Mientras el mundo celebra el trabajo del biólogo colombiano Daniel Cadena, Fedegán recuerda algo que ya viene documentando en el campo: contar con más aves en la finca no es solo un gesto ambiental, es una señal de que el sistema productivo funciona mejor.
La ciencia colombiana alcanzó un nuevo hito con el reconocimiento otorgado al biólogo y decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de los Andes, Daniel Cadena, quien recibió el 'William Brewster Memorial Award 2026', considerado uno de los máximos galardones de la ornitología en el hemisferio occidental.
Además, fue designado presidente de la American Ornithological Society para el período 2028-2030, convirtiéndose en el primer científico latinoamericano en ocupar ese cargo.
De esta manera, sus investigaciones sobre el origen y la diversidad de las aves consolidan el liderazgo de Colombia en esta disciplina científica, el mismo que, según Fedegán, también se puede leer desde los potreros del país.
Pero, más allá del reconocimiento académico, este logro abre una conversación que también involucra al sector pecuario.
Para Fedegán, las aves no solo representan un patrimonio natural, sino un indicador de la salud de los ecosistemas ganaderos y de la efectividad de los sistemas de producción sostenible.
Gana el productor
Manuel Gómez Vivas, director de Sostenibilidad de Fedegán, explicó en entrevista con Contexto Ganadero que proteger la biodiversidad genera beneficios que van mucho más allá de la conservación.
"La comprensión y protección de la biodiversidad no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una estrategia que fortalece la productividad, la resiliencia y la competitividad de la ganadería", anotó.
Según el directivo, los ecosistemas con mayor diversidad favorecen suelos más fértiles, incrementan la oferta de forrajes y promueven el control biológico de plagas y parásitos.
A esto se suma una mayor disponibilidad de agua y mejores condiciones de bienestar animal, que, según explicó, se reflejan en índices reproductivos y productivos más altos.
Hay que mencionar la mayor capacidad para enfrentar fenómenos extremos como sequías e inundaciones, gracias a la presencia de árboles, bosques y vegetación diversa, lo que se traduce en elementos característicos de los sistemas silvopastoriles que impulsa Fedegán, potreros donde el pasto convive con árboles y arbustos en una misma área.
El manual 'Ganaderia para las Aves: un canto a la sostenibilidad', muestra los beneficios que traen las aves y presenta las mejores prácticas y otros recursos para una transición real hacia la ganadería sostenible.
— Audubon América Latina y El Caribe (@AudubonAmericas) April 13, 2023
Lanzamiento: 17 de abril en el canal de YouTube de @Fedegan. pic.twitter.com/KrrjUjCgDV
Ya hay evidencia
La relación entre aves y ganadería no es una hipótesis. Desde 2022, Fedegán, junto con Audubon Americas, el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria y The Nature Conservancy, publicó el ´Manual Ganadería para las aves´: un canto a la sostenibilidad, resultado de investigaciones realizadas en fincas ganaderas donde se identificaron y monitorearon especies de aves como indicador de biodiversidad.
El documento concluye que las cercas vivas, los árboles dispersos, los corredores biológicos y los sistemas silvopastoriles mejoran simultáneamente el hábitat de las aves y la productividad de las explotaciones pecuarias.
Y es que, según Gómez, conservar la biodiversidad también representa una ventaja económica para el productor.
"Más biodiversidad significa suelos más saludables, mejores pasturas, mayor productividad, mayor disponibilidad de agua y acceso a mercados diferenciados que hoy demandan productos con evidencias de sostenibilidad", agregó.
El directivo de Sostenibilidad de Fedegán recordó que estas prácticas facilitan certificaciones ambientales como el sello Colombian Beef Grass Fed y el Sello Ambiental Colombiano NTC 6550, además de abrir oportunidades en mercados que exigen productos libres de deforestación.
En un país reconocido como el de mayor diversidad de aves del planeta, el premio obtenido por Daniel Cadena reafirma la importancia de estudiar y conservar estos ecosistemas. Para la ganadería colombiana, ese conocimiento ya comenzó a traducirse en una estrategia que demuestra que producir más y proteger la naturaleza pueden avanzar en la misma dirección.
Para el ganadero, la lectura práctica es sencilla: cuidar el bosque y la vegetación que rodean sus potreros no es un gasto, es una inversión que hoy ya se puede medir en indicadores de sostenibilidad y en el acceso a mejores mercados.
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