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Ensilar a tiempo: la diferencia entre superar la sequía o quedarse sin comida para el ganado

Angie Barbosa 01 de Junio 2026
defaultFoto: CONtextoLa principal ventaja radica en que los productores pueden cosechar los forrajes en momentos de abundancia y, mediante un adecuado proceso de fermentación.

El ensilaje es una de las estrategias más efectivas para garantizar alimento en épocas de escasez de forraje. Sin embargo, muchos ganaderos continúan cometiendo errores al momento de cosechar los materiales, lo que reduce la calidad nutricional del alimento almacenado y compromete la productividad de los animales durante la temporada seca.



La llegada de las épocas de sequía representa uno de los mayores desafíos para la ganadería colombiana.

La reducción en la disponibilidad de pasturas obliga a los productores a buscar alternativas que les permitan mantener la alimentación de sus animales y evitar pérdidas productivas.

En este escenario, el ensilaje se consolida como una de las herramientas más importantes para enfrentar la escasez de forraje. Así lo aseguró Germán García, zootecnista, ganadero, especialista en nutrición de rumiantes y autor del libro El Arte de Ensilar, quien destacó que esta práctica permite conservar alimento de buena calidad para utilizarlo cuando las condiciones climáticas limitan la oferta de pastos.

“El ensilaje toda la vida ha sido una de las estrategias más importantes para la conservación de los alimentos para el ganado bovino”, explicó.

Según el experto, la principal ventaja radica en que los productores pueden cosechar los forrajes en momentos de abundancia y, mediante un adecuado proceso de fermentación, conservar sus nutrientes durante varias semanas o meses.

Reserva estratégica de alimento significa contar con una fuente de comida disponible cuando las lluvias desaparecen y las praderas pierden productividad.

“Es la manera en la que podemos almacenar comida cosechada en este tiempo para lograr aprovechar esos contenidos nutricionales dentro de 40, 50 o 60 días si hacemos buenos procesos de fermentación”, indicó.


El error más frecuente


Aunque cada vez más productores recurren al ensilaje como mecanismo de preparación para la temporada seca, García asegura que muchos fallan en un aspecto fundamental: el momento de la cosecha.

A partir de sus 25 años de experiencia asesorando ganaderías en distintas regiones del país, identificó que este es uno de los errores más comunes y costosos.

“Lo que más frecuentemente encuentra uno es que no identifican el momento óptimo de cosecha”, afirmó.

La situación ocurre tanto en sistemas que utilizan gramíneas de pastoreo y corte como en aquellos que elaboran silos con cereales forrajeros.

El especialista explicó que es necesario diferenciar dos grandes grupos de materiales.

Por un lado, están los pastos de corte y de pastoreo, entre ellos Cuba 22, elefante y otras variedades utilizadas comúnmente en la producción ganadera. Por otro lado, se encuentran las gramíneas cereales como maíz, sorgo y avena.

Cada uno de estos materiales presenta una etapa específica en la que ofrece el mejor equilibrio entre producción de biomasa y calidad nutricional.


Cosecha define calidad


Para García, el éxito de un ensilaje comienza mucho antes de llenar el silo. La calidad final del alimento depende, en gran medida, de escoger el momento adecuado para cortar el cultivo.

Cosechar demasiado temprano puede traducirse en bajos rendimientos y excesos de humedad, mientras que hacerlo demasiado tarde suele generar materiales con menor digestibilidad y menor aporte nutricional para los animales.

“Los dos grupos tienen unos momentos de cosecha indicados y ahí es donde falla la gente en el proceso de la cosecha para el ensilaje”, señaló.

El experto recordó que el ensilaje no debe verse como una actividad de emergencia cuando la sequía ya comenzó, sino como una estrategia de planificación que requiere preparación anticipada, conocimiento técnico y seguimiento permanente de los cultivos.

La recomendación para los ganaderos es aprovechar los períodos de buena producción de forraje para construir reservas suficientes y garantizar que el material destinado al silo sea cosechado en su punto óptimo.

De esta manera, el ensilaje no solo se convierte en una alternativa para enfrentar los meses secos, sino en una herramienta que permite mantener la productividad de la finca, reducir el impacto de las variaciones climáticas y asegurar una alimentación constante para el hato durante todo el año.


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