Mucho antes del corte
El nacimiento de Reserva Brangus no fue producto de una estrategia de mercadeo de último momento.
Durante más de una década, la empresa fue separando los animales que sobresalían por su desempeño y perfeccionando un sistema para garantizar que esa diferencia también pudiera apreciarse en el plato
"No es un producto del presente. Hace más de doce años empezamos a sacar esos lotes y trabajando en un mercado que de verdad apreciara ese tipo de cortes", comentó Posada a CONtexto.
Ese proceso dio origen a una selección limitada. Solo hacen parte de Reserva Brangus animales con un porcentaje mínimo de sangre angus, descendientes de reproductores élite y con indicadores productivos sobresalientes desde el nacimiento hasta el sacrificio.
A esos requisitos se suman estrictos filtros sanitarios. Cualquier ejemplar que presente enfermedades, lesiones o desempeños inferiores queda automáticamente por fuera del programa.
"Los filtros permiten que al final obtengas mucho menor volumen de producción; por eso el título de Reserva, pero una mayor calidad, no solamente en la carne, sino también un producto más saludable", señaló el directivo.
Genética y nombre
Mientras el mercado colombiano empezó a familiarizarse con conceptos como marmoreo, terneza y origen, Más Finca entendió que no bastaba con producir un buen animal. También era necesario contar la historia que había detrás de cada corte.
Por eso, la nueva marca incorpora trazabilidad completa desde el material genético, el levante y el engorde, hasta la comercialización, acompañada de prácticas de bienestar animal y sostenibilidad que la empresa viene desarrollando desde hace más de dos décadas.
"Nuestra especialización es desarrollar cortes con historia", aseguró Posada. "Detrás de cada corte hay una familia, colaboradores y un proceso completo que busca entregar un producto realmente diferente".
El siguiente desafío
El lanzamiento de Reserva Brangus abre una nueva etapa para Más Finca, que ahora busca consolidar su presencia en el mercado nacional de carnes premium y, posteriormente, incorporar otros productores que compartan los mismos estándares de calidad. (Lea en CONtexto ganadero: Exportaciones de carne, sostenibilidad y mercado interno en palabras de un criador de carne)
La empresa considera que Colombia tiene condiciones para competir con productos diferenciados y atender una demanda que hoy todavía se cubre, en parte, con carne importada.
"El mercado está pidiendo lo que los ganaderos colombianos producimos. Estamos en facultad de hacerlo igual o mejor que la carne importada", concluyó Posada.



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