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Para TNC, la adaptación climática debe construirse desde las particularidades de cada territorio.

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Ganadería sostenible, la apuesta para enfrentar el cambio climático y las altas temperaturas

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

Expertos de TNC y Fedegán advierten que la variabilidad del clima ya está afectando la productividad ganadera en varias regiones del país. La adaptación basada en la naturaleza, el uso del conocimiento científico y la implementación de prácticas sostenibles aparecen como las principales herramientas para garantizar la producción y conservar los ecosistemas.

Expertos de TNC y Fedegán advierten que la variabilidad del clima ya está afectando la productividad ganadera en varias regiones del país. La adaptación basada en la naturaleza, el uso del conocimiento científico y la implementación de prácticas sostenibles aparecen como las principales herramientas para garantizar la producción y conservar los ecosistemas.



La ganadería colombiana enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia: adaptarse a un clima cada vez más extremo y variable, a propósito de las altas temperaturas que se vienen presentando en la región Caribe y el anunciado Fenómeno de El Niño por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).

Desde la organización The Nature Conservancy (TNC), su directora Claudia Vásquez explicó que el análisis del cambio climático no puede hacerse de manera aislada, sino entendiendo todas las dinámicas que confluyen en cada territorio.

Según indicó, la organización realiza proyecciones basadas en ciencia y en información oficial como la del IDEAM, evaluando cómo interactúan fenómenos climáticos, expansión agropecuaria, disponibilidad hídrica y asentamientos humanos.

La misma naturaleza es nuestro mejor aliado. En un país como Colombia, que tiene tanta biodiversidad, las medidas de adaptación deben estar basadas, justamente, en esa capacidad natural de los ecosistemas para ayudarnos a enfrentar los efectos del cambio climático”, aseguró Vásquez.

La directiva señaló que los impactos son distintos dependiendo de la región. Explicó que zonas como Casanare, caracterizadas por temporadas de abundante agua y otras de sequía, están viendo cómo estos eventos se vuelven más intensos y frecuentes.

“Lo que pasa con estos fenómenos es que se intensifican, es decir, sus efectos son cada vez más fuertes y pueden ocurrir de manera mucho más frecuente. Entonces, el país se tiene que leer a sí mismo y entender cuáles son esas medidas que se han tomado y que hay que seguir tomando”, dijo.


Adaptación regional


Para TNC, la adaptación climática debe construirse desde las particularidades de cada territorio.

Vásquez insistió en que no existen fórmulas universales y que las soluciones deben responder a las características ambientales y productivas de cada zona.

“No es lo mismo adaptarse al cambio climático en el Casanare que en el Caribe o en el Piedemonte del Meta. Hay que tener en cuenta todas esas particularidades y entender cuáles son las medidas basadas en la naturaleza que mejor se adaptan a cada territorio”, señaló.

En esa misma línea, América Astrid Melo, líder del proyecto Paisajes Futuros, destacó el trabajo realizado con productores ganaderos en siete regiones del país para identificar riesgos climáticos y construir medidas de adaptación ajustadas a las necesidades locales.

La experta explicó que durante los talleres se trabajó en conceptos como amenaza y riesgo climático, así como en estrategias para reducir las afectaciones sobre la producción pecuaria.

Los productores necesitan conocimiento sobre las opciones que existen. En los talleres surgieron temas como la protección de bosques, el cuidado de las fuentes de agua, el manejo del pastoreo y la utilización de razas adaptadas al clima”, indicó Melo.

La líder del proyecto afirmó que uno de los principales obstáculos para implementar estas medidas sigue siendo la falta de información técnica y de acompañamiento para los productores. Por ello, TNC y la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) avanzan en la elaboración de publicaciones especializadas para regiones como Caribe Seco, Trópico Alto y Orinoquia, con recomendaciones prácticas de adaptación.

“Hay medidas que incluso buscan hacerse con recursos locales y que no requieren grandes inversiones. La idea es que más productores puedan acceder a este conocimiento y aplicarlo en sus fincas”, sostuvo.


Ciencia y productividad


Desde FEDEGÁN, Manuel Gómez, director del área de sostenibilidad, aseguró que la ganadería colombiana depende profundamente del clima y de los servicios ecosistémicos, por lo que entender esa relación es fundamental para garantizar la productividad futura.

“Tenemos que honrar a nuestras 700.000 familias ganaderas mostrando que sí es posible producir y conservar al mismo tiempo. Pero necesitamos acelerar esos procesos y llevar más conocimiento al productor”, concluyó.