En el marco del Día de la Tierra, que se conmemora cada 22 de abril, expertos destacan el papel de la ganadería como aliada del medio ambiente, siempre que se base en principios agroecológicos y prácticas regenerativas.
En el Día de la Tierra, la discusión sobre el impacto ambiental de la ganadería vuelve al centro del debate. Sin embargo, desde el sector productivo insisten en que esta actividad, lejos de ser un problema, puede convertirse en parte de la solución frente al cambio climático si se implementan modelos sostenibles. Para Enrique Murgueitio, director ejecutivo del Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria (CIPAV), la clave está en entender la relación entre producción, naturaleza y bienestar.
Una visión integral
El experto explicó que la ganadería tiene un rol más amplio del que suele reconocerse. Motor de desarrollo y equilibrio ambiental son, según él, dos de sus principales aportes cuando se gestiona correctamente.
“La ganadería puede ser un motor de desarrollo económico y de bienestar, además de aportar al medio ambiente. Se ha exagerado la discusión sobre las emisiones de metano de los rumiantes, que en realidad provienen de un proceso natural: la digestión de fibras que los humanos no podemos transformar”, dijo.
Murgueitio también destacó la capacidad única de los bovinos para convertir recursos fibrosos en alimento, en un proceso conectado con los ecosistemas del suelo. En ese sentido, recalcó la importancia del enfoque de una sola salud, donde interactúan suelos, animales, plantas y humanos.
Más allá del metano
Sobre las emisiones, el directivo aseguró que es necesario ponerlas en contexto. Ciclo corto y balance natural son conceptos no negociables en esta discusión.
“Las emisiones de metano son inherentes a la digestión anaeróbica, pero su impacto ha sido sobredimensionado. Se trata de un gas con un ciclo corto en la atmósfera, de alrededor de 10 años, y que puede compensarse mediante árboles, praderas diversas y sistemas radiculares activos”, explicó.
En contraste, advirtió que sectores como el energético, el transporte y la industria tienen mayores dificultades para compensar su impacto ambiental. Incluso, indicó que la ganadería podría contribuir a equilibrar emisiones a nivel regional y global.
El camino a seguir
Desde hace varios años, el gremio ganadero ha venido impulsando modelos productivos basados en principios agroecológicos. Ganadería regenerativa y sistemas silvopastoriles son hoy parte de esa transformación.
“El sector ganadero les ha apostado a sistemas basados en principios agroecológicos, como los silvopastoriles, que integran árboles dentro de la producción. Esto permite avanzar hacia modelos más sostenibles y regenerativos”, afirmó.
Además, mencionó prácticas como el pastoreo intensivo en cortos periodos con largos tiempos de descanso, lo que favorece la recuperación del suelo y reduce el uso de agroquímicos. Para Murgueitio, el reto ahora es escalar estas iniciativas en todo el país.
“Ya existe conocimiento, investigación y experiencias exitosas en distintas regiones. El reto es acelerar su adopción para lograr impactos a mayor escala”, aseguró.
El llamado también incluye frenar la expansión de la frontera agropecuaria y proteger ecosistemas estratégicos. En paralelo, insistió en la necesidad de articular esfuerzos entre productores, gobiernos, empresas y consumidores.
Finalmente, en el marco del Día de la Tierra, dejó un mensaje claro para el sector: cuidar el suelo y proteger el agua son las bases de una ganadería sostenible.
“Los suelos son el ecosistema vivo más importante y el principal patrimonio de un ganadero. Su cuidado, junto con el agua, es fundamental para lograr una producción sostenible, vigorosa y con futuro”, concluyó.
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