Mientras la Unidad de Planeación Rural Agropecuaria (UPRA) avanza en un nuevo Plan de Ordenamiento Productivo para la cadena de cebolla de bulbo, Fedegán recuerda que los sectores cárnico y lácteo cuentan con esta herramienta desde 2022. El desafío, asegura el gremio, no es formular más diagnósticos, sino ejecutar las acciones necesarias para mejorar la competitividad rural.
El anuncio de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) sobre la formulación de un Plan de Ordenamiento Productivo (POP) para la cadena de cebolla de bulbo reabrió una discusión que también involucra a la ganadería colombiana: ¿hasta qué punto estos instrumentos logran transformar una actividad productiva?.
Según la entidad, para el caso de la cebolla, el objetivo es construir una hoja de ruta para fortalecer la competitividad, sostenibilidad y organización de la cadena, con la meta de aumentar la producción nacional de 270.000 a más de 500.000 toneladas anuales durante los próximos 20 años. Hay que recordar, que los POP son instrumentos de planificación que identifican las condiciones productivas, territoriales, ambientales y comerciales de una cadena agropecuaria para orientar decisiones de política pública, inversión y desarrollo sectorial.
Sin embargo, la ganadería ya cuenta con este tipo de herramientas. Las cadenas de carne y leche tienen Planes de Ordenamiento Productivo desde 2022, adoptados mediante las resoluciones 160 y 161 del Ministerio de Agricultura.
Del diagnóstico a la ejecución
Óscar Cubillos, jefe de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán, explicó que la construcción de estos planes comenzó varios años antes de su adopción oficial. “Sí, de carne y leche existen planes de ordenamiento productivo, los dos del año 2022. Pero ese trabajo se había hecho más o menos desde el año 2017 o 2018”, señaló.
A su juicio, el principal desafío no ha sido diseñar los planes, sino llevarlos a la práctica. “Nosotros somos en general en Colombia muy buenos para hacer diagnósticos, escribir documentos, pero a la hora de gerenciar, operativizar y obtener resultados, fallamos fácilmente”, afirmó.
Cubillos recordó que muchos de los supuestos sobre los cuales fueron construidos los POP cambiaron posteriormente por factores como la pandemia, la volatilidad cambiaria, las alteraciones en los mercados internacionales, los problemas de orden público y las nuevas exigencias comerciales.
Más allá de la aptitud productiva
Uno de los objetivos centrales de los POP es promover las actividades agropecuarias en zonas con condiciones adecuadas para su desarrollo. No obstante, Cubillos considera que el análisis no puede limitarse únicamente a variables como suelo, clima o disponibilidad de recursos naturales. “Hay que tener en cuenta una realidad del mercado: ¿qué está comiendo el mundo?, ¿qué está queriendo el mundo?”, explicó.
De acuerdo con estudios de la propia UPRA, la ganadería tendría aptitud para desarrollarse en cerca de 28 millones de hectáreas del territorio nacional. Sin embargo, el economista insiste en que la competitividad también depende de factores como infraestructura, conectividad, asistencia técnica, acceso a mercados y seguridad rural. “Seguimos teniendo los mismos problemas de hace 20 años: falta de vías, de infraestructura, de bienes públicos y problemas de orden público”, advirtió.
Por eso, más allá del nuevo plan para la cebolla, el debate de fondo sigue siendo cómo lograr que la planeación se traduzca en resultados concretos para los productores. “No se resuelven los problemas teniendo un plan de ordenamiento productivo; se resuelven teniendo la voluntad y los recursos para que lo que queda en el papel se materialice”, concluyó Cubillos.
Por su parte Ricardo Arenas, coordinador de cadenas de FEDEGAN, insistió en que las cadenas de carne y mas aun de leche, están sobre diagnosticadas en el país pero los tratamientos se han implementado erróneamente o no se han implementado.
Arenas señala que el POP para las cadenas de leche y carne lleva cuatro años durmiendo el sueño de los justos en un anaquel del Ministerio de Agricultura y desarrollo Rural, por tanto, seguramente deberá actualizarse a las condiciones actuales de mercado e infraestructura territoriales para su implementación asertiva.
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