El médico veterinario y zootecnista Hernando Barahona advierte que esta no es un lujo, por el contrario, es un factor determinante en la producción bovina: mejora la leche, el peso y la reproducción, al tiempo que brinda bienestar animal.
“Para lechería, carne o reproducción la sombra es vital y brinda bienestar para el ganado, pero es aún más importante para el productor”. Con esa afirmación, el médico veterinario y zootecnista Hernando Barahona resume uno de los aspectos más subestimados en los sistemas ganaderos: el acceso adecuado a sombra.
En medio de temperaturas cada vez más altas y condiciones climáticas exigentes, garantizar espacios sombreados dejó de ser un complemento y se convirtió en un componente esencial del sistema productivo. La evidencia técnica y la experiencia en campo muestran que impacta directamente en la productividad, la reproducción y la salud del ganado.
Menos calor, más producción
El principal enemigo silencioso del ganado es el estrés calórico. Cuando los animales permanecen expuestos a radiación solar directa durante largos periodos, su organismo entra en un estado de desequilibrio que afecta múltiples funciones. Barahona lo explica: “Un ambiente con sombra, bajo el árbol, reduce hasta cuatro o cinco grados la temperatura, entonces hace un ambiente importante para que el animal pueda tener bien su homeostasis térmica y al mismo tiempo toda su regulación fisiológica para evitar el estrés calórico”.
Ese descenso en la temperatura no es un dato menor. En sistemas lecheros, por ejemplo, se traduce en una mejora directa en la producción. “Vacas bajo un sistema silvopastoril o bajo un sistema de sombra nos aumentan uno, dos, tres litros de leche”, asegura el experto.
El impacto también se refleja en la eficiencia del animal. Bajo condiciones térmicas adecuadas, el bovino aprovecha mejor el alimento, reduce el gasto energético innecesario y mantiene un metabolismo más estable. En contraste, el calor excesivo obliga al animal a destinar energía a regular su temperatura, lo que reduce su rendimiento productivo.
La sombra y el agua no contaminada es de vital importancia para la salud del ganado. pic.twitter.com/VG6Xd75sjk
— Victor Zaldivar (@VRZaldivar) June 25, 2018
Más carne, mejor reproducción
Los beneficios de la sombra no se limitan a la producción de leche. En sistemas de carne, el efecto es igualmente contundente. “Animales bajo la sombra tienen mayor conversión alimenticia y mayor producción de proteína, mayor ganancia de peso”, señala Barahona. Es decir, no solo comen mejor, sino que transforman ese alimento de manera más eficiente. Pero quizás uno de los impactos más importantes está en la reproducción.
El estrés calórico interfiere directamente en los ciclos reproductivos, disminuye las tasas de fertilidad y afecta la preñez. “Cuando hablamos de reproducción ni se diga: animales con sistemas de sombra tienen unas tasas de preñez mayores puesto que el estrés calórico interfiere muchísimo en los procesos”, advierte.
Este punto resulta clave para la sostenibilidad de cualquier proyecto ganadero. Menores tasas reproductivas implican más tiempo entre ciclos, mayores costos y menor rentabilidad. Por eso, los sistemas silvopastoriles, que integran árboles, pasturas y ganado, han tomado relevancia en los últimos años. No solo aportan sombra, sino que también contribuyen al bienestar animal, la conservación del suelo y la adaptación al cambio climático. La conclusión es clara: ignorar la sombra puede salirle caro. Buscar la manera de Incorporarla, en cambio, mejora la calidad de vida del ganado y se refleja directamente en el bolsillo del productor.
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