CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
estrés por calor en la ganadería

Foto: Revista científica oficial de la American Dairy Science Association

En la mayoría de las ganaderías colombianas, la mejor estrategia frente al estrés calórico no comienza con un ventilador, sino con un árbol.

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Del ventilador al árbol: ¿qué tecnologías sí ayudan a reducir el estrés calórico en la ganadería?

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

El aumento de las temperaturas vuelve a poner sobre la mesa uno de los mayores desafíos para la producción bovina: el estrés calórico. Mientras la ciencia demuestra la eficacia de ventiladores y sistemas de enfriamiento en producciones ganaderas en estabulacíón, expertos colombianos advierten que, para la mayoría de las fincas del país, la mejor tecnología de refrigeración para el ganado, sigue creciendo en el potrero: los árboles.

El aumento de las temperaturas vuelve a poner sobre la mesa uno de los mayores desafíos para la producción bovina: el estrés calórico. Mientras la ciencia demuestra la eficacia de ventiladores y sistemas de enfriamiento en producciones ganaderas en estabulacíón, expertos colombianos advierten que, para la mayoría de las fincas del país, la mejor tecnología de refrigeración para el ganado, sigue creciendo en el potrero: los árboles.


Las altas temperaturas afectan mucho más que el confort de los animales. Cuando un bovino no logra disipar el exceso de calor corporal, disminuye el consumo de alimento, cae la producción de leche y carne, se deteriora la fertilidad y aumenta la susceptibilidad a enfermedades, lo que genera pérdidas económicas para los productores.

Frente a este panorama, la revisión científica ´Strategies to Reduce the Negative Effects of Heat Stress in Dairy Cattle´, publicada en la Journal of Dairy Science, analizó las principales tecnologías utilizadas para disminuir el estrés por calor en bovinos y concluyó que la estrategia más efectiva consiste en combinar diferentes medidas de manejo, adaptadas a cada sistema de producción.
Aunque buena parte de estas investigaciones se desarrollaron en modelos de producción en estabulación y semiestabulación, sus resultados ofrecen orientaciones valiosas para la ganadería colombiana.


Cuando la tecnología es necesaria


El estudio encontró que la ventilación forzada y los sistemas de enfriamiento evaporativo con aspercion de agua, reducen significativamente la carga térmica de los animales, especialmente durante el ordeño o en instalaciones donde permanecen concentrados por largos periodos. El médico veterinario Ricardo Arenas Ovalle, cordinador de cadenas de cane y leche de Fedegán y autor del manual práctico ganadero explicó que estas herramientas son especialmente recomendables para ganaderías intensivas. “Cada proyecto que en Colombia tenga una estabulación o una semiestabulación requiere ventilación. Incluso en hatos lecheros donde las vacas permanecen mucho tiempo en una sala de espera de ordeño; la ventilación y la refrigeración del ambiente son muy importantes para que el animal no entre en estrés calórico”, afirmó.

Como ejemplo menciona la hacienda La Angostura una lechería ubicada enRicaurte, Cundinamarca; donde un hato de ganado Pardo Suizo de alta producción utiliza ventiladores para mejorar el confort térmico durante el ordeño y en sus corrales de semiestabulación buscando asi reducir la caída en el consumo de alimento provocada por las altas temperaturas de la región.


Un árbol, la mejor tecnología


Sin embargo, Arenas advierte que esa realidad corresponde solo a una parte de la ganadería nacional. La mayoría de los bovinos colombianos permanece en pastoreo, donde el principal reto no está dentro de un establo o un corral, sino en los potreros expuestos a la radiación solar. “Lo más eficaz es la provisión de sombra, principalmente mediante sistemas silvopastoriles y la siembra de árboles tanto dispersos en los potreros como en cercas vivas.

Un buen sistema silvopastoril intensivo puede reducir entre 10 y 11 grados centígrados la temperatura en el suelo donde permanecen los animales frente a un potrero sin árboles”, explicó.
Además del componente arbóreo, el especialista recomienda instalar cobertizos sencillos abiertos, para las horas de mayor radiación y garantizar el suministro permanente de agua fresca protegida del sol.
Estas medidas facilitan la termorregulación, disminuyen el estrés en los animales y contribuyen a mantener el consumo de alimento, la producción y el desempeño reproductivo.


Antes de que llegue la crisis de calor


Con el aumento de la probabilidad de un nuevo episodio del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año y el incremento sostenido de las temperaturas registrado en diferentes regiones del país, estas recomendaciones cobran una importancia especial. Más que responder al calor cuando ya está presente, el desafío consiste en anticiparse.

Invertir en sombra, mejorar la disponibilidad y oferta de agua y adaptar las instalaciones según el sistema de producción puede marcar la diferencia entre una finca que resiste las altas temperaturas y otra que ve reducida su productividad. En la mayoría de las ganaderías colombianas, la mejor estrategia frente al estrés calórico no comienza con un ventilador, sino con un árbol.