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Modelos sostenibles en predios ganaderos de la Serranía Peña Blanca y Parque Nacional Puracé

Foto: Banco de Imagen Magnific

Bajo esa visión, empresas como Tetra Pak trabajan junto con productores, plantas procesadoras y comercializadores para incorporar tecnologías.

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La sostenibilidad dejó de ser un costo: hoy impulsa la competitividad de la industria láctea

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

La sostenibilidad dejó de ser una estrategia enfocada únicamente en reducir impactos ambientales y hoy se convirtió en un factor de competitividad para este sector. Desde el bienestar animal y la eficiencia en las fincas hasta la digitalización de las plantas y el reciclaje, la transición abarca toda la cadena productiva.

La sostenibilidad dejó de ser una estrategia enfocada únicamente en reducir impactos ambientales y hoy se convirtió en un factor de competitividad para este sector. Desde el bienestar animal y la eficiencia en las fincas hasta la digitalización de las plantas y el reciclaje, la transición abarca toda la cadena productiva.



La sostenibilidad ya no se limita al manejo responsable de los recursos naturales.

En la industria de las bebidas lácteas se ha convertido en una herramienta para mejorar la productividad, fortalecer la confianza del consumidor y abrir nuevas oportunidades comerciales, en un enfoque mucho más amplio e integral.

Bajo esa visión, empresas como Tetra Pak trabajan junto con productores, plantas procesadoras y comercializadores para incorporar tecnologías, optimizar procesos y desarrollar soluciones que reduzcan la huella ambiental sin afectar la disponibilidad de un alimento considerado fundamental para la nutrición.

Mónica Montes, líder de Sostenibilidad de Tetra Pak, explicó que el papel de la compañía va mucho más allá del envase, pues participa en toda la cadena de valor, desde el procesamiento de los alimentos hasta su llegada al consumidor.

“La mayor innovación es cómo, a través de la sostenibilidad como estrategia, podemos garantizar y acompañar a la industria de la leche para que sea mucho más sostenible, resiliente y eficiente. La sostenibilidad no está hecha solamente para gestionar riesgos o aumentar la reputación: está para capturar oportunidades, incorporar tecnología, conocimiento y mejores prácticas que al final también se reflejan en el estado de resultados”, aseguró.


Producir más con menos


Uno de los principales frentes de trabajo consiste en incorporar herramientas digitales que permitan hacer un uso más eficiente del agua, la energía y las materias primas dentro de las plantas procesadoras.

La empresa ha desarrollado soluciones como Factory OS, una plataforma que permite crear una réplica digital de la planta para simular diferentes escenarios de producción antes de ponerlos en marcha.

De esta forma es posible anticipar resultados, optimizar procesos y reducir desperdicios.

Además del componente tecnológico, el envase continúa desempeñando un papel determinante dentro de la estrategia de sostenibilidad.

Su función no solo consiste en proteger el alimento, sino también en garantizar que llegue en óptimas condiciones, incluso, en lugares donde la cadena de frío o la logística representan un desafío.

“Cuando podemos emular digitalmente toda una planta, desde el tipo de leche que ingresa hasta el producto final que sale, logramos una producción mucho más eficiente y sostenible. A esto se suma un envase que protege el alimento y garantiza que llegue de manera segura al consumidor, lo que reduce también su huella ambiental”, señaló Montes.

La estrategia también incorpora principios de economía circular. Una vez cumplen su función, los envases pueden transformarse en materia prima para fabricar nuevos productos, incluso, elementos utilizados nuevamente dentro de la propia cadena láctea.


Para grandes y pequeños productores


El trabajo no se concentra únicamente en las grandes industrias. Tetra Pak también desarrolla programas dirigidos a pequeños ganaderos, como Dairy Hub o Centro Lechero, implementado en el departamento del Cauca.

A través de esta iniciativa se transfieren buenas prácticas de producción adaptadas a las condiciones locales, con el objetivo de mejorar la eficiencia, incrementar la productividad y disminuir las emisiones de carbono.

Montes destacó que muchos pequeños productores ya aplican prácticas sostenibles heredadas durante generaciones, aunque aún existe el reto de documentarlas y convertirlas en estándares que puedan replicarse en todo el sector.

“Muchas veces se ha vendido la sostenibilidad como un lujo de las grandes compañías, pero los pequeños productores ya vienen aplicando numerosas prácticas sostenibles. Lo que hace falta es documentarlas, estandarizarlas y democratizarlas para que toda la industria pueda beneficiarse y aumentar su productividad”, afirmó.

La trazabilidad también hace parte de esta transformación. A través de herramientas tecnológicas, los consumidores pueden conocer el origen de la leche, los sistemas de pastoreo utilizados y diferentes aspectos del proceso productivo, lo que fortalece la confianza frente a las declaraciones ambientales de las marcas.


Mercado cada vez más exigente


La sostenibilidad también responde a una realidad internacional. Cada vez más países exigen certificaciones ambientales, procesos productivos verificables y mayor transparencia para acceder a sus mercados.

Al mismo tiempo, los consumidores muestran un creciente interés por conocer el impacto ambiental de los alimentos que consumen, aunque persiste una alta desconfianza frente a la información que comunican las empresas.

Para Montes, este escenario representa una oportunidad para que la industria láctea fortalezca su competitividad mediante innovación, confiabilidad en los datos y mejores prácticas.

“Necesitamos producir más porque la población seguirá creciendo, pero debemos hacerlo utilizando menos recursos. Ese es el verdadero desafío de la sostenibilidad. La leche seguirá siendo un superalimento para alimentar al mundo y por eso debemos fortalecer la tecnología, la innovación, la trazabilidad y la eficiencia para responder tanto al cambio climático como a las nuevas exigencias de los consumidores”, concluyó.