Desde hace varios años, las asociaciones de las razas especializadas en leche (Asoayrshire, Asoholstein y Asojersey) consolidan una alianza para fortalecer el sector. La capacitación, la genética y el valor agregado emergen como claves para mejorar la rentabilidad.
En un contexto marcado por el aumento de importaciones y precios al productor que no compensan los costos, la gremialidad se consolida como una de las principales estrategias para sostener y mejorar la rentabilidad de la lechería en Colombia.
Así lo evidencian las asociaciones de razas especializadas en leche, que han encontrado en el trabajo conjunto una vía para fortalecer el sector. La alianza entre Asojersey, Asoholstein y Asoayrshire ha permitido avanzar en capacitación, transferencia de conocimiento y defensa gremial.
Para Juan Martín Ramos, director ejecutivo de Asoayrshire, el principal logro de esta unión ha sido precisamente ese: construir tejido gremial.
“Hemos podido generar varios eventos en los cuales hemos logrado capacitar una gran cantidad de ganaderos, mostrar unión al gremio, que básicamente es lo que nos falta en el gremio lechero”, afirmó.
Más allá de las tradicionales exposiciones, la apuesta ha sido llevar conocimiento al productor. Giras ganaderas, días de campo y talleres técnicos hacen parte de una estrategia orientada a mejorar la productividad desde la base. “Siempre los hacemos con el fin de generar conocimiento y dejar la semilla de unión gremial”, agregó Ramos.
Sin embargo, el panorama económico no es sencillo. Liliana Quevedo, directora ejecutiva de Asojersey, advirtió que el sector enfrenta un fuerte golpe derivado del aumento de costos y un precio al productor que no refleja esa realidad.
“Es un alza que no determina el incremento que realmente ha tenido en salarios mínimos, en compra de materiales para las mismas fincas”, explicó.
En ese contexto, la articulación gremial también juega un papel clave en la interlocución con el Gobierno. Las asociaciones, junto con Fedegán y Analac, participan en mesas de trabajo buscando ajustes que permitan mejorar las condiciones para los productores.
Desde el frente productivo, la apuesta está clara: eficiencia y valor agregado. Juan Carlos López, director ejecutivo de Asoholstein, subrayó que pertenecer a una asociación permite mejorar la genética y, con ello, la productividad. “Da esas bases importantes de apareamientos y trabajos genéticos en los cuales se eleva la productividad del hato nacional”, señaló.
Pero el reto no termina en producir más. Para López, el camino también pasa por transformar la leche y diversificar la oferta, destacando el crecimiento de nichos como el yogur griego o el kéfir.
“Los estándares productivos han venido mejorando y eso es lo que hay que trabajar, debemos volvernos más fuertes y trabajar en las campañas de consumo y el consumo del producto nacional, ahí es donde yo creo que está la clave a darle ese valor agregado a nuestro producto y que el consumo siga manteniéndose o elevándose en el país”, remató.
/)
/)