Desplazamiento del abomaso adelgaza vacas y baja producción de leche

Por: 
CONtexto ganadero
28 de Agosto 2015
compartir
desplazamiento del abomaso en ganado
El desplazamiento del cuarto estómago adelgaza y afecta la productividad de los bovinos. Foto: www.perulactea.com.
Machos y hembras pueden padecer desplazamiento del abomaso en cualquier edad de sus vidas. Aun así, se ha comprobado que las vacas lecheras tienen más riesgo de sufrir la enfermedad. Aprenda a detectarla y actuar a tiempo.
 
Inapetencia, demostración de dolor y debilitamiento, baja producción de leche y un sonido particular producido en el aparato digestivo son señales del desplazamiento del abomaso, hacia la derecha o izquierda del cuerpo del rumiante. 
 
Jorge Zambrano Varón, médico veterinario con residencia clínica en reproducción y salud del hato, maestría en medicina veterinaria preventiva y doctorado en patología comparativa, posgrados hechos en la Universidad de California, Estados Unidos, manifestó que los signos clínicos que demuestran la presencia del desplazamiento del abomaso son visibles en los bovinos machos y hembras a cualquier edad, pero hay una tendencia que muestra más riesgo en vacas con hipocalcemia y en el posparto.
 
Al poderse presentar en cualquier bovino, es pertinente detectar si en los animales del hato se produce un sonido particular que, afirmó Zambrano Varón, ha sido denominado ‘ping’ por asemejarse al golpe en seco que se da contra un objeto metálico. (Lea: Uso correcto de concentrados para ganado de leche y doble propósito)
 
“Este (sonido) representa la interface entre el líquido viral que puede haber en la víscera extendida”, especificó el también docente de la facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Colombia, quien aclaró que ese ruido se puede escuchar por otras razones, pero siempre es señal de que algo atípico sucede y debe ser razón suficiente para examinar al semoviente.
 
Es pertinente explicar que el abomaso es el cuarto compartimiento del estómago de un bovino. Por ello, su afectación altera todo el procesamiento digestivo en el rumen y la asimilación de nutrientes provenientes de la comida.
 
El sonido se sitúa entre la 12 y 13 costilla del lado derecho o izquierdo de la vaca afectada por el desplazamiento del abomaso, que puede regresar a su sitio sin intervención quirúrgica cuando el ganadero, con asesoría, logra con fricción y movimientos reubicarlo en su sitio. La operación es la alternativa que se emplea en casos más graves. (Lea: Alimentos perfectos para vacas lecheras)
 
El experto en reproducción animal acotó que el abomaso se puede desplazar hacia la derecha o izquierda, siendo el segundo caso menos grave, debido a que en la primera situación “es como si se torciera el intestino sobre sí mismo y solo se resuelve con cirugía". Igualmente, el animal se somete a una operación si con el movimiento o fricción no se logra el objetivo de reubicación. 
 
Ernesto González Cely, profesional en Chiquinquirá, Boyacá, de Gestión Productiva y Salud Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, señaló que una de las causas de la enfermedad en vacas de leche es el prolongado y alto suministro de concentrados y el riesgo que en la gestación se genera por la ocupación del feto al interior de la res.
 
Aseguró que no es fácil diagnosticar la enfermedad, y al igual que Zambrano Varón, indicó que el sonido es la fuente de información más conocida hasta el momento para sospechar de un desplazamiento del abomaso.
 
“Se da por problemas en la dieta y por el espacio que deja el feto durante el último tercio de gestación que hace que haya un giro del estómago. Ese giro produce dolor y obstrucción gastrointestinal”, dijo el profesional del Fondo. (Lea: Ganaderos de Boyacá aumentan producción de leche con glicerol)
 
Las ganaderías están llamadas a analizar el estado de salud de sus vacas cada día, y por supuesto, de los toros, novillos y terneros, porque todos los bovinos son susceptibles al desplazamiento del cuarto compartimiento del estómago.